Karel Schwarzenberg, el príncipe que quería ser presidente

Karel Schwarzenberg

 Después de la Revolución de Terciopelo, Karel Schwarzenberg llegó a Praga para seguir luchando hombro a hombro con Václav Havel por la democracia y los Derechos Humanos. Fue uno de los políticos más carismáticos del país y poco le faltó para llegar a la silla presidencial.

El deceso de Karel Schwarzenberg este sábado en Viena ha dejado un enorme vacío en la escena política checa. En un mensaje en la red X, el primer ministro checo, Petr Fiala, indicó que existían muchas razones para respetarle y destacó su incansable ayuda desde el exterior al movimiento disidente anticomunista checoslovaco.

Karel Schwarzenberg | Foto: Oficina del Gobierno Checo

Nació en Praga en 1937, pero con la toma del poder por los comunistas en 1948 su familia, que formaba parte de una dinastía aristocrática austro-alemana, tuvo que emigrar a Austria. Karel Schwarzenberg estudió derecho y ciencias forestales, pero siempre vivió con la mirada puesta en su Checoslovaquia natal.

En declaraciones a la Radio Checa, el ministro de RR.EE., Jan Lipavský, destacó la labor de Schwarzenberg a favor de la democracia.

“Karel Schwarzenberg fue una de las figuras políticas más importantes de nuestro tiempo, su fallecimiento representa una pérdida irreemplazable para toda la sociedad checa, aprecio mucho su trabajo por la democracia y su manera de afrontar la vida”.

Desde Austria y desde Alemania impulsó y respaldó el trabajo que desempeñaba la disidencia anticomunista checoslovaca, realizó o participó en actividades para denunciar las arbitrariedades que cometía el régimen comunista contra la población.

Karel Schwarzenberg  (2016) | Foto: Martina Schneibergová,  Radio Prague International

Tras la Revolución de Terciopelo que acabó con el comunismo en Checoslovaquia en 1989, Karel Schwarzenberg volvió a su añorada patria y de la mano de Václav Havel, el dramaturgo convertido en presidente, siguieron denunciando la violación de los Derechos Humanos en el mundo. Dichas actividades le llevaron, por ejemplo, a Cuba donde en 2005 siendo senador viajó a la isla para asistir a una asamblea para la promoción de la sociedad civil organizada por grupos disidentes cubanos. Agentes de la Seguridad del Estado lo retuvieron y lo expulsaron del país dejando claro el carácter totalitario de aquel régimen.

El carismático político checo se ganó a un gran sector de la sociedad gracias a su humor muy especial, su lenguaje popular y directo, además de introducir nobleza al debate político.

Campaña electoral de Karel Schwarzenberg | Foto: Česká televize,  ČT24

Después de terminar como jefe del despacho del presidente Havel, Schwarzenberg se tomó una pausa, para volver a la política activa como senador en 2004 y posteriormente como diputado. Relevante fue su papel como ministro de RR.EE. en dos oportunidades de 2007 a 2009 y de 2010 a 2013.

En 2009, Karel Schwarzenberg fundó el partido conservador TOP 09 como una alternativa a las formaciones de derecha y dicha agrupación hoy integra el gobierno de coalición del primer ministro Petr Fiala.

La líder de TOP 09, Markéta Pekarová Adamová, en declaraciones a la Radio Checa lamentó la pérdida de su antiguo compañero de partido y mentor político.

Karel Schwarzenberg | Foto: Věra Luptáková,  Český rozhlas

“Sirvió a la República Checa con nobleza y humildad, fue uno de los más grandes estadistas que ha tenido este país. El consejo que nos dio a todos los políticos, que me parece muy acertado, fue que los políticos tienen que querer a la gente. Y realmente la gente le quería a él de manera sincera”.

La popularidad de Karel Schwarzenberg fue tal que en 2013 se presentó a las elecciones presidenciales. Se trató de los primeros comicios directos para la presidencia de la República. Con un mensaje natural y sencillo captó a los sectores más amplios de la población. Pasó a segunda vuelta, ahí se enfrentó a Miloš Zeman, pero el 45% de los votos no fue suficiente para hacer realidad el sueño del príncipe que quería ser presidente.

Autor: Freddy Valverde | Fuente: Český rozhlas
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