Topolánek y Fico rechazan postergación de anulación de fronteras europeas

Mirek Topolánek y Robert Fico, foto: CTK

La República Checa y Eslovaquia rechazan la postergación de la anulación de las fronteras dentro de la Unión Europea. Lo reafirmaron este jueves en Bratislava los jefes de Gobierno de los dos países, Mirek Topolánek y Robert Fico.

Mirek Topolánek y Robert Fico, foto: CTK
El primer ministro checo, Mirek Topolánek, mantuvo negociaciones en Bratislava con su homólogo eslovaco, Robert Fico, durante su primera visita oficial a la República Eslovaca. Topolánek y Fico destacaron el interés de sus países por mantener y desarrollar las relaciones bilaterales en todos los terrenos.

"Como primer ministro de Eslovaquia quiero destacar la importancia que los eslovacos atribuimos a las relaciones de vecindad con la República Checa. Confiamos en que, independientemente de la orientación política de los gobiernos de nuestros países, continuaremos avanzando también en el futuro por el camino de una estrecha cooperación mutua", señaló Robert Fico.

Foto: Comisión Europea
La República Checa y Eslovaquia coinciden asimismo en su postura sobre temas relacionados con la UE, por ejemplo, sobre la prevista postergación de la anulación de las fronteras entre los países comunitarios. Mirek Topolánek y Robert Fico, rechazaron las afirmaciones de los organismos de la Unión Europea de que los nuevos países comunitarios todavía no están preparados para formar parte de la zona Schengen y que la postergación de la ampliación de la misma se debe a problemas técnicos.

"Nosotros sí estamos preparados. La República Checa y Eslovaquia son miembros de la Unión Europea y no conozco motivo alguno para que, al cruzar las fronteras comunitarias, los checos o los eslovacos sean expuestos a control y a un régimen aduanero distinto al de los ciudadanos de los demás países de la Unión", dijo el primer ministro eslovaco, Robert Fico.

Topolánek y Fico quieren debatir el tema con los primeros ministros de Hungría y Polonia y empeñarse por alcanzar que los organismos de la Unión Europea cumplan sus compromisos. De ser así, a partir de otoño de 2007, los ciudadanos de los nuevos países comunitarios podrían viajar por la Unión sin pasaportes.