El primer Museo del Ciclismo en Chequia está en Nové Hrady
Bicicletas antiguas y también más recientes, mapas, lámparas de petróleo para ciclistas, así como medallas de carreras de ciclismo se pueden ver en el Museo del Ciclismo que se encuentra en la localidad de Nové Hrady, en Bohemia del Este.
”Este vehículo de madera con dos ruedas dispuestas en línea es la única réplica que hay en el museo, todo lo demás son originales. Tenemos representado el desarrollo histórico del ciclismo desde el siglo XIX y los diferentes tipos de bicicletas. También se puede admirar aquí un antiguo canasto especial para el transporte de bicicletas, que es excepcional. En toda Europa se han conservado sólo tres”.
La bicicleta más antigua instalada en el museo de Nové Hrady data de 1885. Es una bicicleta de rueda alta que provoca la interrogante, de ¿cómo alguien pudo aprender a andar en ella? La réplica del vehículo de ruedas en línea evoca la bicicleta de madera del barón alemán, Karl von Drais de 1817. Éste diseñó el primer vehículo de dos ruedas con dispositivo de dirección. Su máquina fue denominada draisiana y más tarde fue modernizada por inventores británicos, alemanes y franceses.En Inglaterra los primeros modelos eran llamados balancines. Estos vehículos eran más ligeros que la draisiana y tenían un asiento y un apoyo para el codo. Fue hasta en 1873 que el inventor inglés James Starley fabricó la primera bicicleta de rueda alta. Este tipo de bicicletas está ampliamente representado en la muestra de Nové Hrady.
El segundo piso del museo está dedicado a las carreras de ciclismo y a todo lo que se relaciona con ellas, o sea medallas, vestimentas y mapas. Y hay allí igualmente bicicletas que fueron utilizadas en el rodaje de varios largometrajes sobre los tiempos de guerra, sostiene Petr Kučera.”Tenemos aquí sólo una parte de la colección, una selección, porque no tenemos más espacio. Escogimos las bicicletas que tienen una historia interesante. Por ejemplo hay aquí una bici de Jiří Daler, campeón Olímpico de los años 60, así como otra, que utilizó la leyenda del ciclismo checo, Jan Veselý, ganador de la Carrera de la Paz. Tenemos aquí bicicletas de Antonín Perič, uno de los mejores ciclistas nacionales entre las dos guerras mundiales y el mejor fabricante de bicicletas checo. Disponemos igualmente de bicicletas que fueron utilizadas en películas, como por ejemplo, en el largometraje ‘Protector’ y en ‘Botellas retornables’.
En el tercer piso del antiguo granero barroco del palacio de Nové Hrady transformado en Museo del Ciclismo, hay una sorpresa para todos los visitantes. Los niños descubrirán allí un tiovivo que se pone en funcionamiento con ayuda de unos pedales de bicicleta. Y los adultos pueden intentar andar en una bici de rueda alta a la que hay que montarse subiendo una escalera.