Karel Štěpánek, el más argentino de los checos

En La esperanza, provincia de Jujuy, Argentina

Con formación en tecnología informática y espíritu aventurero, Karel Štěpánek consiguió dar una vuelta de tuerca a la gran tradición de viajeros checos gracias a sus espectáculos de stand up que condensan una gran cantidad de millas acumuladas, mucho humor y un especial interés en Latinoamérica.

Vista aérea de Buenos Aires | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Si bien son muchos los checos que hablan sin problemas el español, el caso de Karel Štěpánek resulta sorprendente porque utiliza, además, expresiones muy argentinas como ‘quilombo’, ‘argento’ y ‘che’. Y aunque el principal motivo es que está casado con una argentina llamada Natalia, él asegura que, ya desde antes, tenía un vínculo fuerte con ese país.

“Para mí el fútbol estuvo mucho antes de lo que la conocí a Natalia porque… Gabriel Batistuta, Batigol, Messi y todo eso, entonces creo que a los checos también nos encanta el fútbol, Brasil y Argentina, suelen ser los primeros contactos con los mundiales, cuando empecé a viajar estudié casi un año en Portugal, en Lisboa, conocí a un par de brasileros, pero después en Nueva Zelanda y en Australia, cuando hice mi viaje alrededor del mundo durante dos años, la conocí a Natalia y más argentos, más chilenos y más gente de Latinoamérica, ahí empecé a entrar más en estos circuitos de latinos”.

Karel Štěpánek | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Con Natalia, su esposa, se conocieron porque los dos trabajaban en el mismo hotel, durante ese largo viaje que lo empezó en realidad con su ex, aunque terminaría separándose de ella a los tres meses. Luego, con Natalia viajaron a Australia, a algunos países de Asia y después él se fue con sus amigos y sin ella a Argentina, aunque, en algún punto, Natalia siguió estando muy presente.

“Entonces empezamos a hacer dedo desde Ushuaia hasta Cuba, hicimos toda Sudamérica, Centroamérica, México, en unos doce meses, yo conocí Argentina primero sin Nati y vivimos unas semanas en la casa de sus padres que se habían ido a Europa, entonces vivimos con su hermana, visitamos a sus amigos, fue medio bizarro”.

A caballo en una estancia argentina | Foto: archivo personal de Karel Štěpánek

Štěpánek agrega que llegó a Argentina bastante preparado: ya conocía gran parte de su cultura, tomaba mate, se manejaba bien con el idioma y jugaba al fútbol varias veces por semana. Reconoce que viajar para él es algo adictivo y asegura que, durante esos dos años, tuvo muchas experiencias interesantes, incluso a nivel laboral ya que, por ejemplo, actuó en Bollywood, en la India, aunque el trabajo más inolvidable lo tuvo en Nueva Zelanda.

“Tuve trabajos super bizarros: trabajé en una casa de terror asustando a la gente, ese fue mi mejor trabajo de la vida, me pagaban unos veinte dólares por hora por asustar a la gente, especialmente a grupos de chinos, yo tenía que gritar, fue muy divertido”.

A raíz de esos miles de kilómetros que fue sumando, nació la posibilidad de hacer, primero, una serie de conferencias y, luego, algunos shows en clave de comedia en República Checa, un país en el que casi cada ciudad tiene su propio festival de viajes. De hecho, Štěpánek, conocido en las redes sociales como travel4ever, se siente parte de toda una tradición de viajeros checos cuyos máximos exponentes son, entre otros, Hanzelka y Zikmund, Alberto Vojtěch Frič y Leoš Šimánek.

“Y después de esto, empecé a hacer presentaciones del viaje, pero más shows porque tuve muchas experiencias en la selva amazónica, con chamanes, ayahuasca y todo eso, cómo nos robaron cosas, y luego hice stand up de viajes en unos setenta cines y teatros de Pilsen, Brno, Praga, luego entré también en festivales y me pasó que me escribía mucha gente diciendo que también habían estado en Nueva Zelanda…”.

Stand up sobre Argentina de Karel Štěpánek en Bar Coffice | Foto: Delfina Caula

Uno de esos shows, que tuvo lugar en el bar Coffice hace unas semanas, lo organizó la embajada argentina en República Checa, y tuvo muy buena recepción por parte del público local. Por otro lado, con Natalia, organizaron el primer Festival de Viajes de Buenos Aires, aunque Štěpánek reconoce que fue algo complicado, ya que, en su opinión, en Argentina no es algo tan usual hablar en público de los viajes. Lo cierto es que, luego de esas presentaciones, visitó junto a Natalia India, Nepal, Malasia y Tailandia. Luego, poco antes del estallido del Covid, se casaron en Argentina donde pasaron unos seis meses antes de regresar a Europa.

“Y, al final, creo que viajaron unos veinte checos, entonces pensamos hacer algo para mostrar los dos países y lo más gracioso fue que hicimos una mesa argentina y una mesa checa, y mis amigos trajeron dulces checos, alcohol, cosas típicas, uno de ellos trajo este queso con mucho olor de Moravia y un argento lo abrió y no lo podía creer. Lo mismo pasó con el alcohol, porque creo que los argentinos no están acostumbrados a tomar tanto y mis amigos repartiendo por todas partes los shots, fue muy gracioso”.

Stand up sobre Argentina de Karel Štěpánek en Bar Coffice | Foto: Delfina Caula

Štěpánek recuerda que, durante el casamiento, pasaron una serie de videos mostrando las diferencias culturales más notables entre ambos países, por ejemplo, algunas escenas de ella pasando frío en Praga o quejándose de que sirven el café casi frío, y luego él muriéndose de calor en Argentina, tomando todo el tiempo mate y comiendo asado permanentemente. Štěpánek afirma que a él siempre le sorprendió la celebración del cumpleaños porque, mientras que en Chequia los saludos pueden llegar a las cinco de la tarde, en Argentina existe la costumbre de saludar justo a las doce de la madrugada de ese día, como si no hubiera ni un minuto que perder. De todas formas, no es lo único que lo sorprendió de Argentina.

“A mí me sorprendió más el tema de los pesos y dólares, los distintos cambios, el hecho de ir con el efectivo para comprarte una casa, esto no me entra en la cabeza aunque entiendo que los argentinos ya no confían en el sistema y nadie quiere poner plata en el banco, pero ni me puedo imaginar acá sacando dólares para pagar mi departamento en efectivo, eso me parece no de otro continente sino de otro siglo, pero se ve que no tienen otra opción, y también me llevaron a una de esas cuevas para cambiar dólares y yo fui todo misterioso y bajé unos dos pisos y había uno preguntando cuánto quería, todo rápido, parecía una película”.

Por el contrario, Štěpánek considera que las principales semejanzas culturales entre los dos países pasan por el humor, ya que entiende que ambas sociedades reaccionan de forma similar ante sus problemas políticos, es decir, haciendo uso de una infinidad de memes y bromas. Lo cierto es que Argentina le dio muchísimo material para armar los espectáculos de stand up con los que Štěpánek logró encontrar su lugar en el mundo, parándose sobre los hombros de la gran tradición de viajeros que existe en este país.

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