Hace 45 aňos la Iglesia de la Asunción de la Virgen María de Most se salvó por un pelo

Foto: Martina Schneibergová

La Iglesia de la Asunción de la Virgen María de la ciudad de Most se salvó hace 45 aňos de terminar demolida. El régimen comunista había descubierto yacimientos de lignito bajo el casco histórico de la ciudad y decidió tirarlo para dar inicio a trabajos de extracción masiva.

Foto: Martina Schneibergová

¡El progreso no se puede detener! Bajo este lema el régimen comunista checoslovaco acabó con más de 70 aldeas en diferentes lugares del país que tuvieron que ceder ante la extracción del lignito.

El casco histórico de la ciudad de Most, uno de los más bellos del país, comparable con el de Český Krumlov, terminó por los suelos. Por razones desconocidas los comunistas decidieron salvar la iglesia de la Asunción de la Virgen María, un templo construido en 1515 en estilo gótico tardío. Y la solución estuvo en mover la iglesia 841 metros de su lugar original.

Foto: David Hertl, ČRo

Los ingenieros checoslovacos desarrollaron un método innovador que consistió en montar el inmueble en unas plataformas especiales que  rodarían sobre rieles semejantes a los de las líneas férreas.

La operación se puso en marcha el 30 de septiembre de 1975. El jefe del proyecto, Petr Bareš, compartió en aquel entonces detalles con la Radiodifusión Checoslovaca.

Desplazamiento de la iglesia en Most, foto: archivo de NPÚ Ústí nad Labem

“Aparte del manejo manual de los 53 carros, optamos por diseñar y realizar un sistema de nivelación automatizado que mantiene la posición de los cilindros hidráulicos en el estado inicial con una precisión de aproximadamente un milímetro, independientemente de cómo se deforman los carriles bajo el gran peso de la iglesia”.

Foto: Martina Schneibergová

Desde el punto de vista tecnológico se trató de uno de los mayores desafíos para los ingenieros del país. Fue convocado un concurso público en el que se presentaron más de 10 proyectos. Algunos proponían desarmar el edificio para montarlo nuevamente en otro lugar, o construir una especie de pedestal que dejaría la iglesia intacta sobre la mina.

La idea de mover la iglesia fue la ganadora. Hasta ese momento nadie se había propuesto algo semejante en el mundo, pues se trataba de trasladar un coloso de 10 000 toneladas.

Si bien el resultado de la operación fue todo un éxito, los ingenieros toparon con ciertos problemas y momentos de mucha tensión, recordó para la Radio Checa Ludmila Klimpová de la administración de la iglesia.

Foto: Martina Schneibergová

“Una vez fallaron los frenos. Entre los ingenieros cundió el pánico, pero, por suerte, alrededor había mineros, que empezaron a tirar piedras sobre los carriles. Así lograron frenar la iglesia”.

Con una velocidad media de entre 2 y 3 centímetros por minuto, la iglesia tardó 27 días en llegar a su destino. Sin embargo, los trabajos para estabilizar la obra se prolongaron 13 años. Finalmente en 1988 el templo abrió sus puertas al público.

Foto: Martina Schneibergová

A la apertura acudieron más de 5 000 personas. Sin embargo, el régimen comunista no permitió que en el templo se celebraran misas, sino que fue inaugurado como sala de exposiciones. Volvió a ser consagrado después de la derrota del comunismo en Checoslovaquia en 1989.

El coste de la operación de traslado superó los 5.5 millones de euros. Una cantidad astronómica, teniendo en cuenta que en aquellos tiempos el salario medio era unos 70 euros.