Andrej Babiš, sobre la captura de Nicolás Maduro: “Era algo que se podía esperar”
La noticia de la captura de Nicolás Maduro por parte de las fuerzas estadounidenses sacudió al mundo, incluida República Checa. Para el primer ministro checo, Andrej Babiš, la misión encargada por Donald Trump fue "una operación única contra un régimen autocrático".
“¡Señor cobarde, no se meta con el hombre de a pie! ¡Venga por mí! Aquí lo espero en Miraflores. ¡No se tarde en llegar, cobarde!”.
Este mensaje de Nicolás Maduro data de 2024 y estaba dirigido a Edmundo González Urrutia, tras las elecciones presidenciales en Venezuela, que tuvieron lugar aquel año. González Urrutia, quien fue reconocido como el presidente electo de la nación por 15 países y varias organizaciones internacionales, se quedó sin posibilidad de asumir su cargo ni de responder a aquellas palabras. Pero otro hombre parece haberse apropiado de aquella provocación: el presidente estadounidense Donald Trump, quien el sábado 3 de enero dio la orden de capturar a Maduro en Caracas, en una operación que resultó exitosa, para sus intereses, y que involucró unas 150 aeronaves.
La noticia de la captura de Nicolás Maduro fue un golpe que se sintió en el mundo entero, Chequia incluida. Líderes de todos los países se posicionaron a favor y en contra de la acción norteamericana, que encontró su justificación en “la amenaza del narcotráfico” para luego mutar, según palabras del propio Trump, en el hecho de que Venezuela “se robó” el petróleo que Estados Unidos, a través de sus empresas, pudo extraer hasta finales de los años 70.
“Se podía esperar”
En este contexto, el primer ministro checo, Andrej Babiš, también aportó sus declaraciones al respecto.
“Era algo que se podía esperar. La Fuerza Delta llevó a cabo una operación única contra un régimen autocrático. Esperemos que todo esto conduzca a que los ciudadanos de Venezuela tengan libertad y democracia, y a que allí se elija un régimen democrático”.
El ministro de Relaciones Exteriores checo, Petr Macinka, también se pronunció al respecto.
“Consideramos que ahora es fundamental calmar la situación y apostar por negociaciones diplomáticas, incluso con la participación de la oposición venezolana. Para el Ministerio de Relaciones Exteriores, la prioridad es la seguridad y la asistencia consular a los ciudadanos checos, especialmente en lo que respecta al caso de un ciudadano checo injustamente encarcelado”.
El caso al que se refirió Macinka es el de Jan Darmovzal, apresado en Venezuela desde septiembre de 2024, a quien Maduro acusó, junto a otros extranjeros, de conspirar para desestabilizar al país y atentar contra su vida.
“Un ataque como no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial”
Tan impactante como la operación resultó la conferencia de prensa que brindó Donald Trump el mismo día de los hechos y que comenzó con palabras que probablemente ya sean parte de la historia.
“Las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos llevaron a cabo una extraordinaria operación militar en la capital de Venezuela. Se empleó un poder militar estadounidense abrumador, por aire, tierra y mar, para lanzar un asalto espectacular, un ataque como no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial. Fue una acción contra una fortaleza militar fuertemente protegida en el corazón de Caracas para llevar ante la justicia al dictador forajido Nicolás Maduro. Se trató de una de las demostraciones más impresionantes, eficaces y poderosas del poderío y la competencia militar estadounidense en toda la historia de Estados Unidos”.
Trump apenas ahorró algunos detalles de la operación que terminó con Maduro en un vehículo estadounidense, con los ojos y oídos tapados en su traslado a Nueva York, una imagen que compartió el propio presidente norteamericano en sus redes sociales.
“Todas las capacidades militares venezolanas quedaron neutralizadas cuando los hombres y mujeres de nuestro ejército, en coordinación con las fuerzas de seguridad estadounidenses, capturaron con éxito a Maduro en plena noche. Estaba oscuro. Las luces de Caracas se encontraban en gran parte apagadas gracias a cierta experiencia técnica de la que disponemos. Fue una operación oscura y letal. Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, y ambos se enfrentan ahora a la justicia estadounidense. Maduro y Flores han sido imputados en el Distrito Sur de Nueva York por su campaña de narcoterrorismo mortal contra Estados Unidos y sus ciudadanos”.
“Ellos estaban preparados”
Trumpo aseguró que las imágenes del operativo dejaría “muy impresionados” a quienes, como él, pudieron acceder, ya que, según sus palabras, “ejército de Estados Unidos es el más fuerte y feroz del planeta”.
“Estos guerreros altamente entrenados, operando en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses, los sorprendieron en lo que se conoce como una ‘posición de alerta’. Ellos estaban preparados. Sabían que teníamos numerosos buques en el mar, esperando. Sabían que íbamos a llegar. Aun así, fueron completamente superados y rápidamente incapacitados. Si hubieran visto lo que yo vi anoche, habrían quedado muy impresionados. No estoy seguro de que alguna vez puedan verlo, pero fue algo verdaderamente increíble. No murió ni un solo miembro del servicio estadounidense y no se perdió ni una sola pieza de equipamiento militar. Participaron muchos helicópteros, muchos aviones y muchísimas personas en esa operación. Y piensen en esto: no se perdió ni un solo equipo militar, y lo más importante, no murió ni un solo soldado. El ejército de Estados Unidos es el más fuerte y feroz del planeta, con capacidades y habilidades que nuestros enemigos apenas pueden imaginar. Tenemos el mejor equipamiento del mundo, sin comparación.”.
“Vamos a administrar el país”
Uno de los anuncios más importantes de la conferencia de prensa tuvo que ver con el futuro inmediato de la administración de Venezuela. ¿Quién quedará a cargo? Las palabras de Trump fueron contundentes.
“Vamos a administrar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y prudente. No queremos permitir que alguien más tome el control y que se repita la misma situación que hemos visto durante tantos años. Por eso, Estados Unidos gobernará el país hasta que se pueda realizar una transición segura, correcta y juiciosa”.
Del narcotráfico al petróleo
Tras esta introducción, el presidente estadounidense reveló que su país tiene un gran interés en hacerse con el control del petróleo venezolano. En caso de que encuentren alguna oposición a sus planes, el mandatario expresó que sus fuerzas militares están preparadas para realizar otro ataque “mucho más grande”.
“Como todo el mundo sabe, la industria petrolera en Venezuela ha sido un fracaso total durante mucho tiempo. Estaban extrayendo casi nada en comparación con lo que podrían haber producido y con lo que podría haberse logrado. Vamos a permitir que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren al país, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar riqueza para el país. Y estábamos preparados para lanzar un segundo ataque, mucho mayor, si hubiera sido necesario. De hecho, asumíamos que una segunda oleada sería necesaria, pero ahora probablemente no lo sea. El primer ataque, si se quiere llamar así, fue tan exitoso que probablemente no haga falta un segundo. Aun así, estamos preparados para una segunda oleada, mucho más grande. Esta fue una operación quirúrgica, pero teníamos preparada una ofensiva mucho mayor que probablemente no será necesaria”.
En pocos minutos, la justificación inicial del operativo, es decir, la amenaza del narcotráfico encarnada en Maduro, pasó a ceder más lugar al objetivo de “recuperar” el petróleo que Venezuela le “robó” a Estados Unidos.
“Esto ocurrió hace tiempo, pero nunca tuvimos un presidente que hiciera algo al respecto. Se apropiaron de todo lo que era nuestro. Era nuestra propiedad. Nosotros la construimos. Y nunca hubo un presidente que decidiera actuar. En su lugar, lucharon guerras a 10.000 kilómetros de distancia. Construimos la industria petrolera de Venezuela con talento, determinación y capacidad estadounidenses. Y el régimen socialista nos la robó durante administraciones anteriores, mediante el uso de la fuerza. Esto constituyó uno de los mayores robos de propiedad estadounidense en la historia de nuestro país, posiblemente el mayor de todos. Una infraestructura petrolera masiva fue arrebatada como si fuéramos unos ingenuos, y no hicimos nada. Yo habría hecho algo al respecto. Estados Unidos nunca permitirá que potencias extranjeras roben a nuestro pueblo ni nos expulsen de nuestro propio hemisferio. Eso es exactamente lo que hicieron”.
Menos exigencias por parte del Gobierno venezolano
Antes de que se produjera la conferencia de prensa de Donald Trump, la vicepresidenta venezolana y hoy presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, había expresado su apoyo total a Maduro.
“Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, único presidente de Venezuela. En las calles de Venezuela hay un pueblo que se ha activado, en atención a un llamado que ya había hecho el presidente de la República. Nosotros llamamos al pueblo venezolano a mantenerse en calma, para afrontar juntos en perfecta unión nacional. Que esa fusión policial, militar, popular se convierta en un solo cuerpo. Queda ya establecido y a la espera de la sala constitucional que, esperamos, pueda ser en las próximas horas, ya el respaldo al decreto de conmoción externa que ha sido fijado por el presidente y suscrito por el presidente Nicolás Maduro y que todo lo que esté previsto en ese decreto de conmoción externa se ejecute a partir de este momento. Aquí hay un gobierno con claridad y yo repito y vuelvo a repetir las palabras del presidente”.
Sin embargo, el comunicado de Trump incluyó una advertencia adicional que tendría un impacto en estas exigencias.
“Esta operación extremadamente exitosa debe servir como advertencia para cualquiera que amenace la soberanía estadounidense o ponga en peligro vidas estadounidenses. Y, muy importante: el embargo al petróleo venezolano sigue plenamente vigente. La armada estadounidense permanece en posición y Estados Unidos mantiene abiertas todas las opciones militares hasta que nuestras exigencias sean completamente cumplidas y satisfechas. Todas las figuras políticas y militares de Venezuela deben entender que lo que le ocurrió a Maduro puede ocurrirles a ellos, y les ocurrirá si no actúan con justicia, incluso hacia su propio pueblo”.
Delcy Rodríguez parece haber tomado nota de la amenaza, tras la cual dio a conocer su primer comunicado oficial, que firma como Presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, y en el que el reclamo por la liberación de Maduro ya no fugura.








