Había una vez en Chequia: el alma de los cuentos populares en forma de cómic

Cómic basado en el cuento El niño leño

La prestigiosa historietista checa Lucie Lomová habla sobre Fondo clásico del cuento popular checo, una obra que reúne cinco relatos tradicionales de Karel Jaromír Erben, a quien ella ubica a la altura de los hermanos Grimm. En esta entrevista explica por qué esos cuentos revelan la identidad checa y podrían fascinar también al público hispano.

“La consigna era adaptar al cómic una serie de cuentos checos clásicos y Karel Jaromír Erben me pareció absolutamente ideal para eso”.

En muchas tiendas de recuerdos de Praga, entre tazas, camisetas y llaveros, suele llamar la atención un libro de portada llamativa: Fondo clásico del cuento popular checo. Publicado en checo, en español y en otros siete idiomas, reúne antiguos relatos tan fascinantes como El niño leño, que inspiró una célebre adaptación cinematográfica de Švankmajer y otra, mucho menos conocida, para televisión de Filip Menzel. La historia de ese tronco convertido en niño que, al cobrar vida, desarrolla un apetito descontrolado que termina devorándolo todo recuerda vagamente la leyenda del golem; aunque, a diferencia de la criatura del rabino, este personaje nunca ayuda a nadie y desde el comienzo se vuelve una amenaza. Y aunque estos cuentos no son tan conocidos fuera del país, la autora del libro, la prestigiosa historietista Lucie Lomová, asegura que pueden atraer al público hispano precisamente porque llevan inscrita el alma checa.

La historietista checa Lucie Lomová | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“En este caso se trató de un encargo de la editorial Práh y la consigna era adaptar al cómic una serie de cuentos checos clásicos de algún autor conocido. Entonces, reuní todos los cuentos de distintos autores y tras leer, leer y leer llegué a la conclusión de que Karel Jaromír Erben es absolutamente ideal para ser adaptado al cómic. Así que elegí cinco de sus cuentos”.

Karel Jaromír Erben, el Grimm checo

Anita y Pepe | Foto: editorial Penguin Random House

Distinguida con la Orden de las Artes y las Letras y autora de la popular serie de cómics Anča y Pepík (Anita y Pepe) que se tradujo también al español y tuvo una serie animada en la televisión checa, Lucie Lomová ubica a Karel Jaromír Erben a la altura de los hermanos Grimm y agrega que sus cuentos, lejos de ser ostentosos, tienen la virtud de ser muy concisos, además de estar basados en la acción y en el humor, dos elementos fundamentales para el cómic. De hecho, ella marca una oposición muy clara entre el estilo de Erben y una autora contemporánea a él como Božena Němcová, cuya literatura tiene un alto componente psicológico, mientras que en la de Erben predominan las acciones. En ese sentido considera que Erben es un poco similar a Hašek, ya que es justamente su concentración en contar historias lo que los hace aun hoy extremadamente legibles.

“En realidad empecé a dibujar esto como seis años después de haber terminado los cómics de Anita y Pepe, que me entrenaron en una gran concisión y en una gran densidad del relato. Porque hoy ya estamos acostumbrados a cómics inspirados en el manga, que se permiten un número mucho mayor de páginas y una variabilidad más amplia en el ritmo de la narración. Mientras que en la revista donde yo publicaba ese cómic simplemente tenías un número fijo de páginas y yo siempre intentaba meter en ellas la mayor cantidad posible de acción, la mayor cantidad de historias. Así que estos cuentos son igual de densos y están bien dosificados en el tiempo para que los padres se los puedan leer a los niños antes de ir a dormir”.

Anita y Pepe | Foto: editorial Penguin Random House

En cuanto a la elección de los relatos, asegura Lucie que tuvo que ver estrictamente con su gusto personal.

“Uno de ellos está muy ligado a mi infancia porque cuando era pequeña tenía un disco de vinilo y es el cuento Los gemelos, que es casi existencial: dos hermanos que tienen absolutamente todo igual, el mismo perro, el mismo caballo, la misma espada, todo, luego llegan a una encrucijada y, de pronto, cada uno tiene una opinión distinta sobre qué camino tomar. Así que se separan y, al final, ocurre que sus caminos vuelven a cruzarse, y uno termina salvando al otro de un peligro”.

El gran anzuelo

Lucie explica que el anzuelo en común que tienen cada uno de estos cuentos es la típica pregunta qué ocurriría si…, a la que considera, en efecto, el gran motor de toda historia. Por otro lado, la autora se anima a explorar también por qué los cuentos están tan arraigados a la cultura checa.

“Los cuentos son parte de nuestra cultura quizás porque conservábamos nuestra identidad nacional en la tradición popular debido a que, durante mucho tiempo, estuvimos bajo el dominio de otros pueblos”.

“Simplemente es parte de nuestra cultura; probablemente, influye el hecho de que conservábamos nuestra identidad nacional en la tradición popular, ya que durante mucho tiempo estuvimos bajo el dominio de otros pueblos, por eso los cuentos de hadas eran como un tesoro nacional, algo incuestionable. Y esto también tiene que ver con la cultura popular, que siempre fue fuerte por ese mismo motivo, especialmente después de la Batalla de la Montaña Blanca, cuando llegó la catolización de toda la sociedad, esa corriente popular fue, de algún modo, portadora de la tradición cultural también. Y es cierto que hace varios siglos atrás los cuentos de hadas no eran solo para niños, eran como el condimento de los mitos y la necesidad humana de contarse historias metafóricas y relatos simbólicos”.

Los cuentos de papá

Agrega Lucie que, en la época del Resurgimiento Nacional, hubo una fuerte polémica acerca de si esos cuentos debían educar o más bien entretener. También se discutía mucho sobre el origen de cada cuento. En todo caso, ella misma asegura que vivió, desde muy chica, la influencia de esos relatos orales.

Lucie Lomová | Foto: Jan Sklenář,  Český rozhlas

“Sí, sí, eso justamente fue muy importante, porque mi papá era un buen narrador e inventaba excelentes cuentos. Eran más bien historias al estilo de Las desventuras de Nicolás, sobre los chicos de la clase. Pero lo más fantástico era estar ahí cuando surgían, poder ver el momento en que tenía la idea. Y después una abuela nos contaba una historia terriblemente aburrida, no sé de dónde la sacó, sobre un conejito que se despierta bajo un árbol y la mamá le dice que no vaya al campo, y él va igual, y el cazador les dispara… y así una y otra vez, siempre el mismo cuento. Y, luego, el otro abuelo, que venía del campo, también contaba historias, pero eran peores que las de mi papá. Las de mi papá eran las mejores”.

El dilema de volver o no

Fondo clásico del cuento popular checo | Foto: editorial Práh

Reconocida como una de las mejores historietistas checas de la actualidad, Lucie Lomová afirma que, al hacer cómics, siempre intenta ser lo más concisa posible y usar el texto solo allí donde es realmente insustituible porque considera que esa es la llave para lograr que un cuento infantil sea comprensible tanto para los más pequeños como para los más grandes. Y, en la actualidad, lleva ya siete años trabajando en un gran proyecto.

“Transcurre en los años 69 y 70, cuando yo era una niña pequeña y viajé con mi familia a Chicago y luego a otros lugares en Estados Unidos. Es una mezcla entre ficción y cómic autobiográfico. Y ahí aparece el tema de si volver o no volver, porque fue poco después del 68 y todavía no estaba del todo claro qué iba a pasar. Bueno, desde la perspectiva actual sí está claro, pero en aquel momento mis padres no sabían cuánto se iba a endurecer la situación aquí”.

Cómic del cuento El Largo,  el Ancho y Buenavista | Foto: editorial Práh

Antes de regresar al país Lucie y su familia pasaron en total un año en Estados Unidos, donde incluso entraron en contacto con los paisanos de varios sitios de ese país, cuyo checo le llamaba mucho la atención.

“Ellos tienen una mezcla del acento estadounidense con el checo antiguo, el que hablaban, por ejemplo, mis abuelos. Siempre depende de cuándo emigraron, pero algunos usan palabras casi dialectales, que resultan graciosas combinadas con ese acento americano”.

Con la Televisión Checa

'Los salvajes' | Foto: editorial Labyrint

Como también hizo una serie de comics sobre el Gran Chaco, Lucie contactó y se terminó haciendo muy amiga de la etnóloga y documentalista Yvonna Fričová, esposa del nieto del célebre botánico y viajero Alberto Vojtěch Frič. Por otro lado, Lucie Lomová realizó durante más de diez años una serie de calendarios navideños para chicos en colaboración con la televisión checa, a la que considera no solo un excelente medio de información sino también un instrumento muy valioso de formación para los niños ya que los educa al mismo tiempo que los divierte.

“Sí, es lo único que miro de televisión; pero además este sitio web para el cual hacía los calendarios es extraordinario porque cuando un niño entra ahí, puede pasarse todo el día allí”.

'Los salvajes' | Foto: editorial Labyrint

Además desarrolló, también con la televisión checa, las ilustraciones de tres videojuegos sobre su cómic Anita y Pepe e incluso otro para Pascua, en el que el jugador debía azotar a las mujeres con la famosa pomlázka, aun cuando a ella no es una tradición que le simpatice tanto.

“Bueno, yo me acuerdo de que cuando éramos pequeños y estábamos con familiares en el campo, los hombres se emborrachaban y luego salían y buscaban a qué mujer golpear. No veo ninguna poesía en eso, es una excusa para el sadismo. Bueno, cuando es en broma… Y, luego, siempre nos despertábamos por la mañana y mi papá se acercaba corriendo. Nosotros huíamos de él; era como un juego, pero un juego un poco… bueno, un poco brusco”.

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