La República Checa cumple tres años en la Alianza Noratlántica

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Hace tres años ingresó la República Checa junto con Hungría y Polonia en la Alianza Noratlántica. ¿Se ha cumplido las expectativas que la OTAN depositaba en los nuevos miembros?

La evaluación de la República Checa por parte de la Alianza Noratlántica no fue en los últimos dos años de las óptimas. Sin embargo, tampoco la peor de los tres nuevos miembros, como afirma el ministro de Defensa checo, Jaroslav Tvrdík. Según los estrategas de la OTAN, los nuevos países miembros alcanzan el estado de "madurez" dentro de diez años después de la ampliación, es decir en el año 2009.

El camino hacia la modernización y plena profesionalización de las fuerzas armadas checas será aún largo y difícil. Los primeros pasos, no obstante, ya fueron dados. En agosto del año pasado, el ministro de Defensa Tvrdík puso en marcha una reforma radical del Ejército checo. Se ha cambiado la proporción de los oficiales superiores e inferiores en las fuerzas armadas, se han trasladado cuarteles, se ha decidido sobre la adquisición de nuevos aviones caza, y ha aumentado el volumen de inversiones en los sistemas de información.

Los tres años en la OTAN desvelaron el obsoleto armamento del Ejército checo, pero, por otra parte, demostraron también sus puntos fuertes. La República Checa participó con éxito en las misiones de paz de la Alianza en Bosnia, Kosovo y Macedonia. Durante las maniobras de la OTAN después del 11 de Septiembre la unidad especial de paracaidistas de la ciudad de Prostejov mostró su capacidad de competir con los comandos especiales norteamericanos y británicos.

En estos días se trasladan a Kuwait los soldados de la Novena Unidad Antiquímica de la ciudad de Liberec que se adjuntará a la operación Libertad Duradera. Dicha unidad, una de las mejores del mundo, atrajo la atención internacional ya durante la Guerra del Golfo cuando fue la única que logró detectar el uso de gases venenosos de combate.