Los asombrosos récords checos

Pelhřimov, la ciudad de los récords, foto: Juan Pablo Bertazza
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El hombre más alto, la mujer con el cabello más largo y la sorprendente marca de premios del cantante Karel Gott son algunos de los innumerables récords checos que, desde hace treinta años, administra la agencia Dobrý den en un curioso museo ubicado en la pequeña ciudad de Pelhřimov. Y para celebrar sus primeras tres décadas decidieron llevar a los jardines Wallenstein de Praga una muestra más que atractiva.

Muestra de récords checos en los jardines del Senado de Praga, foto: Juan Pablo Bertazza

Además del aire fresco, la gruta artificial y sus típicas fuentes quienes hayan paseado últimamente por los hermosos jardines Wallenstein, junto al Senado de Praga, pudieron disfrutar de una muy interesante exposición. Una muestra al aire libre que reúne gran cantidad de récords checos. Desde el hombre más alto del país (2, 24 metros) hasta el artista nacional que más premios ganó: el cantante Karel Gott, quien falleció el año pasado.

El paseo de los récords se instaló en el marco de los festejos por los treinta años de la agencia Dobrý den, tal como nos explica su habitual colaborador Vláďa Donát.

Vláďa Donát, foto: Juan Pablo Bertazza

“Treinta años atrás se creó la agencia y para celebrarlo se instaló una exposición en el Senado checo, en los jardines Wallenstein de Praga, y la inauguraron los mismos fundadores del museo de los récords y el presidente del Senado, el señor Miloš Vystrčil”.

Los récords que menciona son, principalmente, registros locales de la República Checa, aunque también hay algunas marcas internacionales y, según cuenta Vláďa Donát, el abanico de temas es casi infinito.

Exposición de récords checos en los jardines del Senado de Praga, foto: Juan Pablo Bertazza

“El espectro es muy amplio, desde niños muy pequeños hasta personas de la tercera edad, atletas, gente que le gusta comer o hacer cosas, costuras, creación de estatuas, es realmente un rango enorme, lo más típico son los récords de los hombres más fuertes y rápidos de Chequia pero también cantantes que han vendido más copias y niños que empezaron a leer al año y medio de edad, la gente que mayor cantidad de knedlíky puede llegar a comer, el rango es tan amplio como puedas imaginar”.

Erizo en la jaula gigante, foto: Juan Pablo Bertazza

Vláďa Donát explica que dentro de ese rango casi infinito de temas, los que más suelen sorprender a la gente son los objetos de proporciones gigantes como, por ejemplo, una versión enorme del tradicional juguete checo conocido como “erizo en la jaula” que mide 73 centímetros de alto o un mamut para entretener a los niños de más de trece metros de alto. Ese tipo de cosas que, en definitiva, uno no puede dejar de ver mientras se pregunta cómo es posible que alguien haya hecho algo así, remata Donát y luego cuenta que, cuatro años después de la fundación de la agencia, abrió el famoso museo de récords y curiosidades checas.

Récord de Karel Gott, foto: Juan Pablo Bertazza

El museo fue fundado por varios amigos que pensaron que podía ser una buena idea tener un lugar que reuniera todos los récords y curiosidades y se convirtió en una larga y maravillosa aventura que se creó, treinta años atrás, solo por diversión pero hoy es algo muy serio porque la agencia es muy conocida en República Checa”.

Donát aclara que si bien en el pasado esta agencia colaboró con el famoso libro Guinness de los récords, en la actualidad dejó de hacerlo, por lo que se trata de una agencia checa que tiene sus propias reglas y administración. Lo interesante es que ese museo, el único en su tipo del país y uno de los pocos que existen en Europa, no se encuentra en Praga, como cualquiera podría suponer, sino en la atractiva y pequeña ciudad de Pelhřimov.

Récords de fuerza, foto: Juan Pablo Bertazza

“La razón por la que está en Pelhřimov es porque las personas que lo crearon son todos de aquí y aman su ciudad, nuestra ciudad debo decir, y es hermoso tener algo tan significativo a nivel nacional y la verdad es que estamos en el centro del país, entre las dos ciudades más grandes del territorio, entonces ¿por qué no tenerlo aquí?”.

A pesar de estar localizado en una ciudad cuya población apenas supera los dieciséis mil habitantes, Donát revela que el museo es visitado por casi treinta mil personas al año. Claro que esa no es la única actividad que lleva adelante la agencia. Donát destaca también la existencia de un festival que llevan a cabo los primeros días de junio aunque este año, probablemente, se suspenda por la situación con el covid.

La silla más alta, foto: Museo de los récords checos

“Cada año se celebra un festival de récords en la hermosa plaza central de Pelhřimov que también viene funcionando de manera ininterrumpida hace treinta años, al menos hasta ahora a causa del coronavirus. Siempre hay un gran escenario y llegan artistas y músicos para dar conciertos, y además mucha gente expone sus récords en el escenario”.

Además de colaborar con la organización del museo y de traducir algunos formularios al inglés, Donát es muy amigo de los fundadores del museo. Y si bien aclara que aún no consiguió tener su récord personal alguien de su círculo más íntimo sí pudo hacerlo.

“Sí, tenemos un récord en la familia que en realidad es de nuestra hija. Algunos años atrás con solo un año y medio ella era capaz de leer el alfabeto completo y no sabíamos si era algo normal o no, así que nos contactamos con nuestros amigos del museo de los récords y, luego de una prueba, la incluyeron en el libro de los récords como la lectora más joven.”

Taza gigante de café, foto: Museo de los récords checos

Además de invitar a nuestros oyentes al museo cuando tengan la oportunidad de viajar a Chequia, Donát les sugiere tratar de acceder al ansiado libro de los récords checos. Explica que el proceso es bastante simple: hay que lograr ser el único en algún tipo de actividad, romper las marcas anteriores o bien establecer alguna nueva. Luego comunicarse con la agencia Dobrý den para tener un encuentro en el que ellos van a decidir si es posible medir ese logro a partir de una prueba. En el caso de que todo salga bien, el asombroso libro de los récords checos va a contar con una nueva entrada.