Los influencers checos ya se organizan con su propia asociación

En pleno debate sobre la regulación y el papel de influencers y creadores de contenido, estos se organizan con una nueva entidad para defender sus derechos y avanzar hacia la profesionalización de un mercado en auge y multimillonario.

En los últimos años y al abrigo del entorno digital, el fenómeno de los influencers y creadores de contenido ha vivido un auge de tal magnitud capaz de convertir a un puñado de jóvenes en auténticos iconos globales que generan miles de millones de euros. Sin embargo, este éxito y su capacidad para conectar con audiencias masivas, moldear tendencias y opiniones y generar cifras desorbitadas ha despertado admiración y recelo a partes iguales, poniéndoles en el centro de un debate con diversas implicaciones.

Así, gobiernos y organismos ya intentan establecer nuevas legislaciones en este ámbito.

Chequia ya lo ha hecho con medidas como su recientemente anunciado “registro de youtubers”, mientras que en el país también los propios creadores han comenzado a organizarse para defender sus intereses y regular su actividad “desde dentro”.

Karel 'Kovy' Kovář en RPI | Foto: Ondřej Tomšů,  Radio Prague International

Y es que el panorama digital ha dado un paso clave hacia su profesionalización con la fundación de ATOM (Asociación de Creadores y Medios Online), una nueva entidad destinada a representar los intereses de los influencers, youtubers, podcasters y demás creadores digitales del país. La asociación estará presidida por Jiří Burýšek, popularmente conocido en YouTube como Jirka, a quien acompañan como vicepresidentes figuras relevantes del entorno digital checo: el influencer Karel "Kovy" Kovář, el director de la agencia Tubrr, Peter Sládeček, y el responsable de la agencia Subscribe, Tomáš Zvelebil.

"Siguiendo el debate público actual sobre el papel de los influencers y la necesidad de regulación a nivel de la UE y la República Checa, hemos llegado a la conclusión de que ha llegado el momento de transformar nuestros debates y reflexiones privados en acciones concretas", afirmó la nueva asociación en un comunicado, donde también subrayan que su objetivo es el de representar a los creadores digitales independientes, proteger las condiciones de libertad de sus negocios y la libertad de expresión, así como fomentar el emprendimiento y el espacio digital. Además, señalan su intención de fomentar el diálogo con administraciones nacionales, europeas y todo tipo de organizaciones y grupos de interés.

"Fundamos la asociación no solo para que, como creadores, podamos entablar un diálogo con las autoridades encargadas de regular nuestra actividad, sino también para fomentar la comunicación entre nosotros mismos. Queremos evitar que un simple comunicado de prensa provoque meses de confusión, y lograr que todos los creadores estén preparados con antelación, no solo ante posibles cambios legislativos, sino también frente a cuestiones como las nuevas tecnologías, por ejemplo, la inteligencia artificial", explicó el presidente Jiří Burýšek.

Nueva regulación para unas cifras millonarias

Por otro lado, el nacimiento de ATOM coincide en Chequia con nuevas medidas del Consejo de Radiodifusión y Televisión, como crear un nuevo registro obligatorio para aquellos creadores checos que superen las 500.000 visualizaciones por vídeo al año y publiquen al menos 52 vídeos en dicho periodo. De igual forma, la grabación de vídeos para redes sociales se considerará una actividad económica si los ingresos del usuario superan los 1950 euros al año.

Son muchos los influencers que previsiblemente estarán sujetos a esta nueva norma que viene a regular un mercado cuyo marco legal aún está “en pañales” tanto a nivel checo como europeo, pero que mueve cifras de escándalo.

Sin ir más lejos, la revista Forbes publica periódicamente su lista con los youtubers checos mejor pagados. En su edición del pasado 2024 encontramos nombres como Jon Marianek, 1,29 millones de euros y 945.000 seguidores; Taras Povoroznyk (Tary), con 1,17 millones de euros y casi 1,4 millones de seguidores; o Filip Zima (FIZIstyle), con 1,07 millones de euros y 1,1 millones de seguidores.