Llega la crisis económica a la bolsa y la desconfianza al Parlamento

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La postura de los checos frente al cambio climático, la llegada de la crisis bursátil estadounidense a la República Checa, la presión de los empresarios para que se adopte el euro cuanto antes y las deserciones en el seno del Partido Cívico Democrático son algunos de los principales temas de la semana del 15 al 19 de septiembre.

Martin Bursík
Parece que los checos no se sienten amenazados por el cambio climático. Al menos eso es lo que se desprende de la encuesta realizada por el Eurobarómetro. La mayoría de los checos, el 55 por ciento, rechaza que los cambios climáticos puedan representar un serio problema, además, el 50 por ciento considera que el cambio climático no es culpa del ser humano.

Martin Bursík, ministro del Medio Ambiente, afirma que muchas personas se identificaron con la postura del presidente de la República Checa, Václav Klaus, quien no cree en el cambio climático y niega que el desarrollo industrial pueda tener influencia negativa sobre éste. “Cuando se habla en la República Checa del calentamiento global, me da la impresión de que la mayoría de la gente considera el tema sin importancia e, incluso, no reconoce la propia existencia del cambio climático”. Según el eurobarómetro, los checos son los más escépticos respecto al calentamiento global de la Tierra entre todos los europeos.

La pasividad de los checos frente a temas globales no se justifica, según los especialistas, con la falta de información. Cuatro de cada diez europeos están mal informados sobre los cambios climáticos, pero otras naciones se preocupan por ese tema. Los habitantes de Chipre, Grecia y Eslovenia consideran el calentamiento global como el problema más grave de la actualidad. A su vez, más del 50 por ciento de los checos rechaza que los cambios climáticos puedan representar un serio problema.


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Pero por lo que sí se sienten amenazados los checos es por la economía. La crisis bursátil que azota Estados Unidos también ha llegado a la República Checa. De hecho la bolsa de Praga ha sido una de las que más ha bajado de toda Europa.

El panorama es desolador: el valor de las acciones se reduce, los inversionistas pierden dinero y las empresas contratos, mientras que las hipotecas y préstamos se encarecen.

El mundo financiero se vio sacudido este lunes por la caída de dos gigantes: mientras que el banco inversionista Lehman Brothers se declaró en bancarrota, la compañía de corretaje Merrill Lynch se fusionó con Bank of America. La crisis financiera norteamericana ha afectado a todo el mundo. La Bolsa de Praga vivió una ola de ventas provocadas por el pánico, las acciones se hundieron hasta alcanzar el valor más bajo de los últimos 26 meses. El índice principal PX cayó en un solo día casi un cinco por ciento.

El analista David Brzek explica que la brusca caída se debe a una combinación de factores globales y locales.“Los inversionistas mundiales temen el estado de la economía global y reagrupan sus inversiones. En los últimos meses se iba reduciendo, además, el precio del crudo, entre otros, así que retiran los medios financieros del sector energético lo que provoca nerviosismo en la Bolsa de Praga que depende mucho de los títulos energéticos”. El analista subrayó que la Bolsa de Praga, además, reacciona de manera un poco histérica en parecidas situaciones.


Y continuamos con economía. Los empresarios checos están hartos de las subidas y bajadas de la corona y han pedido al Gobierno que se lance lo antes posible a adoptar la moneda única.

Cerca de un 70 por ciento de los empresarios checos desean un pronto ingreso del país en la eurozona, según se desprende de un sondeo realizado por la Cámara Económica.

El presidente de la Asociación de Industria y Transportes, Jaroslav Míl, sostiene que son cada vez más significativos los impactos negativos del fortalecimiento de la corona sobre la industria checa y solicita al Gobierno que agilice las reformas económicas necesarias para la adopción del euro.“El impacto de los bruscos cambios en la cotización de la corona checa sobre el sector empresarial es real y palpable. La condición imprescindible del ingreso del país en la eurozona es, sin embargo, la conclusión de las reformas económicas”, destacó Míl.


Juraj Raninec (Foto: CTK)

Pero las quejas de los empresarios no son nada en comparación con lo que está viviendo el principal partido gobernante, el Partido Cívico Democrático, dentro de sus propias filas. Después del escándalo de Morava, ya son dos los diputados que han abandonado este grupo parlamentario.

El lunes se retiró del grupo parlamentario del Partido Cívico Democrático el diputado Juraj Raninec, y este miércoles lo siguió otro de los críticos de la dirección del Partido Cívico Democrático, Jan Schwippel. Y todo poco antes de las elecciones regionales de octubre.

Jan Schwippel (Foto: CTK)
La situación en el partido gubernamental es tensa desde que se desvelara el escándalo de chantaje protagonizado por el diputado Jan Morava. Éste se reunió con supuestos detectives privados y les pidió que reunieran material comprometedor contra algunos políticos de la coalición gubernamental sin saber que en realidad se trataba de reporteros televisivos disfrazados.

El diputado Morava renunció a su cargo, pero Jan Schwippel resalta que la dirección del Partido Cívico Democrático no solucionó debidamente el caso. “El motivo principal de mi retiro es la actuación de la dirección del Partido Cívico Democrático con respecto al ‘caso Morava’. El segundo motivo es la mala atmósfera en la facción parlamentaria liderada por el señor Petr Tluchoř, en la que carezco de espacio para un intercambio libre de opiniones”, dijo. De tal forma, la frágil coalición gubernamental pierde otros dos diputados y en la actualidad cuenta sólo con 98 de los 200 escaños en la Cámara Baja. Jan Schwippel subraya que apoyará el programa político de su partido en la mayoría de los casos, no obstante, adelantó que votará en contra de algunos proyectos de la coalición gubernamental.

Los expertos prevén que los problemas surgidos en el Partido Cívico Democrático lo dañarán en las próximas elecciones regionales que se celebrarán en octubre y auguran que la situación dentro de esta agrupación política no se tranquilizará hasta que se celebre la cumbre de la dirección prevista para diciembre.