Francia abrió su mercado laboral a los checos

Francia abrió este martes su mercado laboral a ocho nuevos países comunitarios, incluyendo la República Checa. Al mismo tiempo, asumió por seis meses la presidencia de la Unión Europea, después de Eslovenia.

Francia decidió abolir todas las barreras que impedían el acceso a su mercado laboral a ciudadanos de los ocho países que se adhirieron a la Unión Europea en 2004, incluyendo la República Checa. Actualmente, sólo Alemania, Austria y Bélgica mantienen limitaciones a la entrada de trabajadores checos.

El ministro checo de Industria y Comercio, Martin Říman, subrayó que la apertura del mercado laboral francés tendrá más bien efectos psicológicos, ya que la República Checa registra últimamente una importante escasez de mano de obra.

Martin Říman (Foto: CTK)
“Si consultan las estadísticas verán que el número de los ciudadanos checos que fueron a trabajar a los países europeos que abrieron su mercado laboral no es elevado. Además, la economía checa afronta actualmente una grave escasez de mano de obra, lo que reduce el interés por trabajar en el extranjero”, indicó Říman.

El 1 de junio, Francia tomó las riendas de la Unión Europea. Durante los seis meses de su presidencia quiere adoptar cambios profundos. Sus esfuerzos se centrarán especialmente en las siguientes áreas: inmigración, defensa, energía y medio ambiente y agricultura.

Sin embargo, su tarea principal será decidir sobre el futuro del llamado Tratado de Lisboa que se vuelve cada vez más incierto. El presidente polaco Lech Kaczynski anunció este martes que no firmará el documento por considerar que “no tiene sentido”, después de que el texto fue rechazado en un referéndum por Irlanda, el pasado 13 de junio.

En la Unión Europea actualmente corren rumores de que la República Checa podría ser la siguiente en negar la ratificación del Tratado de Lisboa. En enero pasado, el Gobierno checo entregó el documento al Tribunal Constitucional para que lo examine.

Hasta la fecha, han sido 19 países los que han dado su visto bueno, por la vía parlamentaria, al Tratado de Lisboa. Faltan la República Checa, Holanda, Italia, Bélgica, Suecia, Gran Bretaña, Chipre y España.