Cambios en la Guardia del Castillo de Praga: menos requisitos en busca de nuevos miembros
La histórica Guardia del Castillo de Praga busca a nuevos reclutas por lo que ha relajado algunos de sus requisitos de selección, como el criterio estricto de la altura.
El cambio de guardia en la Puerta de los Gigantes de Castillo de Praga suele fascinar a diario a miles de turistas. Quienes han presenciado este evento notaron, seguramente, la cantidad de cámaras y miradas que atraen los esbeltos miembros de la Guardia del Castillo praguense, ataviados con uniformes perfectamente a medida. Sin embargo, aparte de ser una atracción turística, la Guardia es una unidad militar especializada con larga historia.
Establecida en diciembre de 1918, unos meses después de la independencia de Checoslovaquia, la Guardia sirvió como unidad de protección del fundador y primer presidente del país, Tomáš Garrigue Masaryk. Posteriormente, durante la ocupación nazi de los territorios bohemios y moravos, la Guardia fue abolida y reemplazada por el recién establecido Ejército del Gobierno del Protectorado, controlado en la práctica por la Wehrmacht, la fuerza armada nazi, y las unidades SS. La libre unidad checoslovaca que operaba en aquel momento se encontraba en Gran Bretaña donde se había instalado el líder del movimiento de exiliados checoslovacos y presidente legítimo del país, Edvard Beneš. Luego, durante el comunismo, la Guardia perdió su estatus de élite y pasó a estar subordinada al Ministerio del Interior. No obstante, con la llegada de la democracia en 1989, la Guardia recobró su estatus de prestigio anterior como unidad bajo el mando directo de la Oficina Militar del Presidente de la República.
Ya que el servicio en la Guardia del Castillo se considera un honor especial, durante mucho tiempo, si alguien quería incorporarse a la unidad, debía cumplir requisitos de selección bastante rigurosos. Hasta hace poco, por ejemplo, se aprobaba solo a candidatos que midieran entre 178 y 188 centímetros. Ahora, sin embargo, esto cambiará ligeramente, expresó en entrevista para la Radio Checa el portavoz de la Guardia del Castillo Jiří Havel.
“Hasta el año pasado, contábamos todavía con ese requisito de altura de entre 178 y 188 centímetros. Para aumentar las posibilidades de reclutamiento, hemos ampliado el rango de centímetros que ahora es de 175 a 195. Además, a los candidatos no se les permite tener tatuajes, piercings ni aretes en zonas visibles como rostro, cuello o cabeza”.
Por su parte, los miembros de otras unidades de la Guardia del Castillo de Praga, como por ejemplo músicos, entrenadores de perros o cocineros no están obligados a cumplir los requisitos estrictos que sí aplican para los guardias.
Otra buena noticia es que, desde el año 2005, las mujeres también pueden servir en la Guardia del Castillo en la República Checa, con las mismas tareas y responsabilidades y debiendo cumplir los mismos requisitos de aptitud física y mental que sus colegas masculinos. La única diferencia que se les pide a las mujeres es que, en el caso de llevar cabello largo, se lo recojan durante el servicio. Con respecto al salario mensual, Jiří Havel dijo que, a partir del 1 de enero de 2026, el salario neto inicial de un soldado de la Guardia del Castillo en un puesto básico se ubica en torno a los 2000 euros.








