Soldados checos vigilan las bases de la misión europea en Mali

Soldados checos en Mali, foto: Jakub Šimíček, Jan Kalous / página web oficial del Ejército Checo

El general František Ridzák entregó la semana pasada el mando de la Misión de Entrenamiento de la Unión Europea en Mali a su homólogo español Fernando Gracia después de seis meses. El contingente checo sigue al cuidado de la principal base en el país de las fuerzas europeas.

La Unión Europea entrena a jóvenes soldados de Mali para que el país pueda enfrentarse por sí mismo a los grupos terroristas asentados en el Sahel occidental. La inestabilidad en la zona repercute precisamente en la de los Veintisiete, al ser una de las razones principales que terminan empujando a muchos de sus habitantes a enfrentarse a los peligros de la emigración a Europa.

Soldados checos en Mali,  foto: M. Švancara / página web oficial del Ejército Checo

Desde junio de 2020 a enero de 2021, el general checo František Ridzák ha sido el primer soldado centroeuropeo en comandar una misión militar en suelo africano. Pero las tropas checas llevan trabajando en el área desde 2013 con unos 120 efectivos.

En la actualidad, entre otras tareas, están al cargo de vigilar junto a soldados locales la entrada al hotel que alberga el cuartel general de la misión europea en Bamako, la capital de Mali. En primavera de 2016 atacaron la base tres islamistas armados. Desde entonces, se ha reforzado la seguridad del complejo, explicó a la Televisión Checa un suboficial mayor de operaciones.

František Ridzák en Mali,  foto: Gerrit Hohmann,  Jakub Šimíček / página web oficial del Ejército Checoque

“Usamos una red antigranadas que conseguimos terminar bajo la comandancia checa y estamos ampliando el sistema de cámaras que hay alrededor de la base”.

Desde el tejado del edificio o torres de vigilancia se observa cualquier movimiento sospechoso en los alrededores, relata un francotirador checo, también suboficial mayor de la misión, miembro de una brigada de rápida  intervención.

“Nos encontramos en el centro de la ciudad, lo más importante para nosotros es vigilar los edificios altos en construcción alrededor de la base. Están a una distancia de unos 500 metros aproximadamente, desde donde podría llegar una amenaza real”.

Este soldado está cumpliendo su quinta misión después de haber servido también en Afganistán. El riesgo en Bamako no es comparable, explica, pero no deja de ser alto.

František Ridzák en la escuela de Bamako,  foto: Jakub Šimíček / página we oficial del Ejército Checo

“No llevamos a cabo operaciones tan dinámicas como en Afganistán, por lo que el riesgo no es tan elevado. Aunque también aquí en Mali la situación con respecto a la seguridad está evolucionando a su manera”.

Pronto, las tropas checas contarán con 60 soldados más que, como en el resto del mundo, también se tendrán que enfrentar al coronavirus. Decenas de militares europeos ya han contraído la enfermedad en Mali. Algo presente para el nuevo jefe de la misión, el general Fernando Gracia, como contó a la Televisión Checa.

“Limitamos los contactos y mantenemos la distancia de seguridad, además de pasar por test y esforzarnos por cumplir las medidas de prevención para evitar posibles contagios entre mis hombres”.

En un principio, la Misión de Entrenamiento de la Unión Europea en Mali debería prolongarse hasta 2024, pero será la situación del país africano y el nivel de preparación de las tropas locales lo que decida por entonces si es necesario prolongarla.