Se va Julián Teubal, el hombre que le dio un rumbo al tango en Praga

Sin Rumbo, Julián Teuball a la izquierda

Julián Teubal, creador y líder del grupo Sin Rumbo y persona fundamental para el establecimiento y asentamiento del tango en Praga, vuelve a su Argentina natal tras nueve años en Chequia. Amigos y compañeros le rindieron un merecido y sentido homenaje.

Sin Rumbo, foto: Mariana Gil Herrera
Una gran parte de la comunidad tanguera de Praga vivió una emotiva despedida el pasado fin de semana. El hotel Theatrino de la capital bohemia fue testigo del último concierto de Sin Rumbo, la banda más importante del tango hecho en Chequia.

Jenne Magno creadora y organizadora del Festival Tango Alquimia, y una de las primeras tangueras allá por el año 2001, recuerda lo que significó la llegada a Praga de Julián Teubal.

Hotel Theatrino, foto: Mariana Gil Herrera
“Había tango en Praga antes de Julián, pero es difícil de recordar porque cuando llegó, de repente, todo el universo del tango praguense empezó a moverse muy rápido y encontramos una base sólida en él. Julián catalizó de muchas maneras la comunidad tanguera de aquí por su música, por crear Sin Rumbo y trabajar con músicos checos. Es muy querido. Cambió para siempre la escena del tango en Praga, que le debe mucho. Le queremos y le vamos a añorar”.

El músico francés Mathieu Gautron también ha formado parte de Sin Rumbo durante el último año. Quien era acordeonista se convirtió en un sólido bandeoneonista tras entrar en contacto con Teubal, el homenajeado a quien se refiere Gautron.

Julián Teubal y Tadeáš Mesany, foto: Mariana Gil Herrera
“Es una persona que junto con Marek Štefan (bandeoneonista de Sin Rumbo) ha contribuido al crecimiento del tango en Praga… Haciendo música juntos pude ver que es una persona con la cual uno puede sentir todo el sol de América Latina… En el transcurso de todo un año, ha sido para mí una enorme y magnífica experiencia musical, y a la vez humana, el haber encontrado a este músico, a este tipo de músico y a esta persona”.

Iván Gutiérrez y su grupo Madera también participaron en el homenaje a Julián Teubal, cerrando el concierto que les reunió con otros viejos amigos y compañeros. El argentino representa para Iván Gutiérrez una visión muy personal y atemporal del tango.

Madera, foto: Mariana Gil Herrera
“Es un gran músico, no solo interpreta los grandes clásicos del tango, desde el más tradicional hasta el de la línea de Astor Piazzolla, sino que compone sus propios temas que tienen una influencia, que yo lo veo como minimalista que me gusta mucho. Tiene una forma muy completa de pensar en la música a través del tango”. Para el uruguayo Lázaro Estévez, el otro rioplatense de Sin Rumbo, la marcha de Julián tiene una gran relevancia tanto en lo musical como en lo personal.

“Nos peleamos muchas veces y otras pasamos buenos momentos. Pero en realidad me pone muy triste que se vaya Julián y me pone muy triste no tener más el músico conmigo con el que tocamos en tantos lugares. Dimos a conocer el tango en lugares en los que yo nunca hubiera pensado que podríamos haber tocado. Me gustaría volver a encontrarme con él en otra ciudad. Compartir con él el mismo cielo de algún paisaje urbano”.

Y cómo no, Radio Praga no podía dejar de preguntar al propio homenajeado por sus sensaciones en la noche en la que se le homenajea y se le reconoce, días antes de dejar el frío invierno checo por el verano porteño. En Buenos Aires comenzará una nueva etapa junto a su esposa, la fotógrafa checa Jitka Teubalová y su hija Ema.

“Me voy con una sensación muy fuerte, porque justo hoy a la noche se juntaron muchos amigos y mucha gente querida, y eso es lo que a mí más me queda resonando: el grupo humano, por encima de los proyectos y las cosas que van y vienen. Los proyectos, creo que a veces son una excusa para conocer gente y relacionarse con gente. Cuando uno ve toda la gente que conoció y se da cuenta de que generó vínculos… bueno, es muy fuerte dejar Praga después de nueve años”.

Julián Teubal intentará ahora abrirse camino en Buenos Aires, además de en la música, en el mundo de las artes plásticas, en el que reconoce que Chequia no le abrió sus puertas de la misma manera que lo hizo la escena del tango con el hombre que le dio un rumbo.