Tuvieron problemas de salud mental, ahora ayudan a otros a superarlos

Foto ilustrativa: Holger Langmaier, Pixabay / CC0

Tras superar trastornos psiquiátricos propios, los asesores par ayudan a otras personas con problemas de salud mental. Forman parte de equipos especializados de servicios sociales y con frecuencia gozan de más confianza que los propios psiquiatras.

Bona es una organización sin ánimo de lucro checa, que se enfoca en apoyar a personas que sufren enfermedades de salud mental y facilitarles la reinserción en la sociedad. Sus equipos, formados por diferentes especialistas, cuentan desde hace algunos años también con personas que tienen experiencia propia con la lucha con trastornos psiquiátricos. Una de ellas es Vladimír, que se unió a la organización hace tres años.

Vladimír empezó a sufrir problemas de salud mental en 2011, a los 32 años. Todo se inició de repente, como historias que se formaban en su mente y que parecían escenas de película de ciencia ficción.

Foto: Pixabay / Gerd Altmann

Y lo que empezó como imágenes en su cabeza se transformó rápidamente en miedo y paranoia, según recuerda.

“Sentía miedo de que alguien me estuviera observando y persiguiendo y que mi vida estuviera en peligro. Y me puse a huir. En coche, con el móvil apagado, porque tenía miedo de que me estuvieran vigilando. Con el tiempo mejoré un poco y empecé a comunicarme otra vez con mi familia y ellos me ayudaron a que me internaran en un hospital psiquiátrico”.

De acuerdo con Vladimír, quien no ha experimentado problemas similares, no es capaz de imaginarse qué es lo que viven las personas con trastornos mentales. Por eso decidió convertirse en asesor par y ayudar a los demás.

El psiquiatra Miroslav Pastucha coincide y afirma que son precisamente las propias experiencias que suscitan confianza y facilitan el tratamiento de los enfermos.

“Para nosotros es muy difícil entablar una relación con estas personas, de manera que nos tengan confianza y hablen con nosotros. A veces, los asesores par son capaces de cerrar la enorme brecha que hay entre el experto y el paciente”.

De acuerdo con Pastucha, con su propio ejemplo, los asesores como Vladimír dan esperanza a los enfermos de que es posible curarse y salir adelante. Y esto contribuye a que su tratamiento y su recuperación sean más eficientes.

La organización Bona fue una de las primeras en introducir esta posición de asesor par. Durante los ocho años de su existencia, las tareas de estos trabajadores se han desarrollado, según confirma la jefa de equipos en terreno de Bona, Aneta Dvořáčková Jungbauerová.

“Al principio, el asesor par solo estaba disponible en viviendas comunitarias supervisadas. Vladimír es nuestro primer asesor par en terreno. Acude a los domicilios de nuestros clientes, y los apoya en su entorno natural”.

Para convertirse en asesor par hace falta pasar por un curso de cinco días. Lo más importante, de acuerdo con Vladimír, es que los interesados en este trabajo apunten su propia historia y sean capaces de compartirla.

“Es muy importante que el asesor sea capaz de contar – en cuestión de cinco o diez minutos – la historia de su recuperación. Es decir, como empezó la enfermedad en su caso, cuál fue su experiencia y cuál es su estado actual. Hace falta explicarlo de manera que todos lo entiendan, para poder compartirlo con los enfermos”.

En la organización Bona cuentan con dos asesores par: uno en el terreno y otro en vivienda supervisada. No obstante, el puesto se ha vuelto común en numerosas organizaciones que ofrecen apoyo a personas con enfermedades de salud mental.

Los asesores par pueden visitar a las personas también una vez que son hospitalizadas. Su apoyo acorta el tiempo que los pacientes permanecen internados y fomenta su recuperación y estabilización.

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