Lucerna: Conciertos y fiestas con música de los años ´80 y ´90

Foto: Kristýna Maková

Lucerna Music Bar es un club de Praga que durante la semana ofrece un amplio programa musical de conciertos en vivo, para convertirse los viernes y sábados en una discoteca en la que ponen los mejores videoclips de los años ´80 y ´90.

Maceo Parker en Lucerna Music Bar (Foto: CTK)
El grupo de jazz rock The Colosseum, el saxofonista de jazz y funk Maceo Parker, el bluesero Bo Diddley y el grupo de música industrial Laibach, entre muchos otros, han tocado en Lucerna Music Bar, situado cerca de la Plaza Wenceslao. El club ofrece una amplia gama de conciertos en vivo de alta calidad y está abierto a todo tipo de géneros musicales, según resalta el encargado del programa musical Kamil Šír.

“Intento que el club no se dedique estrictamente a un solo tipo de música y que el programa sea abigarrado, así que aquí tocan desde grupos de hip hop, pasando por world music, hasta bandas de jazz, rock y metal”, dijo Šír.

Lucerna Music Bar sirvió de trampolín también para varios grupos checos, que con el tiempo se convirtieron en grandes estrellas del escenario musical del país, como Chinaski y Monkey Business.


Las obras de construcción del Palacio Lucerna, en cuyo recinto se encuentra el club, fueron iniciadas en 1907 por Václav Havel, abuelo del ex presidente checo, del mismo nombre. En 1909, Lucerna Music Bar empezó a funcionar como teatro y posteriormente se convirtió en cabaré.

En la época de entreguerras, el local vivió su auge, cuando el famoso cantautor y actor de teatro y de cine, Karel Hašler, fue director artístico del local. Tras el golpe comunista, en 1948, el palacio fue nacionalizado y el local sirvió como un bar nocturno sin una definición clara en su orientación artística. Tras la Revolución de Terciopelo en 1989, el lugar reanudó la tradición de bar musical, hasta que en 1995 adquirió su aspecto contemporáneo y adoptó el nombre Lucerna Music Bar.

Eugenio Rodríguez `Raspa` y Enrique Abdón Collazo de Septeto Nacional (Foto: CTK)
Desde entonces, un sinnúmero de bandas han tocado en este lugar. Por ejemplo, en 2004 se presentó aquí ante el público checo el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, de Cuba, liderado por Eugenio Rodríguez, conocido como el Raspa.

“La verdad es que el pueblo checo conoce la música y sabe lo que es la música. Para nosotros es un orgullo estar aquí y quisiéramos venir siempre aquí, tocar para todos, para Praga y para todo el pueblo checo”, indicó el Raspa en aquel entonces en una entrevista para Radio Praga.


La atmósfera en Lucerna Music Bar es muy peculiar, y en los conciertos disfrutan tanto los espectadores, como los músicos, destaca Lukáš Přikryl, baterista del grupo The Prostitutes, habituales de la programación musical del local.

“La atmósfera en Lucerna es casi siempre muy buena porque es una sala con excelente sonido. El lugar es bastante grande aunque no parezca, porque tiene un balcón encima del escenario, así que caben unas 800 personas, lo que es bastante. En Praga hay como dos salas más que son de parecido tamaño, pero Lucerna es mi lugar favorito por la atmósfera”.

La forma y la situación del escenario en Lucerna Music Bar son atípicas. El podio es de forma redonda y sobresale hacia el auditorio, así que la relación entre los músicos y los espectadores es más estrecha, resalta Lukáš Přikryl.

“Este lugar es particular porque normalmente el escenario no es redondo como aquí. Entonces estás en el escenario tocando y estás rodeado del auditorio y el contacto entre tú y la gente es muy directo, así que puedes reaccionar muy bien y puedes entregar toda la energía que tienes. Otras salas no son así, allí tienes el escenario muy alto, así que entre tú y el auditorio puede haber una distancia de hasta cinco metros”, señaló el baterista.

Además, el escenario funciona como un elevador, es decir, que puede bajar al nivel del suelo, ampliando de esa forma la pista de baile. Se trata de un invento del técnico František Křižík, fallecido a mediados del siglo XX, indicó Kamil Šír.

“Es un escenario único, una curiosidad, que heredamos del señor Křižík. En las discotecas bajamos el podio al nivel del suelo y en los conciertos volvemos a elevarlo”, explicó el encargado del programa musical.

El podio, al que llaman “corcho”, porque sale y entra del suelo igual que un corcho en la botella, se aprovecha principalmente en las discotecas que ofrecen la música de las décadas ´80 y ´90 del siglo pasado.


Las fiestas Pop 80´ & 90´ Video Party que se efectúan en este club todos los viernes y sábados, se convirtieron en un verdadero fenómeno. El proyecto surgió hace varios años, cuando el DJ Jiří Neumann, poseedor de una amplia colección de vídeos de música de los ochenta, realizó en este lugar una fiesta de prueba. Desde entonces el proyecto pasó a ser muy popular, y actualmente se realiza dos veces a la semana además de Lucerna Music Bar, también en el club Futurum, según indica Jiří Březina, uno de los tres DJ´s que se encargan de poner los vídeos en estos eventos.

“El criterio básico a la hora de escoger la música es que la gente se divierta y baile a su gusto. No queremos educar a la gente sino ofrecerles una diversión perfecta. Al sentir que alguna de las canciones no gusta mucho, simplemente no la incluyo en la lista. Tomando en cuenta que ya he realizado unas 800 fiestas, me atrevo a decir que sé muy bien qué es lo que le va a gustar a la gente”.

Foto: Kristýna Maková
La gran popularidad de estas fiestas consiste, además, en el hecho de que la gente puede tanto escuchar la música, como seguir los vídeos, subraya Jiří Březina.

“Ese es también el lema del programa: Todo lo que pudieron escuchar, pero no pudieron ver en los años ochenta, porque claro la gente bajo el régimen comunista no tenía la posibilidad de ver los vídeos en Checoslovaquia. Yo mismo en los años 80 era adolescente y conocía la música del Oeste, pero no los vídeos”.

Sin embargo, dichas fiestas no son concurridas solamente por los que quieran recordar los años 80. Incluso muchos jóvenes que no vivieron esa época concurren a las discotecas, simplemente porque les gusta la música, expresa Březina.

“Mucha gente se siente incómoda en las discotecas donde ponen repertorio moderno, que de hecho en su mayoría se basa en cover de versiones electrónicas de viejos éxitos. A mí me sorprende por qué ponen por ejemplo un remix moderno de la canción Like a Prayer, de Madonna, si la versión original del año 86 es mucho más fuerte que el cover realizado por un DJ en 2008”, mencionó el DJ.


Foto: Kristýna Maková
El club Lucerna Music Bar abre a las ocho de la noche. Los conciertos en vivo suelen empezar a las nueve y terminar a eso de la medianoche. Después la marcha sigue hasta las tres de la madrugada, y los fines de semanas el local cierra aún una media hora más tarde.

Lucerna Music Bar se encuentra en la calle Vodičkova 36, Praga 1. Más detalles sobre el club encontrarán en http://musicbar.iquest.cz/wwwroot/.