Hermanos Saudek: a 90 años del nacimiento de dos leyendas del arte checo
Nacidos en Praga en 1935, crecieron bajo la sombra de la ocupación nazi y transformaron ese traumático pasado en arte del bueno. Karel revolucionó el cómic checo y Jan, la fotografía.
El 13 de mayo de 1935 nacieron en Praga los hermanos gemelos Karel y Jan Saudek, quienes marcaron profundamente la cultura checa a través del cómic y la fotografía. Su vida, desde una infancia marcada por la ocupación nazi hasta convertirse en referentes artísticos, parece sacada de una película dramática.
Kája Saudek: El rey del cómic checo
Karel, conocido como Kája Saudek, revolucionó el cómic en Chequia. Su estilo inconfundible, lleno de dinamismo, ironía, erotismo y humor, creó un lenguaje visual que conquistó a varias generaciones. Obras como Muriel y los ángeles (1969) son consideradas pilares del cómic nacional. Además, trabajó como ilustrador, diseñador gráfico y colaborador en producciones de cine. Sin embargo, su carrera se vio truncada tras un trágico accidente en 2006 del que nunca logró recuperarse y que, de hecho, lo dejó en coma hasta su fallecimiento en 2015. Fue enterrado en el cementerio de Vyšehrad.
Jan Saudek: El rebelde de la fotografía
Jan Saudek, por su parte, alcanzó fama internacional con sus provocadoras fotografías de cuerpos desnudos, siempre con una mirada artística y libre.
Desde finales de los años 70, su estilo se tornó más colorido y teatral, lo que le valió exposiciones en sitios tan prestigiosos como el Centro Pompidou o el Museo de Bellas Artes de Boston y reconocimientos a ambos lados de océanos incluido el título de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia. A sus 90 años, Jan sigue activo, con una reciente retrospectiva en el Palacio de Wallenstein, y su figura continúa siendo tan irreverente como admirada.
Un legado artístico imborrable
Los hermanos Saudek representan la pasión por el arte, la libertad de expresión y la energía creativa. Aunque sus caminos se separaron con el tiempo, su impacto en la cultura checa es incuestionable. Kája redefinió el cómic, Jan internacionalizó la fotografía artística. Juntos, dejaron una huella imborrable.












