Por la pandemia, el desempleo en Chequia puede aumentar en 5 puntos porcentuales

Hilfsprogramm Antivirus (Quelle: Archiv des tschechischen Arbeitsministeriums)

La Comisión Europea (CE) ha propuesto este miércoles un sistema de empleo a corto plazo de personas bajo riesgo de perder su trabajo a causa del impacto económico del coronavirus. Los países miembros deberían asumir parte del salario de las personas afectadas con el fin de atenuar las consecuencias sociales de la pandemia.

Fuente: MPSV
En la República Checa ya está aplicando el llamado kurzabeit, un acuerdo de paro o jornada reducida en el que los empleados aceptan una reducción en el tiempo de trabajo y la remuneración. Este mismo sistema es el que esta semana ha propuesta la Comisión Europea para evitar que el mayor número posible de personas pierda su trabajo.

Las medidas pretenden prevenir que el paro alcance la tasa registrada durante la crisis financiera de 2008. Según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, gracias al kurzarbeit la gente podrá seguir pagando renta y comprando lo que necesite, capacidad que se reflejará de manera positiva en la economía. Como sostiene, el sistema, denominado Sure, debería ayudar principalmente a los países más afectados.

Anticipando la recesión, los líderes de Italia y España procuran aprovechar los recursos comunes al máximo, mientras que miembros tradicionalmente ahorradores como Alemania o Países Bajos se oponen. Hasta el momento, la EC no ha indicado de dónde piensa liberar los fondos necesarios para apoyar el kurzarbeit.

El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales indica que el impacto de la pandemia será, como mínimo, comparable con la crisis de 2008 y 2009, y prevé un posible crecimiento del paro en hasta 5 puntos porcentuales. Para el Presupuesto General, tal aumento brindaría una pérdida de 310 millones de euros al mes, 1600 millones a los seis meses y 2474 millones al año.

En el contexto de la situación actual, el Banco Nacional Checo ha atenuado las condiciones para la concesión de préstamos hipotecarios, en concreto con relación a tres coeficientes. La ratio préstamo-valor (LTV) ha aumentado del 80% al 90%, la ratio entre el servicio de la deuda y el nivel de ingresos (DSTI) ha crecido del 45% al 50%, mientras que la ratio deuda sobre ingresos del solicitante (DTI) ha sido anulada.