Nuestros pequeños amigos con antenas y patitas

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Hoy aprenderemos el nombre en checo de un amplio abanico de bichos, desde moscas, mosquitos y arañas hasta otros más agradables como abejas y mariposas. ¿Sabían que en checo hay dos verbos para el verbo picar? Mejor aprender sobre la diferencia que experimentarla.

¿Ves? Malditas moscas.

Espera, tengo aquí un matamoscas-plácačka-. Ya verás como acabo con ella en un momento. A mí no hay mosca–moucha– que se me resista.

Hala, ya está. Hoy les hablaremos de insectos, arañas y demás bichos

Veo que eres un as contra las moscas–proti mouchám– pero yo prefiero el insecticida–sprej na hubení hmyzu-. Es menos sangriento.

Y hablando de sangre. El bicho–havět’- que de verdad odio es el mosquito–komár-. Además, siempre me pican precisamente a mí–vždycky štípají zrovna mně-. Cuando voy al campo en verano suelo acabar con las piernas llenas de picaduras de mosquito–komáří štípnutí-.

Los mosquitos son siempre mejores que las avispas–vosy-.

Es verdad, aunque no hay que confundirlas con las abejas–včely-, que hacen miel–med-. Y ya sabes que la miel me encanta.

Pero también pican–píchají-.

¿Pero picar no era –štípat-?

Los mosquitos pican y chupan sangre –štípají-, las abejas y avispas pican e inyectan veneno–píchají-. La picadura de abeja es –píchnutí-.

Bueno, pues aunque piquen, me gustan las abejas–mám rád včely-.

Y son un ejemplo de laboriosidad, ¿verdad? Como las hormigas–mravenci-, que están todo el día llevando comida a su hormiguero–mraveniště- para alimentar a las larvas–larvy- y a su reina–královna-.

A propósito, ¿como se dice colmena?

Colmena es –úl-, por cierto, algo mucho más bonito que un avispero–vosí hnízdo-.

Foto: Lilly M, CC BY-SA 3.0 Unported
Pues hablando de insectos, -hmyz-, a mí el que más me gusta es la mariposa–motýl-. Ya sabes, la primavera, las flores...

Eres un poco cursi, ¿no crees? Las mariposas no están mal, pero antes son orugas–housenky-, y la verdad es que me dan un poco de asco–trochu se mi hnusí-.

Lo que sí me da asco–co se mi opravdu hnusí- son los gusanos–červi-. ¿Te he comentado alguna vez que mi novia tiene un miedo terrible a los gusanos? –Strašně se bojí červů-.

No me extraña. Yo lo que no soporto–nesnáším- son las arañas–pavouci-

¿Pero qué dices? A mí las arañas no me molestan–mně pavouci nevadí- porque hacen telarañas–pavučiny- y cazan todos esos bichos insoportables, como moscas y mosquitos.

Y tampoco me gustan las cucarachas–šváby-. Si veo una tengo que pisarla–musím ho zašlápnout- y si no, no me quedo tranquila.

Pero hay unos escarabajos–brouci- que son realmente encantadores.

¿Cuáles?

Las mariquitas–berušky-.

Es verdad, pero también hay un arácnido que seguro que no te gusta.

A ver, ¿cuál?

El escorpión–štír-. No hay peor bicho que ese–není horší havět’-.

Te doy la razón. Y con esto damos por terminado este repaso por lo más pequeño de la fauna.

Autor: Carlos Ferrer
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