La Justicia checa tarda, pero no olvida

Josef Lenart y Milous Jakes, Foto: CTK

Josef Lenart y Milous Jakes, Foto: CTK
Doce años después de la caída del comunismo, los antiguos jerarcas checos han empezado a sentir sobre sus ancianas espaldas el peso de la ley. Tras la Revolución de Terciopelo de 1989 ningún líder comunista fue a prisión, a pesar de que siempre se habló de que los cabecillas de la "dictadura del proletariado" tenían cuentas pendientes con la Justicia. Los antiguos gobernantes argumentaron de que habían actuado de acuerdo con las leyes vigentes en la República Socialista por lo que no habían cometido delito alguno. Los tribunales democráticos ven las cosas de otra manera, y es por eso que hoy se encuentran en el banquillo de los acusados el ex Primer Ministro, Lubomir Strougal, el antiguo ministro del Interior, Jaromir Obzina a los que se sumarán el Secretario General del Partido Comunista, Milous Jakes y del Partido Comunista eslovaco, Josef Lenart. La Justicia checa tarda pero no olvida.

Autor: Federico Picado
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