Tras 35 años un piloto checo alcanza una medalla en una carrera de la serie de la Copa Mundial

Tomas Rosicky , photo: CTK

Dos pilotos checos, un motociclista y un automovilista, han conseguido excelentes resultados el fin de semana en España. El centrocampista checo Tomás Rosický, que probablemente reforzará a partir del verano al Atlético de Madrid, brilló en la Bundesliga alemana.

Pesek logra la medalla de plata con el freno trasero averiado

Tras 35 años, un piloto motociclista checo logra una medalla en una carrera de la Copa Mundial. Lukás Pesek, montando en una Derbi, finalizó este domingo en segundo lugar en la categoría de motos de 125 cm cúbicos en el circuito de la ciudad de Jerez, España. El piloto local Bautista se adjudicó el título, en una Aprilia.

"Me salió bien el inicio de la carrera, al estar en primera posición en las primeras tres vueltas. Casi no me lo podía creer. Después seguí a Bautista y pensé que podría atacar la primera posición, pero a mitad de la competición me dejó de funcionar el freno trasero, o sea que tuve que disminuir la velocidad y estuve rezando por que nadie me adelantase", dijo Pesek, de 20 años de edad, que el domingo participó en su cuadrigésima tercera carrera de la Copa Mundial.


Kopecký consigue en el Rally de Cataluña un resultado vital

Foto: CTK
Otro piloto checo, Jan Kopecký, a bordo de un Skoda Fabia WRC, también consiguió un resultado vital el fin de semana en la Península Ibérica. Kopecký, de 24 años, compitiendo apenas en su onceava carrera de la Copa Mundial, igualó el mejor resultado checo, al finalizar en quinta posición en el Rally de Cataluña. El francés Sebastian Loeb, en un Citroen Xsara WRC, ganó la carrera reforzando su primera posición en la clasificación total.

El joven piloto Martin Prokop subrayó los excelentes resultados de los checos, al hacerse con el título en la categoría juniors a bordo de un Citroen C2.


Rosický vuelve a brillar en Alemania

Tomás Rosický (Foto: CTK)
Tras una pausa, causada por una lesión muscular, el futbolista checo Tomás Rosický ha vuelto a las canchas en formidables condiciones. El Dortmund derrotó el sábado al Hamburgo por 4-2 en la Bundesliga alemana y el centrocampista anotó dos goles, siendo el segundo de ellos bastante curioso.

"El Hamburgo jugó una situación a balón parado, y todos sus jugadores, incluyendo el portero, se colocaron en nuestro área grande, pero nosotros conseguimos el balón, y yo después me fui desde la mitad del campo hacia la portería vacía", indicó el jugador checo, que con mayor probabilidad fichará en verano por el Atlético de Madrid.

"Los clubes aún no han llegado a ningún acuerdo, pero sigo, naturalmente, la actuación del Atlético. En su último partido, el árbitro pitó contra ellos dos penales y no me sorprende mucho lo que pasó después, así es el fútbol". Con esas palabras comentó Rosický el alborotado fin del partido entre el Atlético y el Sevilla, en el que dos jugadores madrileños fueron expulsados y los hinchas, posteriormente, cubrieron de basura el césped.

Autor: Roman Casado
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