Hace 135 años los praguenses vieron por primera vez el esqueleto de una ballena

El esqueleto de ballena en el Museo Nacional

El 28 de noviembre de 1888, el esqueleto de un rorcual común fue presentado por primera vez al público en Chequia. Desde entonces es el más objeto más conocido de los que se exponen en el Museo Nacional de Praga.

La empresa Jour Fix,  que compró el esqueleto de ballena,  delante de la entrada del Museo Náprstek. Václav Frič a la izquierda. | Foto: Národní muzeum

Cuando en 1885 el mar embravecido echó a la costa rocosa de Noruega una hembra de un rorcual común, o ballena de aleta, la empresa de procesamiento de ballenas local decidió aprovecharla para sacarle la mayor ganancia posible. La oferta la distribuyó por toda Europa. La información llegó al especialista en ciencias naturales, Antonín Frič, entonces director de las colecciones zoológicas y paleontológicas del Museo del Reino de Bohemia, hoy Museo Nacional.

La primera instalación de un esqueleto de ballena en el Museo Náprstek en 1988 | Foto: Národní muzeum

El museo no disponía de finanzas suficientes, por lo que Frič, junto con su hermano Václav, comerciante de objetos naturales, organizaron una colecta en el marco de la asociación patriótica Jour fixe. La cantidad requerida de dinero se consiguió juntar bastante rápido y así, a mediados de 1887, el esqueleto completo fue trasladado a Praga.

Los praguenses pudieron verlo por primera vez en noviembre de 1888 en el edificio U Halánků, ahora llamado Museo Náprstek. Al hoy conocido como Edificio Histórico del Museo Nacional fue trasladado en 1892.

Hace tres años, el esqueleto de la ballena pasó por una completa y difícil restauración.

La ballena del Museo Nacional dejó de ser solo esqueleto

Una nueva aplicación que permite ver la ballena ratón en su forma real | Foto: Národní muzeum

Gracias a una nueva aplicación, los visitantes del museo tienen la posibilidad de ver el aspecto original del rorcual. Basta con dirigir el celular al esqueleto, que tiene más de 22 metros de longitud y cuelga del techo. Por medio de la aplicación, el esqueleto se cubrirá de carne y piel y el visitante se verá en medio del océano.

Esta aplicación es única por el momento en Chequia. El Museo Nacional se inspiró en soluciones similares usadas en instituciones como el Rijskmuseum de Ámsterdam, el Art Institute of Chicago, o el Museo de Historia Natural de Nueva York.

El esqueleto de ballena en el Museo Nacional | Foto: Národní muzeum
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