RCh aboga por la protección de la naturaleza virgen en Europa

Ladislav Miko y Toby Aykroyd de la iniciativa Wild Europe (derecha), foto: CTK

Tan sólo el uno por ciento de la superficie de Europa está formado por la naturaleza salvaje. Mientras que el cuatro por ciento del territorio son áreas donde la naturaleza podría recuperar su estado original. La protección de las zonas vírgenes en el viejo continente fue el tema de una conferencia, organizada en Praga por la presidencia checa de los Veintisiete.

Ladislav Miko y Toby Aykroyd de la iniciativa Wild Europe (derecha), foto: CTK
Unos 250 científicos universitarios, ecologistas, políticos, profesionales de agricultura y silvicultura y otros expertos de la Unión Europea y los países vecinos se dieron cita este miércoles y jueves en Praga. Su objetivo fue coordinar una estrategia común para la protección y recuperación de la naturaleza salvaje en Europa.

El ministro checo de Medio Ambiente, Ladislav Miko, subrayó la importancia de las zonas vírgenes para la biodiversidad y la observación de los impactos del cambio climático.

“Necesitamos que los ecosistemas nos ofrezcan los servicios a los que estábamos acostumbrados y que considerábamos como garantizados, pero en el futuro no tendrá que ser así. Se trata de la retención del agua en el paisaje, el reciclaje del carbón y la fertilidad de la tierra, la regulación del microclima y de las inundaciones, etc.”

Un tema muy discutido a nivel europeo es la determinación de reservas naturales sin intervención humana. En la República Checa este debate se centra en la sierra de Šumava, al sudoeste del país, que lucha con la plaga del escarabajo descortezador. Según Miko, Šumava es el único gran territorio en Europea Central donde es posible y por lo tanto obligatorio aplicar el principio de no intervención.

“Si nuestra prioridad es destacar los procesos naturales, tenemos que acostumbrarnos a que la naturaleza pasa por distintas fases de la evolución. Algunas nos pueden gustar más, otras menos, pero si dejamos funcionar la naturaleza, al final estará más completa y más cercana al estado original”, dijo Miko.

El ministro checo de Medio Ambiente indicó además que la protección de las zonas vírgenes tiene también motivos éticos. Apuntó que los países desarrollados, y entre ellos Europa, ejercen una presión intensa en los países en vías de desarrollo para que mantengan su naturaleza intacta.

“Les decimos que no talen el resto de la selva tropical, etc. Pero la naturaleza intacta en esos países ocupa una superficie mucho mayor que en Europa. ¿Cuál sería la credibilidad de nosotros, los europeos, si no fuéramos capaces de cumplir por lo menos en un uno por ciento del territorio lo que pedimos de los demás? Es nuestra obligación”, declaró Miko.

La conferencia sobre la protección de la naturaleza salvaje fue apoyada por el ex presidente checo, Václav Havel, quien pronunció una reflexión sobre nuestra responsabilidad por el medio ambiente ante las generaciones futuras.