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Cada año son más los extranjeros que llegan a la República Checa, ya sea por turismo o para quedarse a vivir. Sin embargo, la mayor parte de los foráneos que llegan a la ciudad permanecen tan sólo unos días. Es el caso de Carlos Mas, con el que charlamos hoy.

Desde que cayera el telón de acero y la revolución de terciopelo pusiera en marcha el motor de la democratización, la República Checa ha ido superando todas sus expectativas. Actualmente es, de lejos, el país más estable y más desarrollado económicamente de todos los que componían el llamado pacto de Varsovia.

El turismo es una parte muy importante de esta nueva República Checa, y es que sólo en el año 2001 este sector dejó 118 billones de coronas en las arcas del estado, el 5,5 por cien del producto nacional bruto. Ese mismo año el turismo dio empleo a unas 110.000 personas de un total de 10.2 millones de habitantes, lo cual implica un 2.37 por cien.

En los últimos años este crecimiento se ha multiplicado exponencialmente, y en 2005 un total de 4 millones de turistas pasaron por Praga, convirtiendo la ciudad en el sexto destino europeo más visitado. Un buen ejemplo de ello es Carlos Mas, un turista mexicano que no ha dudado en cruzar todo el atlántico y media Europa para visitar la joya de Bohemia. Mas nos comenta que es su primer viaje a la República Checa.

"Es la primera ocasión y un viaje que invita a regresar. Un lugar precioso, lleno de historia y de cosas bellas, y un país que afortunadamente se ha aperturado al mundo, y que nos brinda la oportunidad de conocerlo tal cual es."

Según la oficina de información turística de Praga, del total de los turistas que pasan anualmente por Praga, el 25 por ciento son británicos, el 15 alemanes, el 9 italianos y 8 de cada cien son estadounidenses. Pese a que la ciudad es similar a otras grandes capitales europeas, los turistas reconocen que Praga les provoca una gran impresión. Carlos Mas comenta que existen numerosas diferencias entre las ciudades a las que él está acostumbrado, en Mexico, y Praga.

"Bueno completamente grande la diferencia, un país lleno de historia ambas naciones pero con características tanto étnicas como de historia diametralmente opuestas pero tan bellos unos como otros."

La República Checa también se ha subido al carro de las nuevas tecnologías. Así, según un sondeo de la oficina turística de Praga, alrededor del 80 por ciento de los turistas que visitaron la ciudad admitieron haberse guiado por información aparecida en internet. Además, la llamada París del Este tiene un atractivo especial que invita a volver a la ciudad. Carlos Mas lo resume en una frase concisa.

"Hombre a lo bueno uno se adapta fácilmente."

Los datos muestran que un tercio de los turistas vuelven a visitar Praga, como probablemente hará en un futuro Carlos Mas, atraido por las bellezas de la ciudad de oro.