La misteriosa estación de Klárov, uno de los secretos mejor guardados de la Checoslovaquia comunista

 La entrada a la estación de Klárov

Durante cerca de sesenta años, la estación Klárov del metro de Praga fue uno de los secretos mejor guardados del régimen comunista checoslovaco.

El plan de las futuras líneas del metro de Praga de 1953. | Foto: Dopravní podnik hl. m. Prahy

“Příští stanice: Klárov”. Aunque ustedes viajen frecuentemente en el metro de Praga, nunca habrán escuchado este mensaje, es normal. Tampoco tienen que ir ahora a consultar el mapa de la red porque tal estación no existe. Mejor dicho, sí existe, pero no está abierta al público.

La historia de la estación Klárov tiene sus raíces en los años 50. Por aquel entonces, el mundo se estaba dividiendo políticamente en dos áreas enfrentadas. En Praga se discutía constantemente un proyecto para la construcción de una red ferroviaria subterránea. Finalmente, Checoslovaquia mandó a sus expertos a Budapest para observar cómo sus colegas húngaros construirían su segunda línea de metro. Una vez de vuelta a la capital checoslovaca, los ingenieros se pusieron a diseñar los planos de las futuras líneas praguenses.

El monumento a Stalin en Letná | Foto: FOTO:FORTEPAN / Szent-tamási Mihály,  Wikimedia Commons,  CC BY-SA 3.0

Los trabajos de preparación avanzaban bien hasta que el Kremlin dio la orden de posponer el proyecto. La nomenklatura soviética había aprobado la idea de la construcción de una red ferroviaria subterránea en Praga, pero también recordó a los líderes checoslovacos los problemas ecónomicos por los que pasaba su país satélite por aquel entonces. Así, como otros muchos proyectos anteriores de finales del siglo XIX y el período de entreguerras, todos los estudios preliminares quedaron aplazados de nuevo. No obstante, la estación de Klárov escapó de la vigilancia de Moscú. Se dice que este es el secreto mejor guardado del Ministerio del Interior checoslovaco.

La construcción de la estación de Klárov | Foto: Dopravní podnik hl. m. Prahy

Las obras de la estación de Klárov empezaron en 1953. El gobierno checoslovaco aprovechó la construcción del enorme monumento a Stalin en Letná. De esa forma, las autoridades tenían una excusa para limitar el acceso al barrio y desviar los tranvías sin levantar sospechas. La operación había sido clasificada de alto secreto y llevaba el nombre de “Instalación K 111”. La construcción finalizó unos años más tarde, en 1957 o 1959, según los archivos.

Estación de Klárov | Foto: Pavel Fojtík,  Dopravní podnik hl. m. Prahy

El misterio de Klárov todavía persiste y suscita muchas preguntas. Martin Karlík, guía del metro de Praga, habló en entrevista con Radio Praga Internacional de algunos de los supuestos usos previstos por el gobierno de entonces.

“En los años 50 las autoridades checoslovacas comenzaron a pensar en la construcción de un refugio antiaéreo por la intensificación de la Guerra Fría. En caso de guerra, las estaciones de metro servirían de refugio para la población civil”.

Estación de Klárov | Foto: Pavel Fojtík,  Dopravní podnik hl. m. Prahy

Además, esta estación cuenta con una localización estratégica. Se sitúa cerca del cruce del actual embarcadero de Edvard Beneš y la calle Bruských kasáren, así como de la Academia de Straka, sede de la Oficina del Gobierno, y la Villa de Kramář, donde reside el primer ministro. Martin Karlík explicó por qué el gobierno checoslovaco decidió hacer esto.

“No había dinero para una red de metro completa con estaciones y túneles. Así que, las autoridades llegaron a la conclusión de priorizar sólo las estaciones que podían servir de refugio. La segunda etapa del proceso, la excavación de los túneles, se dejó para más adelante, cuando se dispusiera de los fondos necesarios. El proyecto se desarrolló según lo planeado. Las autoridades empezaron a construir el primer refugio cerca de la Academia de Straka, sede del gobierno”.

La entrada a la estación Klárov  (izquierda) y la Academia Straka  (derecha) | Foto: Paul-Henri Perrain,  Radio Prague International

En los años 60, resurgió el proyecto de una red ferroviaria subterránea en Praga. El 9 de mayo de 1974, el entonces presidente checoslovaco Gustav Husák inauguró el primer tramo de la línea C entre Sokolovská (hoy día Florenc) y Kačerov. Cuatro años más tarde, la línea A abrió su primer tramo y en 1985 lo hizo la línea B. No obstante, la estación de Klárov nunca fue conectada con las demás. Al final, por razones técnicas, como la gran profundidad a la que se construyó la estación de Klárov, y financieras, se decidió que la línea A pasara unos metros más hacia el oeste, donde está ahora la estación de Malostranská.

 Academia Straka y Villa Kramář | Foto: Paul-Henri Perrain,  Radio Prague International

El misterio de Klárov podría haber permanecido oculto si no fuera por la gran inundación del río Moldava en Praga en 2002. Varios barrios sufrieron serios daños y al menos 16 estaciones de metro quedaron bajo el agua. Atentos observadores recalcaron que los volúmenes de agua bombeada desde Malá Strana eran inusualmente superiores a lo esperado. Se comenzó a rumorear sobre la existencia de pasajes subterráneos desconocidos. Diez años después, el misterio se descubrió por completo. Los expedientes de la “Instalación K 111” se declasificaron y los praguenses por fin conocieron la verdad sobre la estación oculta de Klárov.

Hoy en día, Klárov permanece bajo vigilancia estricta. El acceso a la estación todavía está limitado por razones de seguridad, indicaron de la Compañía de Transporte de Praga (DPP), que se ha estado ocupando de ella desde los años 70. Sin embargo, la institución ha aprobado la divulgación de imágenes de los interiores de la misteriosa estación.

17
50.0924063523
14.4112217634
default
50.0924063523
14.4112217634
Autores: Paul-Henri Perrain , Lora Lúkova
palabras clave:
audio

Relacionado

  • Lugares de Praga con Historia

    El Santuario del Niño Jesús de Praga, la colina de Vyšehrad o el Barrio Judío son algunos de los puntos más visitados de la capital checa. 

  • El sexo en el comunismo

    Los checos vivieron 41 años gobernados por el Partido Comunista. Era un régimen totalitario que invadía todos los ámbitos de la vida, incluidos los más íntimos.