Galardonan a Jana Rodríguezová por difundir el idioma checo en Cuba

Jana Rodríguezová, foto: Ivana Vonderková

Jana Rodríguezová, quien desde los años 60 vive en Cuba, es una de las galardonadas este año con el premio Gratias Agit, concedido por el Ministerio de Relaciones Exteriores checo a personas y grupos que divulgan la cultura y el idioma de este país en el extranjero. Con este motivo la señora Rodríguezová llegó a la República Checa, y compartió con Radio Praga sus opiniones sobre la relación de los cubanos hacia este país del centro de Europa, así como sus impresiones por el aprecio a su trabajo.

Jana Rodríguezová, foto: Ivana Vonderková
En Cuba Jana Rodríguezová encontró su segundo hogar al casarse en los años 60 con un ciudadano cubano. Sin vacilar decidió entonces seguir a su esposo, y según afirma después de tantos años, nunca se arrepintió de haberlo hecho. Pero, según recuerda, lo primero que tuvo que hacer fue aprender español y en eso le ayudó Radio Praga.

”No sabía español, sabía muy poquitas palabras, pero al estar enamorada… En esa época, que fue en el año 1963, por Radio Praga daban un curso de español, y yo estuve muy motivada para estudiarlo y me fue realmente fácil. Yo consideré y sigo considerando el español un idioma bastante fácil, claro con algunas excepciones como en todos los idiomas, y me fue bien”.



La Universidad de La Habana, foto: takethemud, CC BY-SA 3.0
La señora Rodríguezová posteriormente estudió español en la Universidad de La Habana, pero nunca dejó tampoco de lado el checo. Y, como son las cosas del destino, más tarde daba clases de checo durante años en la Universidad de La Habana, trabajó de intérprete, y al cabo de algún tiempo dirigió y dirige hasta el presente cursos de checo organizados por la Embajada Checa en La Habana. Según afirma, entre los cubanos siempre hubo interés por el idioma checo.

”Desde el principio que se daba el idioma checo, siempre existía interés. Al principio dábamos clases en la escuela preparatoria allí en Cuba para estudiantes que iban a estudiar en la Universidad. Luego, cuando ya no hubo tantos alumnos, empecé a trabajar como profesora de checo en el Instituto de Idiomas adjunto a la Universidad de La Habana, donde estuve muchos años y siempre tuve a muchos alumnos. Vinieron años, a partir del noventa que claro, descendió un poco el interés y quizás las posibilidades. Hace como tres años hubo un boom, tuve 40 estudiantes que se han inscrito, pero por desgracia no pude asimilar todos. Empecé con 25 estudiantes, los continuantes continuaron, o sea que yo terminé estos últimos tres años cada curso con casi 25, 28 y hasta 30 estudiantes”.

Los cubanos se interesan y quieren mucho a la República Checa

Foto: Richard Hewitt, Free Images
Jana Rodríguezová afirma que su trabajo le encanta y aprecia el interés de los cubanos tanto por el checo, como por la historia, la literatura y la cultura en general de la República Checa.

”Es un trabajo lindísimo, un poco difícil cuando hay tantos muchachos, pero me sorprendió como ellos han sido serios en su estudio, que no lo han abandonado, quizás por motivación. Tienen varias. Muchachas que se casan, otros son estudiantes que tienen interés por saber de la República Checa, aman su cultura. Hay muchos jóvenes ahora en Cuba que se conocen la cultura checa muy bien, la música les encanta, el teatro, conocen a escritores. Entonces van también para ampliar sus conocimientos. Estamos contentos con eso, porque realmente hay interés”.

Cuba, foto: Leon Petrosyan, CC BY-SA 3.0
Los cambios en Europa en los años 90 marcaron las relaciones entre la República Checa y Cuba, pero, como afirma Jana Rodríguezová, los cubanos siguen queriendo mucho a Chequia y sus habitantes.

”Antes los cubanos preguntaban ¿Usted es checo, checoslovaco, verdad? y exclamaban con alegría “!Áh, checos, Checoslovaquia!”. Después, al pasar unas cositas, los marcó un poco, entonces ahora comentan “Ah, checos, qué bueno”. No es esa euforia de antes. Pero empieza a serla de nuevo, porque ya las relaciones están mejorando, las relaciones se están suavizando y ellos lo perciben enseguida, y dicen “!Ay, qué bueno que las relaciones…!” Y sí, nos quieren”.

El premio Gratias Agit es un reconocimiento por la labor realizada

Lubomír Zaorálek y Jana Rodríguezová, foto: Archivo de ČRo - Radio Praga
Por su trabajo en la difusión de conocimientos sobre la República Checa en Cuba, Jana Rodríguezová recibió de manos del ministro de Relaciones Exteriores checo, Lubomír Zaorálek, el premio Gracias Agit 2016.

”Para mí fue una gran sorpresa y me emocionó mucho, todavía me siento emocionada. Es un premio que yo creo que se lo merecen también otras personas y si yo lo recibo, lo recibo en nombre de todos mis compatriotas que siguen viviendo en Cuba. Es para mí una cosa muy grande y será así hasta el fin de mi vida. Me siento feliz”.

Jana Rodríguezová está decidida a seguir impartiendo clases de checo mientras su salud se lo permita. Porque en lo que respecta al interés de los cubanos por este idioma, y por saber más de la República Checa en general, no duda ni en lo mínimo que éste no desaparecerá, sino todo lo contrario.