La científica hondureña que prefirió Ostrava a Francia o EE.UU. Y no se arrepiente, muy feliz con su decisión

Karla Reyes Leiva

Karla Reyes Leiva es una ingeniera biomédica hondureña que realiza un postdoctorado en la Universidad Técnica de Ostrava (Vysoká škola báňská). Su campo es el procesamiento de señales médicas y la ciencia de datos. Y para ello utiliza mucho la inteligencia artificial, a la que ve como una aliada, una herramienta ideal que le permite hacer su trabajo.

Karla Reyes Leiva es una hondureña de Santa Bárbara, donde se produce el mejor café de Honduras, asegura. Pero no nos hemos juntado para hablar de café, lamentablemente. La conversación será un poco más compleja y teórica.

Ostrava City Campus | Foto: Vít Pohanka,  Radio Prague International

La idea es que explique o intente explicar a qué se dedica en la Universidad Técnica de Ostrava, donde hace un postdoctorado y tiene a su disposición las máquinas y tecnologías más modernas que se han inventado hasta ahora en su campo de la biotecnología.

“Este estudio fue solo un experimento de una clase para que tengas idea de la magnitud y capacidades de nuestro laboratorio. Solamente estábamos enseñando a los alumnos pues a trabajar con las señales y a utilizar nuestros elementos, pero las máquinas o los dispositivos que tenemos en el laboratorio son muchisisísimos más y las capacidades son tantas que tienen atrapada a una hondureña en Ostrava. Soy, sí, soy hondureña, pero soy científica de corazón y a mí la razón por la que me tienen atrapada en Ostrava, pues es eso, un laboratorio lleno de posibilidades y con muchísima libertad para trabajar en lo que yo quiera”.

Ostrava le proporciona algo que ninguna universidad del mundo le había dado antes. Ella lo explica mejor.

Karla Reyes Leiva | Foto: LinkedIn

“El apoyo de científicos, los directivos, mi jefe, toda la gente, que es algo que no había encontrado en ningún lugar del mundo. Yo había estado, bueno, de Honduras salí e hice mi maestría en Brasil. De Brasil regresé a Honduras, luego hice mi doctorado en España. En mi último año de doctorado estuve unos seis meses en un laboratorio en Alemania y luego otros seis meses en un laboratorio en Estados Unidos. Luego regresé a Honduras a trabajar a la universidad allá. Entonces, he trabajado en laboratorios por todos lados, pero nunca había tenido pues la disponibilidad de herramientas como acá. Y la verdad que venir acá fue un salto a ciegas, pero ya estando acá, pues justifiqué muchísimo el salto”.

¿Ostrava o EE.UU? Ostrava

Y aunque primero firmó por dos años, le ha gustado tanto su trabajo en Ostrava que se va a quedar dos más, al menos.

“Bueno, cuando terminas el doctorado en la carrera académica lo siguiente es que tienes alrededor de cinco a siete años de postdoctorado para prepararte para ser profesor. Entonces, todo doctor que quiere quedarse en la academia normalmente va a universidades a entrenarse, a dar clases, a preparar proyectos de financiamiento. A continuar tu área de estudio y todo lo que necesitas para crear tu currículum para luego poder ser profesor. Entonces, para mí el siguiente paso era un postdoctorado. A veces la gente hace dos, tres, cuatro, postdoctorados Y se quedan los años que necesitan para hacer currículum, claro. Y tuve tres oportunidades: ir a Estrasburgo, ir a Madison, Wisconsin. O venir a Ostrava, Chequia. En Ostrava se me daba la mayor estabilidad a largo plazo porque en Estrasburgo mi contrato era para un año, igual en Madison y acá me dijeron: El contrato es para dos años con posibilidad de extender a cuatro”.

Ostrava | Foto: Anton Kajmakov,  Radio Prague International

¿Y cuántos años llevas ya?

“Llevo dos”.

¿Y te vas a quedar dos más?

“Sí, los acabo de extender, sí”.

O sea que van a ser cuatro años en Ostrava.

“Al menos cuatro, sí. Podría quedarme después, claro que sí. De hecho me han ascendido hace unos meses, ya no solo trabajo de postdoc, sino que trabajo de project developer, dentro de mi departamento, lo que indica que represento a cuatro laboratorios ahora a nivel networking fuera de República Checa, para poder traer dinero para contratar más científicos y hacer más experimentos aquí en nuestro departamento”.

Años felices

Asegura Karla Reyes que en Moravia está viviendo los mejores años de su vida profesional, con creces.

“Creo que en Ostrava ha sido el pico de mi carrera porque he tenido la libertad de dedicarme 100% a la investigación. Antes estaba, por ejemplo, en España, en Honduras con becas, así que medio que sobreviviendo en la vida. Aquí he podido tranquilizarme y dedicarme full a la investigación y trabajo en un laboratorio que se llama Radar Group. Nosotros utilizamos radares para monitorizar movimiento, lo cual es un poco revolucionario todavía para el área médica, porque los radares se utilizan, por ejemplo, para medir la velocidad de los carros. Y también se utilizan para detectar movimiento cuando en los sistemas de seguridad si entra una persona para activar una luz, también puede haber un radar ahí".

Karla Reyes Leiva  | Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

"Pues nosotros estamos utilizando la física del radar para monitorizar signos vitales, como respiración, frecuencia cardíaca y también asistencia en lugares donde se necesita hacer un tracking de movimiento, por ejemplo, acompañamiento a una persona anciana en su casa y poder detectar su caída, sin que sea invasivo, porque eso es lo bueno del radar. Digamos, tú tienes una cámara y puedes analizar muchísimas cosas con una cámara, pero una cámara es completamente invasiva. Nadie se sentiría seguro teniendo una cámara todo el tiempo viéndote, pero un radar no es invasivo, solamente emite una onda electromagnética como la radio y en base a eso recibe el eco del objeto que está en movimiento o del humano que está en movimiento y en procesamiento de señales extensivo tú puedes encontrar ahí todo lo que se ha movido junto con ese objeto, que en este caso es el humano, ¿no? Entonces esa es mi área de estudio que es procesar señales, filtrar señales y crear algoritmos en los que podamos encontrar dentro de esa señal del radar cuál era tu frecuencia cardíaca en el momento que pasaste frente al radar”.

Radares con uso médico

Y trabajan a nivel experimental con varios hogares de ancianos en los que ponen en práctica estos descubrimientos.

“Tenemos radares en los nursing homes aquí en República Checa y se puede monitorizar todo el tiempo cuando un anciano se cae, está solo en su en su hogar y bueno, sí, y monitorizar su signo vitales en todo tiempo. Si hay un cambio, pues se alerta al sistema al sistema del nursing homes, pero poder monitorizar signos vitales sin contacto, que eso es lo porque la idea del radar es que puedas hacerlo sin tocar el cuerpo. Eso es el campo de estudio que estamos desarrollando aquí en aquí. Y en eso ustedes están a la vanguardia, ¿no? Somos nosotros y los chinos los que estamos trabajando en esto. Es algo muy muy nuevo, todavía no llegamos al grado médico para decir: vamos a reemplazar un medidor de presión. No, pero estamos en el desarrollo y esperamos llegar algún día a ese punto, claro. Otro ejemplo práctico de la aplicación podría ser, si tú necesitas monitorizar signos vitales de una persona quemada, tú no puedes ponerle electrodos en su cuerpo o a un bebé prematuro. ¿Cómo le pones un electrodo que ha sido creado para un bebé a un bebé prematuro mínimo? Pero si tú con un radar puedes monitorizar esto, entonces sí, ese serían los campos de aplicación digamos, más claros para para los radares”.

Hasta el momento, los resultados de ese trabajo han sido muy buenos, asegura.

“Excelente. Sí, excelente. De hecho, el proyecto empezó antes de que yo viniera con apoyo de los nursing homes, se ha desarrollado con ellos, o sea,  no se ha creado algo que ellos no quisieran y hemos logrado avanzar en el tema de los radares bastante. Entonces, vamos a aplicar a financiamiento de la Unión Europea, eventualmente para tener eh sí, tener fondos para poder seguir desarrollando este tema y actualmente estamos financiados por un proyecto que se llama Lerco. Eh, yo he venido a través de este proyecto, de hecho mi plaza se creó para esto y la intención es seguir desarrollando y avanzando el tema de utilizar radares para monitoramientos sin contacto porque resulta ser una tecnología barata, accesible y sobre todo sin ser invasiva, ¿no?”.

Libertad absoluta

Por primera vez en su carrera científica, Karla Reyes tiene libertad absoluta para investigar, sin tener que preocuparse por nada más.

“En el posdoctorado tú te dedicas a investigación 100%. Ya. Entonces ya no estás con, por ejemplo, en el doctorado tenías que cumplir ciertos requisitos, tenías que escribir una tesis, tenías que llevar alguna clase, cumplir ciertos objetivos en el postdoc, tú tienes libertad absoluta. Tienes una temática, claro, trabajas en un grupo que se enfoca en un área, pero estás haciendo ciencia 24/7. Sí, bueno, yo trabajo en procesamiento de señales médicas. Un especialista en procesamiento de señales o ciencia de datos, que son mis dos campos, trabaja con la conversión de la señal física o mecánica de un fenómeno biológico a la señal digital”.

Y enseguida nos da ejemplos para entender de qué habla.

 Universidad Técnica de Ostrava | Foto: Profimedia

“Por ejemplo, el corazón nos da información sobre su estado en base a una señal eléctrica, ¿no? Que es lo que genera las pulsaciones. Entonces, esto es algo físico, la señal eléctrica, pero ¿cómo convertimos esa señal eléctrica a una representación de un electrocardiograma? Todo eso es procesamiento de señales. Entonces, los electrodos se colocan en ciertas partes del cuerpo para medir diferencias de microvoltajes y en base a eso tenemos una medida analógica que se tiene que convertir a números binarios, unos y ceros nada más, para digitalizarlo y luego convertirlo en una representación gráfica que viene con mucho ruido, que viene con muchos errores, que viene con porque ese a ahora está bueno, ha estudiado por muchísimos años, pero para llegar a ese punto hubo mucho desarrollo de procesamiento de señales. Entonces, la era en la que vivimos de monitorizar todo solo va creciendo. Qué más podemos tener del cerebro, qué más podemos tener corazón, qué más podemos tener de sensores de temperatura, de sudor, de movimiento, tenemos medidas físicas, biológicas que se convierten a un dato digital y luego se digiere y se presenta al público, ¿no? Entonces, eso es el procesamiento de señales y esa es mi área de especialización”.

Pero también tiene una segunda área.

“Mi segunda área o campo de estudio es la ciencia de datos, que es cuando ya tienes ese dato digital de muchísimas personas o en datos masivos como cuando vas a un hospital y quieres estudiar los patrones de una enfermedad, tienes los datos médicos de miles de pacientes. ¿Cómo estudias esto masivamente? Viene la ciencia de datos. Lo estudias con algoritmos de inteligencia artificial y modelos estadísticos para poder sacar una predicción y decir: Los pacientes que presentan estas características tienen mayor riesgo de cáncer que los pacientes que presentan estas otras características, digamos. Entonces yo estoy entre la mezcla de estos dos campos, esa fue mi especialización, digamos, en la parte técnica en mi doctorado y es lo que sigo haciendo ahora en el postdoc. Y es mi pasión, alma y vida y es lo que seguiré haciendo”.

Inteligencia artificial

Y de paso dice que utiliza mucho la inteligencia artificial, que es una aliada útil y necesaria para ella.

“Soy ingeniera biomédica, obtuve mi maestría en ciencia de materiales médicos y mi doctorado es en ingeniería biomédica. Tengo ocho años de tocar solo la ingeniería biomédica con la inteligencia artificial aplicada a esto, ya no está separado”.

Entonces, tú eres una de las personas que piensa que podemos sacarle mucho beneficio a la inteligencia artificial en el campo médico, ¿no?

Karla Reyes Leiva  | Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“¡Cien mil por ciento! Y te explico. Esto que te decía de poder analizar datos en conjunto y poder hacer predicciones y poder porque el cerebro humano tiene ciertas limitaciones, ¿no? Nos limita la memoria y nuestra propia capacidad. Podría haber genios en todos lados que pueden tener alguna predicción si ven algunos menos, pero el problema es que no tenemos acceso a los datos no y los datos no los puede procesar nuestro cerebro masivamente. Lo que hace la inteligencia artificial es eso, poder estudiar masivamente datos y encontrar patrones sin pensar, porque no piensa la inteligencia artificial, solo te da números estadísticos. Entonces, es estudio masivo de datos, imposible para el humano y gracias a la inteligencia artificial, ahora hemos podido, por ejemplo, en los ensayos clínicos y referente a ciertas enfermedades, hemos podido desarrollar fármacos que hubiese sin la inteligencia artificial tardado 20 años en desarrollarlo y con la inteligencia artificial nos estamos tardando 8 años en desarrollarlo”.

Y agrega un ejemplo específico de lo útil que puede ser la IA en medicina.

“Con la inteligencia artificial podemos crear twins digitales, que es un gemelo de un humano digital y probar este simuladamente cómo se va a comportar este humano respecto a X o Y factores que estás estudiando en la primera fase, en la segunda fase, en la tercera fase y poder me modificar tu medicamento en las primeras fases y poder de estar sin ir a los humanos.

Entonces, al final es un beneficio para todos y reduce el tiempo en que se desarrolla un fármaco. Y entonces, ¿qué pasa? Nos está acercando mucho eso solamente en la parte clínica fármaco. Luego, claro, nos está acercando a curar más enfermedades, a entender más enfermedades y todo esto se puede por los datos, estudio de datos masivos y la ciencia de datos que no existiría sin la inteligencia artificial”.

Sin control

Y como científica de datos, ella sabe que ya no hay marcha atrás, hay que aprender a convivir con la nueva realidad. El gran hermano lo sabe todo.

“Los están recolectando. Y no me da miedo para nada, porque soy científica de datos. Totalmente, estamos siendo monitorizados. Todos nuestros patrones de consumo, nuestras conversaciones. Ya perdimos el control absoluto de todo. Entonces, creo que es muy importante que lo sepamos, que seamos conscientes de ello, que aprendamos a convivir con ello. A entrenar nuestro cerebro a no ser impulsivos, porque al final nuestro comportamiento puede estar totalmente condicionado a lo que se genera en parte al entendimiento de cuál es mi perfil de consumo, ¿no? Y creo que más que miedo me da tristeza que haya gente que no pueda o que no se interese en conocer un poquito más, porque ya hemos perdido el control de nuestros datos".

"Bueno, hay muchas personas que son antiteléfono, antiredes sociales, antitodo ¿Crees que están excluidos de la exposición? Desde el momento que tienes tarjeta de crédito ya todos tus datos están siendo monitorizados de alguna forma y hay cámaras en todos lados. Los sistemas de vigilancia pues tienen nuestro rostro, saben quién somos, tenemos características únicas en nuestro rostro, que permiten identificarnos. Tenemos que aprender, como te digo, a convivir y a entender que nuestros comportamientos pueden estar condicionados y aprender a resistirnos. Que es muy difícil. Es muy difícil, tienes que tener mucha conciencia, ¿no? Por eso la nueva medida de inteligencia es el pensamiento sobre mi pensamiento. Viene mucho sobre la introspección y poder entender tu cerebro y conectarte más a la introspección y a la autonomía que a la masa”.

Esta es la historia de Karla Reyes y su trabajo en la Universidad Técnica de Ostrava. Podríamos seguir hablando, claro, pero hay que ponerle un límite a los temas. Ella se ve feliz y radiante. Enhorabuena y mucho éxito en el futuro.