La empresa checa Zetor suministrará 250 tractores a Irán

Zetor Antar je díky speciálnímu atmosférickému motoru předurčen pro náročné podmínky iráckých pouští, foto: Zetor

La empresa de maquinaria Zetor, con sede en la ciudad de Brno, suministrará 250 tractores por un valor de cinco millones de euros a la compañía iraní Tondak Tiz. El contrato respectivo ha sido suscrito este domingo en la Cámara Comercial e Industrial iraní de Teherán.

Foto: press service Zetor
Las sanciones económicas internacionales contra Irán aplicadas por su controvertido programa nuclear han sido oficialmente abolidas y el país está abierto a los negocios. Desde el sábado y hasta este martes se encuentra en Irán en visita de trabajo el ministro checo de Industria y Comercio, Jan Mládek. En el viaje le acompañan unos 60 empresarios, según informó el director del departamento de relaciones internacionales de la Unión de Industria y Transportes, Lukáš Martin.

Jan Mládek y el ministro de Finanzas y Economía iraní, Ali Tayebnia suscribieron un acuerdo de colaboración económica mutua y en el programa del ministro Mládek figura igualmente la apertura en Teherán de una oficina de la agencia checa CzechTrade que se encarga de la promoción de contactos económicos y comerciales entre Chequia y socios en el exterior.

Este domingo se celebró en Teherán un foro empresarial, en el que participó la delegación empresarial checa y representantes de 150 empresas iraníes. El mayor interés se registró por la colaboración en los sectores de logística, máquinas mineras, turismo y servicios.

Las empresas checas buscan en Irán nuevas posibilidades de inversión. Dentro de la delegación empresarial checa prevalecen representantes del sector de maquinaria. También está representada la empresa MSA, que fabrica armaduras industriales, la compañía Linet, especializada en la producción de tijeras, y Preciosa, que se dedica a artículos de vidrio. Igualmente la empresa automovilística Škoda Auto baraja la posibilidad de entrar en el mercado iraní.

Las relaciones económicas entre la República Checa e Irán tienen una tradición que data de antes de la Segunda Guerra Mundial. Según recalcó el primer ministro checo, Bohuslav Sobotka, en lo que respecta al intercambio comercial, ambos países tienen ahora con qué enlazar, y Chequia tiene un sinnúmero de productos con los que podría tener éxito en el mercado iraní.