Fuerte explosión en Pardubice sepulta a cuatro trabajadores

La fábrica de Explosia, foto: ČTK

Cuatro trabajadores permanecen desaparecidos después de una fuerte explosión de nitroglicerina en una fábrica de explosivos de Pardubice este miércoles por la mañana. Ni los perros de los equipos de salvamento ni las cámaras especiales han podido dar con su rastro.

La fábrica de Explosia, foto: ČTK
Hasta a 10 kilómetros de la fábrica de Explosia llegó la onda expansiva tras la fuerte explosión que tuvo lugar este miércoles antes de las 7:00 horas de la mañana. Una alta columna de humo señalaba el lugar donde se produce, entre otros, el explosivo plástico Semtex, que la República Checa exporta.

Al día siguiente, en las ruinas de una parte del complejo de 100 metros cuadrados que ha resultado destrozada, cuatro trabajadores continúan desaparecidos, y los expertos no albergan esperanzas de encontrarlos con vida. Los perros de los equipos de salvamento no pudieron realizar su trabajo por culpa de la alta concentración de nitroglicerina en el lugar. Tampoco las cámaras especiales utilizadas han llevado hasta los desaparecidos.

Květoslava Jeníčková
En la pequeña ciudad de Lázně Bohdaneč, situada al lado de la fábrica, muchas ventanas se rompieron, como cuenta su alcaldesa, Květoslava Jeníčková.

“La onda expansiva ha afectado a toda la ciudad de Lázně Bohdaneč, hay cristales por todas partes de las ventanas y las vitrinas. Los habitantes de aquí son muy sensibles a todo lo que pase en la fábrica de Explosia porque muchos trabajan en ella, y no es raro que los accidentes nos golpeen”.

Nueve personas resultaron heridas, pero de levedad, y rápidamente se empezaron a investigar las causas del accidente. Durante toda la noche la comisión nombrada por la empresa continuó trabajando en el lugar y consideran que tendrán todas las pruebas reunidas para finales de esta semana. Por el momento se piensa que se debió a un fallo humano al mezclar nitrocelulosa y nitroglicerina.

La onda expansiva ha afectado a toda la ciudad de Lázně Bohdaneč, foto: ČTK
Las autoridades aseguraron que no hay posibilidad de que se produzcan nuevas explosiones o que el entorno sea tóxico. Pero el miedo en los aledaños de la fábrica está siempre en los vecinos después de otra gran explosión en 1984, que se cobró cinco vidas y unos doscientos heridos, derrumbando la mitad del complejo.