Historiadores evocan en Praga el Caribe hispano

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El Caribe hispano de los siglos XIX y XX en los testimonios de viajeros fue el tema de un simposio internacional de historiadores que organizó la semana pasada en Praga el Centro de Estudios Ibero-Americanos, de la Universidad Carolina.

Historiadores de la República Checa, España, Francia, Alemania y México intercambiaron en Praga conocimientos sobre libros de viajeros y otros documentos que reflejan la realidad antillana en los últimos dos siglos.

El historiador José Alfredo Uribe Salas de Morelia, México, se centró en su ponencia en las expediciones científicas a Puerto Rico realizadas entre los años 1792 y 1805.

“Eran expediciones con objetivos científicos muy precisos, por ejemplo, conocer las mejores rutas de navegación que generaban conocimientos sobre planimetría, que son mediciones marítimas, y a partir de allí se podía decidir cuáles serán las mejores rutas para tener menos pérdidas de naufragio con mercancías. En fin, todo esto, son conocimientos científicos que finalmente permitieron a finales del siglo ubicar mejor las rutas comerciales y después las de pasajeros. En el segundo plano está el interés económico”.

Por su parte, la historiadora española, Consuelo Naranjo Orovio, analizó el libro de fotografías titulado ‘Our islands and their people’ (Nuestras islas y su gente) que fue publicado en inglés en EE.UU. en 1899 para justificar sus nuevas posesiones: Cuba, Puerto Rico, Hawai y Filipinas.

“Lo importante de este libro es el uso que se hace de la fotografía, cómo la fotografía es una aliada de la antropología y también es un instrumento del colonialismo que se hace muy evidente porque no muestra de manera inocente a todos los rostros, a toda la población de Cuba, sino que va a elegir a determinada población. Entre ellos fundamentalmente es población negra y dentro de la población negra mujeres y niños”.

Las mujeres y niños fueron elegidos como un símbolo de la dependencia y debilidad alegando el tutelaje de EE.UU. sobre estos países, especificó Naranjo Orovio. El discurso colonial norteamericano se refleja también en las imágenes de lugares y de la vida cotidiana, agregó la historiadora.

“Son determinadas calles donde se ven malas condiciones de higiene, insalubridad, que no hay pavimento, que hay basuras. A la vez el libro solamente alude y yuxtapone algunos edificios que se edificaron a lo largo de los siglos XVII, XVIII, XIX por los españoles en Cuba cuando haga mención a que los españoles o el gobierno español solamente les interesó edificar para las elites y también como símbolo de su poder y de su dominio, pero que el pueblo realmente estaba totalmente abandonado.”

Las ponencias pronunciadas en el simposio serán publicadas en el almanaque ‘Ibero-Americana Pragensia’, editado por el Centro de Estudios Ibero-Americanos de la Universidad Carolina de Praga.