Pavel Janoušek: “El mayor orgullo de los checos es no saber estar orgullosos de sí mismos y eso se refleja en nuestra literatura”

'Historia de la literatura checa en el Protectorado de Bohemia y Moravia'

A pesar de la censura y las prohibiciones, durante el protectorado nazi no se detuvo la producción literaria. Por el contrario, hubo incluso libros muy exitosos como Saturnino, de Zdeněk Jirotka, que se tradujo al español. Luego de publicar una monumental obra colectiva al respecto, el prestigioso crítico literario Pavel Janoušek nos explica en esta entrevista los rasgos más interesantes de una época que, al menos en lo que refiere a los libros, no había sido muy estudiada.

Pavel Janoušek con su obra | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

En lo último en lo que se piensa cuando se habla del Holocausto perpetrado por los nazis es en obras literarias. En todo caso, lo primero que viene a la mente, en ese sentido, son las quemas de libros y la censura. Sin embargo, es cierto que también hay otro tipo de relaciones. No solo por las obras literarias que, durante esos mismos años, y por supuesto después, intentaron, de algún modo, poner en palabras lo inefable, sino también porque, por ejemplo, durante la época del protectorado de Bohemia y Moravia, la producción literaria no se detuvo. Coordinado por el prestigioso crítico literario Pavel Janoušek, la flamante publicación de ‘Historia de la literatura checa en el Protectorado de Bohemia y Moravia’ (Dějiny české literatury v protektorátu Čechy a Morava) tiene como objetivo analizar, precisamente, las características generales de esa literatura que tuvo la particularidad de convivir nada menos que con el horror.

El libro que analiza la historia de la literatura checa durante el Protectorado | Foto: Radio Prague International

“Después de 1990, creé un equipo con el que hicimos un diccionario de literatura bajo el socialismo, un panorama en principio general sobre autores eliminados, excluidos, censurados que se convirtió en un diccionario de dos volúmenes que tuvo muy buena circulación. El paso siguiente fue una historia de la literatura desde la posguerra hasta el año 1989, otra publicación colectiva de tres volúmenes. Luego pensamos qué hacer a continuación y nos pareció lógico estudiar ese período no tan explorado de la producción literaria durante la ocupación”.

'Historia de la literatura checa en el Protectorado de Bohemia y Moravia' | Foto repro: Pavel Janoušek a kolektiv,  'Dějiny české literatury v Protektorátu Čechy a Morava'/Academia

Janoušek afirma que, tanto durante el nazismo como luego en el comunismo, funcionó una fuerte opresión que, por un lado, dio lugar a ciertas expresiones a favor que, por supuesto, hoy no tienen mucho más valor que el documental. Pero, por otro lado, esa misma censura provocó, aun sin quererlo, cierto espíritu de rebelión, potenciando así uno de los grandes poderes de la literatura: abordar temas de los que no se puede hablar en los medios convencionales gracias a la exploración de alusiones y otros canales alternativos de expresión. En otras palabras, aquello que paralizó la libertad creativa al mismo tiempo la estimuló al verse superado por una serie de valiosas obras literarias que tienen su propia dimensión histórica, pero, a la vez, pueden leerse perfectamente en la actualidad.

'Historia de la literatura checa en el Protectorado de Bohemia y Moravia' | Foto repro: Pavel Janoušek a kolektiv,  'Dějiny české literatury v Protektorátu Čechy a Morava'/Academia

“Había autores que aspiraban a destacarse en esa vida oficial, pero también estaba, por ejemplo, Vítězslav Nezval que tuvo mucho éxito con la obra Manon Lescaut (1940), luego estaba también František Kožík con El Gran Pierrot, una novela inspirada en la vida del mimo francés Jean-Gaspard Deburau cuya madre era checa. Ese libro fue terriblemente popular al igual que Saturnino de Zdeněk Jirotka”.

Saturnino en espaol,  uno de los grandes éxitos de la época | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Traducido, entre muchos otros idiomas, al español, Janoušek define Saturnino como un texto humorístico cuyo héroe, que da nombre al libro, es un criado muy extraño que, junto a otros personajes, se involucra en una situación bastante picaresca, una especie de viaje por el espacio y por el tiempo. En cuanto a la censura de la época, uno de los que más la sufrieron fue nada menos que Karel Čapek, quien había muerto el 25 de diciembre de 1938, es decir, muy poco antes de la ocupación.

“A él lo veían como la personificación de la Primera República, uno de los hombres más importantes relacionados con T.G. Masaryk. Si bien muere de neumonía, suele hablarse de la situación psicológica en la que se encontraba al momento de tener que ponerse a pensar en emigrar porque su vida estaba en juego, lo cual de seguro habría pasado si los nazis hubieran llegado antes. Pero es cierto que, ya en ese momento, todo a su alrededor parecía derrumbarse. Sobre todo por el surgimiento, dentro de la cultura checa, de una fuerte corriente católica en su contra que lo veía como un relativista en contra de la fe. Por ejemplo, el escritor checo Václav Renč lo declaró la mayor plaga de la nación después de Masaryk y Beneš, así que es cierto que se encontraba bajo una fuerte presión psicológica al morir en la Navidad de 1938. A diferencia de su hermano Josef, no vivió para ver la ocupación, pero de algún modo lo sobrevivió su propia leyenda y está claro que, a partir de la ocupación, ya no se representaban sus obras, pero, como dije, incluso del lado checo los círculos católicos se mostraban en su contra y luego la censura interviene muy rápidamente”.

Karel y Josef Čapek | Foto: Památník Karla Čapka

“Cambia la representación del nazismo en las distintas épocas”

Foto: Editora Alfaguara

Ya en el plano internacional, la ocupación nazi en Checoslovaquia ha generado una gran producción literaria que comenzó a escribirse casi al calor de los acontecimientos, con textos como el relato El milagro secreto de Jorge Luis Borges y que continúa en la actualidad a partir de novelas como HHhH del francés Laurent Binet. Janoušek entiende que eso quizás se debe al hecho de que se trató de una situación algo especial porque pasó un tiempo considerable sin combates y la ocupación parecía servir a los alemanes más que nada como base de producción a tal punto que, incluso en plena guerra, había un clima relativamente calmo, al menos en comparación con otros países como Polonia. Al mismo tiempo, una vez que finaliza la Segunda Guerra Mundial, afirma Janoušek que, dentro de la literatura checa, la representación del horror nazi empezó a tener una diversidad considerable.

'HHhH' | Foto: editorial Seix Barral
'Romeo,  Julieta y la oscuridad' | Foto: Práce

“En la literatura de posguerra hay toda una gama de obras que miran la época nazi de distintas formas. Justo después de la guerra aparecen obras con cierto carácter documental en las que se describe la vida en los campos, como es el caso, por ejemplo, de František Kraus que describió toda la experiencia de Auschwitz, o Jiří Weil, que abordó su experiencia como judío escondido aquí. Luego comienza a surgir una literatura muy interesante en la década del 60, a partir de una serie de novelas sobre la experiencia judía también de Jiří Weil, Arnošt Lustig, Jan Otčenášek, autor de Romeo, Julieta y la oscuridad y, luego, por ejemplo, los relatos de Ota Pavel. Es decir que toda la gama es muy diversa y requeriría otro extenso libro dar cuenta de cómo cambia la representación del nazismo en las distintas épocas”.

Uno de los aspectos más interesantes que analiza Historia de la literatura checa en el protectorado de Bohemia y Moravia es cómo la actividad literaria fue influenciada por los eventos históricos que ocurrieron entre 1938 y 1945: los acuerdos de Múnich, la ocupación del 15 de marzo de 1939, el enfrentamiento de algunos escritores antes el estallido de la Segunda Guerra Mundial y, finalmente, la liberación en mayo de 1945. Es decir que en esta larga historia hay fuertes internas y diferencias de reacción en el propio seno de la sociedad checa: traiciones, miserias y la valentía de quienes intentaron alzar la voz ya sea con su propia literatura o incluso haciendo circular obras del ámbito internacional.

'Historia de la literatura checa en el Protectorado de Bohemia y Moravia' | Foto repro: Pavel Janoušek a kolektiv,  'Dějiny české literatury v Protektorátu Čechy a Morava'/Academia

“La literatura española comenzó a entrar en el contexto checo como nunca antes, al representarse, por ejemplo, algunas obras de Lope de Vega”.

“Es interesante que empezaron a aparecer muchas cosas de la literatura extranjera porque el contexto literario checo también fue moldeado por cuestiones como quién estaba en ese entonces en guerra con Alemania, quién era aliado y quién no, así que la recepción internacional estuvo muy orientada hacia Francia y tal vez Inglaterra, mientras que la literatura italiana y la literatura española comenzaron a entrar en el contexto checo como nunca antes, al representarse, por ejemplo, algunas obras de Lope de Vega”.

František Langer,  un autor judío no muy interesado en Kafka | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Otra cuestión interesante de esta obra crítica realizada por un plantel de 33 especialistas es el juego de semejanzas y diferencias que permite establecer entre el contexto de esa época de la ocupación y algunos rasgos del campo literario checo en la actualidad. En ese sentido, un ejercicio interesante es pensar, por ejemplo, el lugar o la influencia que, en esa época, podían llegar a tener escritores hoy fundamentales como el ya mencionado Karel Čapek o incluso Franz Kafka.

“Bueno, Kafka en esa época era un escritor judío que tenía cierta influencia: estaba aquí, se sabía de él, pero de una manera muy extraña porque, por ejemplo, František Langer, otro autor de origen judío, si bien menciona en sus memorias que había un tal Kafka que escribía, la verdad es que no parecía importarle mucho. Hay que tener en cuenta que aquí la comunidad judía, en los años veinte e incluso antes, solía elegir entre la identificación con lo checo y con lo alemán”.

“Kafka en esa época era un escritor judío que tenía cierta influencia: estaba aquí, se sabía de él, pero de una manera muy extraña”.

Agrega Janoušek que, en ese momento, Kafka era un escritor algo extraño que generaba sospechas de todo tipo. Del mismo modo entiende que el autor de ‘El proceso’ ingresa de lleno al circuito literario checo a fines de la década del 50, lo cual coincide con el boom mundial de su redescubrimiento. Es decir que, según Janoušek, recién en ese momento los checos se dan cuenta de que él es, en realidad, uno de ellos. En el mismo sentido podría decirse que ciertos rasgos de la literatura checa durante la época del protectorado, tienen algo que ver con su carácter nacional y aparecen, incluso, en otros momentos de la historia.

“Diría que el checo es especial a su manera porque su mayor orgullo es no poder estar orgullosos de sí mismos, ser capaces de deshonrarse y de reírse de sí mismos, al menos eso se ve en una fuerte corriente de la literatura checa que va desde Švejk hasta Cimrman“.

'Buen soldado Švejk' | Foto: Československý spisovatel

Como ocurre con cualquier otra generalización similar, Pavel Janoušek entiende que esa misma característica ofrece algunas ventajas, como, por ejemplo, el talento para reírse de sí mismos y desdramatizar, pero, al mismo tiempo, también algunas desventajas como la incapacidad para tomar posiciones más fuertes que remiten, en definitiva, a la figura del héroe.

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