La pandemia pone a los niños en riesgo de sobrepeso y otros problemas de salud

Los meses de la pandemia y las restricciones están afectando la salud de los niños. La falta de deporte y el tiempo prolongado que pasan delante de las pantallas de los ordenadores y móviles provocan que más y más niños se enfrenten a problemas de sobrepeso y de espalda.

Los médicos y fisioterapeutas sienten cada vez más preocupación por el efecto que está teniendo el confinamiento en la salud física de los niños, sobre todo en su peso y el estado de su columna vertebral.

Foto: evgeniya_kets,  Pixabay,  CC0

Desde hace meses, los niños en Chequia se enfrentan a numerosos obstáculos a la hora de dedicarse a sus deportes o pasatiempos favoritos.

Adam es un futbolista de 11 años. Antes de la pandemia entrenaba con su equipo tres veces a la semana y cada sábado o domingo jugaba un partido. En los pasados meses, ha estado recibiendo tareas de su entrenador y reportando a distancia sus logros, pero afirma que le faltan sus amigos y entrenadores y también los torneos.

Su madre, Lucie, describe que a pesar de todos los esfuerzos, resulta imposible compensar el efecto de las restricciones.

“Intentamos salir a caminar o pasear en bici. Los niños a veces van a correr. También tenemos un jardín. Pero sé que muchas familias no tienen todas estas posibilidades, lo veo en mi alrededor”.

Durante varios meses, la posibilidad de dedicarse a actividades deportivas estaba limitada exclusivamente a los profesionales. Tras ser presionado por los clubes deportivos y la Unión Checa de Deportes, el Gobierno permitió esta semana que se reanudaran los entrenamientos al aire libre. No obstante las condiciones siguen siendo muy estrictas: un máximo de 12 personas y solo mientras estén divididas en parejas y los grupos mantengan una distancia de diez metros.

Jaroslav Větvička | Foto: Český rozhlas

Mientras que niños como Adam podrán volver a sus actividades al aire libre, aunque de manera limitada, otros tendrán que seguir esperando su turno, ya que los gimnasios permanecen cerrados. Como su hermano Jakub, quien juega al baloncesto y afirma que driblar con la pelota en su dormitorio no es lo más divertido.

De acuerdo con psicólogos, las limitaciones que impusieron la pandemia del coronavirus y las restricciones del Gobierno provocan asimismo un sentimiento de aislamiento y de pérdida de conexiones en el colectivo. Experiencia que se refleja en el estado mental de los niños, explica Jaroslav Větvička, jefe del Centro de Salud de la Selección Deportiva.

“Los niños están deprimidos, experimentan estados de ánimo diferentes. También hemos registrado casos de anorexia en el consultorio, los efectos son complejos y múltiples. Necesitaremos una distancia de varios años para poder evaluarlos a mayor escala”.

Větvička destaca además, que el hecho de que los niños no puedan dedicarse a sus actividades físicas habituales puede provocar que, en el futuro, las enfermedades cardíacas se desarrollen en mayor medida entre la población.

“La falta de actividad física y el sobrepeso que ocasiona son factores de riesgo que pueden desencadenar la enfermedad isquémica del corazón. Y la enfermedad isquémica del corazón es una de las principales causas de muerte para las personas de entre 50 y 70 años. Todos estamos luchando contra la pandemia y a la hora de adoptar y relajar medidas hace falta tomar en consideración los frutos que nos tocará cosechar en varios años”.

Foto ilustrativa: Karolina Grabowska,  Pixabay,  CC0

Además del sobrepeso, la falta de actividad física impacta también el desarrollo del sistema muscular de los niños. La que más puede verse perjudicada en las condiciones actuales es la espalda, según explica el terapeuta principal de Hospital Militar de Praga, David Vrbický.

“Los niños ahora pasan mucho tiempo sentados delante de los ordenadores, tabletas, teléfonos móviles y televisiones, y por supuesto, esto significa una carga para la columna vertebral. Además se trata de una carga patológica, es decir que la columna permanece en posiciones que no son apropiadas, y mucho menos en la edad infantil”.

Debido al aflojamiento de los músculos de la espalda y el abdomen, los niños pueden sufrir dolor y en ese caso hace falta acudir a un fisioterapeuta. David Vrbický recomienda que los padres tomen la iniciativa y salgan a hacer deporte con sus hijos. Con solo un rato al día se pueden prevenir muchos problemas.