Ministerio de Medio Ambiente planea reducir a la mitad las emisiones de invernadero en 2020

Foto: Comisión Europea

La República Checa es capaz, a un costo aceptable, de reducir a la mitad las emisiones de gases de invernadero en un plazo de doce años. Ello se desprende de un análisis encargado por el Ministerio de Medio Ambiente con objeto de trazar una nueva política de protección del clima en el país.

Martin Bursík, ministro de Medio Ambiente
El Ministerio de Medio Ambiente prevé presentar su proyecto de política climática al Gobierno en septiembre. El concepto, esbozado para un período hasta el año 2050, incluirá medidas concretas para la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

El jefe de la cartera, Martin Bursík, destacó el papel del factor económico a la hora de poner el modelo en la práctica.

“El precio de los bonos de carbono conducirá a inversiones en tecnologías de bajo consumo de ese elemento. Ésta es también la filosofía básica de la estrategia de la Comisión Europea referente a la energía y el clima, que se debate ahora”.

Bursík cuenta en primer lugar con la sustitución de la combustión del carbón por el gas natural, rechazando los temores de que Rusia pueda cortar los suministros del mismo. El estudio realizado para el Ministerio de Medio Ambiente por la compañía Enviros estima un aumento de las importaciones de gas de los actuales 9 mil millones de metros cúbicos al año a unos 14 mil millones en 2050, según indicó Jiří Spitz.

“La capacidad de los gasoductos existentes es suficiente. Construir una central eléctrica de gas es cuestión de unos tres o cuatro años, mientras que edificar una central de biomasa, que podría ser una alternativa, resulta más complicado porque hay que asegurar el transporte de la materia orgánica, es decir una cantidad suficiente a una distancia razonable”.

Foto: Comisión Europea
El análisis de Enviros calcula que la reducción de las emisiones de gases de invernadero en 46 millones de toneladas en 2020 requerirá unos gastos que no superarán los 80 euros por tonelada.

El plan del Ministerio de Medio Ambiente cuenta con aumentar la eficiencia de los combustibles en el transporte y del uso de la energía en la industria. También debería bajar el consumo energético en los hogares, según precisó el ministro Martin Bursík.

“La política de la República Checa no estará aislada, sino que vinculada con los objetivos de la Unión Europea y la situación global. Quisiéramos ser un país que abrirá las puertas a los países en vías de desarrollo para la industria checa que se orienta a reducir las emisiones de gases de invernadero o contribuye a mitigar las consecuencias del cambio climático”.

Con la nueva política climática la República Checa inicia los preparativos para la cumbre de Copenhague en diciembre de 2009 que ha de negociar un nuevo Protocolo sobre el cambio climático que sustituirá el de Kyoto.