Las clínicas de maternidad checas afrontan un "baby-boom"

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El número de nacimientos en la República Checa registra el crecimiento más grande de toda la década. Se habla ahora de un "baby-boom" ya que las casas de maternidad no logran dar abasto.

La evolución demográfica de la población checa da lugar al optimismo : las clínicas esperan este año más de 100 000 nacimientos. La tasa de natalidad está aumentando desde el año 2002. El profesor Zdenek Hájek de la clínica de maternidad praguense "U Apolináre" confirma esta evolución.

"En la clínica U Apolináre tenemos cada mes entre 300 y 400 partos, es decir un aumento del 10 por ciento. Las mujeres que dan a luz tienen hoy entre 26 y 30 años de edad. Esta tendencia de postergar el primer hijo tiene lugar también en los países de Europa occidental."

Podemos explicar esta alta natalidad actual por el hecho que en verano nacen más niños y que las mujeres del "baby-boom" de los años setenta llegan hoy a la edad de tener hijos. Preguntamos al profesor Hájek si la política del Estado ha incitado a las familias a tener más hijos.

"No lo creo. Durante el socialismo, la alta natalidad se presentaba como un suceso político. Los padres desean tener hijos independientemente del régimen político."

En consecuencia a ese aumento de la natalidad, las clínicas de maternidad checas están repletas y tienen dificultad para recibir a todas las parturientas. El profesor Hájek explica los problemas de su establecimiento.

"Cada clínica tiene un número limitado de camas para ocuparse de las mujeres que acaban de dar a luz. En la obstetricia, ya no se puede planificar como antes. Un día hay veinte partos, otro sólo diez - es la naturaleza quien decide. Si no tenemos suficiente sitio, las mujeres son recibidas en otras secciones de nuestra clínica o las enviamos a otros hospitales."

También otras clínicas checas registran falta de camas. En Ostrava, la tercera ciudad más grande del país, la situación es crítica. La reducción de la natalidad en la década anterior llevó al cierre de seis pequeñas clínicas en el sector. En las que hoy funcionan falta personal y camas, por lo que las madres se quejan por falta de asistencia.