Hace 50 años nació el “Panenka”, el penal más famoso de la historia del fútbol

Antonín Panenka

Hace medio siglo, Checoslovaquia conquistó su único título de campeón de Europa con un histórico penal de Antonín Panenka. Aquel disparo fue tan revolucionario que hoy cuando un jugador “pica” un penal se dice que ha hecho una “Panenka”. Aquella acción también ha dado nacimiento a una prestigiosa revista española que lleva el mismo nombre.

El 20 de junio de 1976, en Belgrado, Checoslovaquia disputó la final de la Eurocopa contra la República Federal de Alemania. Aquel partido pasó a la historia no solo por el triunfo checoslovaco, sino también por un tiro de penal que cambió para siempre el fútbol: la “Panenka”, una forma de ejecutar los penales que todavía hoy lleva el apellido de su creador, Antonín Panenka.

Foto: ČTK / imago sportfotodienst / imago sportfotodienst via www.imago-images.de

En aquel encuentro, Checoslovaquia había logrado adelantarse con goles de Ján Švehlík y Karol Dobiaš, pero los alemanes hicieron lo propio para igualar el marcador, forzando el encuentro a la definición por penales. Se trataba de la primera vez que en una gran competición internacional se llegaba a esta instancia para determinar al campeón.

La serie estuvo marcada, por supuesto, por una con gran tensión. El punto de inflexión llegó cuando el alemán Uli Hoeneß erró su tiro, enviando el balón por encima del travesaño. Tras ese fallo, llegó el turno de Antonín Panenka, jugador del Bohemians de Praga, y el momento que quedó grabado en la memoria colectiva del fútbol hasta el día de hoy.

El nacimiento del “globito de Vršovice”

En lugar de ejecutar un disparo potente, Panenka golpeó el balón con suavidad y apenas lo impulsó en dirección al centro de la portería. El guardameta alemán Sepp Maier se lanzó hacia el poste izquierdo, mientras observaba cómo la pelota cruzaba lentamente la línea de gol. Checoslovaquia se proclamó campeona de Europa y el peculiar lanzamiento se convirtió en una leyenda.

Antonín Panenka  (n.º 7) con Johan Neeskens durante la Eurocopa de 1976. | Foto: Profimedia

Desde entonces, esta forma de ejecutar un penal, también conocida como “picarla”, recibe el nombre de “Panenka” en prácticamente todos los idiomas.

Además, la influencia de aquel gesto técnico tuvo una peculiar repercusión en España, donde desde 2011 se publica la prestigiosa revista de fútbol (y cultura y mucho más) Panenka, bautizada así en homenaje a la creatividad y la elegancia de aquella acción.

"Más vale que no falles..."

Se dice que Antonín Panenka perfeccionó su idea durante dos años. Solo el portero Ivo Viktor, compañero de habitación durante la Eurocopa, había presenciado esta habilidad. Sin embargo, no compartía el entusiasmo de su compañero y le advertía en tono de broma que, si fallaba, no le permitiría regresar a la habitación.

Antonín Panenka | Foto: Alexis Rosenzweig,  Radio Prague International

Panenka confió en su preparación y, cuando llegó el momento decisivo, ejecutó exactamente lo que había ensayado.

Años después, el futbolista explicó cuál había sido su intención desde un principio: “Siempre intenté entretener a la gente y elevar el fútbol por encima del simple hecho de darle patadas al balón. Ese penal eclipsó todo lo demás”.

Un triunfo irrepetible

La victoria en Belgrado proporcionó a Checoslovaquia el único título europeo de su historia. Aunque el fútbol checo vivió otros momentos memorables en las décadas posteriores, aquella noche de 1976 continúa siendo uno de los episodios más recordados del deporte nacional.

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