Muere Miloš Jakeš, símbolo de la decadencia del comunismo en Checoslovaquia

Milouš Jakeš, foto: che, Wikimedia CC BY-SA 2.5

Miloš Jakeš, el mayor representante de la decadencia del régimen comunista checoslovaco murió a los 97 aňos de edad. La información sobre su sepelio fue dada a conocer este martes por el canal de televisión CNN Prima News.

El secretario general del Partido Comunista de Checoslovaquia Gustáv Husák, hombre de confianza del Kremlin, dimitió en diciembre de 1987 argumentando razones de salud. No obstante, en el seno del partido tenía lugar una batalla campal por el poder, según dijo a la Radio Checa el historiador Michal Macháček.

Milouš Jakeš

“Había una ala conservadora encabezada por Vasil Bilák (ideólogo comunista) y la otra reformista liderada por Lubomír Štrougal (primer ministro), al final la elección de Miloš Jakeš respondió a un compromiso entre ambas partes. Tomaron en cuenta que Jakeš conocía a Mijaíl Gorbachov, gracias a que en el pasado habían trabajado juntos en programas de política agrícola”.

Miloš Jakeš fue un veterano comunista que se sumó las filas del partido poco después de finalizada la Segunda Guerra Mundial. Nunca fue uno de los hombres fuertes de la agrupación ni cabeza visible, pero era un comunista leal y convencido. Sus méritos derivaban de su participación activa en las purgas efectuadas después de la Primavera de Praga de 1968, cuando tomaron las riendas del partido los fieles al Kremlin y empezó el periodo conocido como normalización, cuando se reprimió toda manifestación de desacuerdo con el régimen. No brilló por su retórica ni por su estrategia política, de hecho nunca brilló como líder.

Milouš Jakeš, foto: ČT24

Jakeš se expresaba de manera inculta, chabacana y hasta ridícula, por lo que fue objeto de numerosas bromas. El hombre más poderoso de Checoslovaquia confundía palabras y no dominaba los temas que abordaba, todo salió a la luz tras la filtración del audio de un discurso que de manera clandestina hicieron público los técnicos de la Televisión Checoslovaca, recordó el historiador Macháček.

“Miloš Jakeš asistió a una reunión con funcionarios partidistas en un barrio de la ciudad de Pilsen. Después del discurso, Jakeš respondió de manera improvisada las preguntas de los asistentes. Todo el discurso fue grabado y los técnicos lo enviaron a Radio Europa Libre que difundió las partes más ridículas”.

Por aquella época el movimiento disidente anticomunista había puesto a circular un manifiesto denunciando las arbitrariedades del régimen comunista y que habían firmado muchos artistas. La respuesta de Jakeš fue dada a conocer a nivel nacional dejando al desnudo a quien habían puesto al frente del todopoderoso Partido Comunista

“La señora Zagorová es una buena chica, pero ya tres años seguidos cobra miles de coronas, y hay otros que cobran millones, casualmente estos no han protestado, pero otros sí. Y cuando se les pregunta por qué firmaron el documento de protesta, no lo saben”.

En aquel histórico discurso, Miloš Jakeš se atrevió a criticar los cambios que tenían lugar en la Unión Soviética. Aseguró que la Unión Soviética se había quedado atrás y que las cosas no funcionaban. Esa fue una muestra más de que los aires reformistas que soplaban no eran su fuerte.

Después de dos aňos al frente del Partido Comunista Checoslovaco fue destituido y expulsado de las filas partidistas, pero hasta el final permaneció fiel a los principios de la ideología comunista y la dictadura del proletariado.