Gobierno aprueba recortes presupuestarios

Jan Fischer y Eduard Janota, foto: ČTK

Disminución de los salarios de empleados públicos y de apoyos sociales, por un lado, y aumento de precios de productos y servicios, por otro. Esa es la receta del ministro de Finanzas, Eduard Janota, para reducir el déficit del presupuesto estatal checo en 2010, aprobado este lunes por el Gobierno. La Cámara de Diputados deliberará sobre el borrador este jueves.

Mientras el presupuesto estatal cuenta para el próximo año con un déficit de nueve mil millones de euros, el ministro de Finanzas aboga por introducir un paquete de medidas ahorrativas para reducir la deuda estatal en tres mil millones.

Los recortes supondrían una disminución de los salarios de los empleados públicos en un cuatro por ciento y no contarían con incrementar las pensiones ni apoyos para familias con niños en 2010, entre otras cosas. Por otro lado, el plan propone subir los impuestos de algunos productos y servicios.

Eduard Janota, foto: ČTK
El ministro Janota dijo que los recortes deberían impactar a la sociedad de manera proporcional.

“El paquete cuenta con una proporción razonable en este momento y corresponde a la necesidad de llegar a un consenso político”, sostuvo.

En tanto, el primer ministro, Jan Fischer, resaltó que el resultado final es definido por una serie de compromisos.

“El borrador resulta ser ‘el arte de lo posible’. Se trata de medidas basadas en muchos compromisos y no en doctrinas económicas. Simplemente es un conjunto de medidas que proponemos adoptar para el año 2010”, indicó.

Jan Fischer, foto: ČTK
Sin embargo, el Gobierno tendrá una tarea difícil a la hora de defender el paquete de medidas ahorrativas ante la Cámara de Diputados, ya que prácticamente todos los partidos parlamentarios tienen reparos en cuanto a los respectivos puntos del paquete económico: la derecha está en contra del previsto aumento de impuestos, y la izquierda protesta contra la disminución de apoyos sociales.

El jefe del Gobierno y el ministro de Finanzas insinuaron que en caso de que los diputados no apoyen dicho borrador, considerarán la posibilidad de dimitir.

“Nos damos cuenta de que el paquete de medidas económicas representa un doloroso freno de emergencia respecto al endeudamiento excesivo del Estado. Lo consideramos como un test de la confianza en el Gobierno”, resaltó Fischer.