‘Esqueletos Graciosos’: mucho más que el Día de Muertos

Foto: Gonzalo Núñez

Un contrapunto de las tradiciones checas y mexicanas que cronológicamente van desde el Día de Muertos hasta el Carnaval es el tema de la exposición que acaba de ser inaugurada en el Museo Náprstek de la capital, que puede verse hasta marzo del próximo año. Se trata de un esfuerzo en conjunto entre ambos países para demostrar que tienen muchos vínculos, más allá de la política y la economía.

La exposición ‘Esqueletos Graciosos’ marca el inicio de las celebraciones de los 90 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y la República Checa. Y qué mejor que apelar a las tradiciones religiosas y populares de ambos pueblos para así poder admirar sus similitudes y diferencias.

El diplomático Martín Torres representó a la Embajada de México en la conferencia de prensa de presentación de ‘Esqueletos Graciosos’.

“Esqueletos Graciosos es el título de una exposición más amplia de lo que podría pensarse. Por lo que el título se refiere, hablaría del Día de Muertos, pero va más allá. El museo ha montado una exposición que abarca más celebraciones populares e incluye toda la época decembrina, es decir, las posadas, Navidad, e inclusive después, en lo que es la celebración de la Candelaria y otras que se hacen al principio de año. De manera que están cubriendo un espacio que va desde noviembre hasta febrero en el museo, dedicado a cada una de esas temporadas que tiene una significación muy especial en México”.

El título ‘Esqueletos Graciosos’ hace referencia a la fiesta más mexicana de todas, afirma Martín Torres.

“El Día de Muertos tiene una significación muy especial en México, porque es una muestra, quizás la más clara, la más primigenia, del sincretismo, es decir, de la fusión de culturas y de herencias. Tiene raíces, por una parte prehispánica, en el sentido de lo que era la muerte y el ultramundo para esas culturas, como fue también el significado que tuvo y se heredó de los conquistadores espirituales, es decir de los españoles, la herencia cristiana. De manera que aquí, como en pocos ejemplos, se muestra cómo México es una herencia de culturas, cómo absorbe esas dos y cómo las transforma. Nosotros somos hacedores y transformadores de culturas”.

Y en ese sentido el Día de Muertos es un ejemplo muy vivo, agrega el diplomático, para quien la figura de la Catrina es la muestra más representativa de esa fiesta.

“Yo creo que es la figura que mejor lo representa, no obstante que es un símbolo relativamente nuevo, porque es una invención de finales del siglo XIX, de un gran grabadista, José Guadalupe Posada, que es el primero que populariza a la famosa Catrina, a la calaca, vestida muy elegantemente. Pero que también desde entonces se convierte en el icono del Día de Muertos para la celebración contemporánea de esa fecha”.

Martín Torres se apresura en aclarar que no es que los mexicanos tengan un culto por la muerte.

“Efectivamente, no es que nosotros tengamos un culto a la muerte como muchas veces se buscaría o pretendería interpretar especialmente desde la visión del extranjero. Sino que para nosotros es celebrar a los que se nos fueron, pero que los volvemos a traer en nuestro recuerdo, recuerdo muy vívido, porque se trae a la memoria lo que le gustaba comer a ese ser querido, lo que le gustaba beber, cómo le gustaba divertirse. Y en ese sentido es una celebración muy gregaria que busca remembrar y traer a la memoria a quienes se fueron pero de una manera festiva”.

Otra de las fiestas representadas es la de las posadas, una fiesta originaria de México que recuerda el deambular de María y José antes de que nazca el niño Jesús, en busca de un lugar para el parto, agrega el diplomático.

‘Esqueletos Graciosos’
“Las posadas es efectivamente una tradición básicamente mexicana, que comienza el 16 de diciembre. Se supone que son nueves días de celebración previos a la Navidad, una diaria, en donde se está rememorando el peregrinaje de María y José según el evangelio de Mateo, cuando salen de su lugar de origen y tienen que ir a registrarse para el censo y no tienen dónde quedarse y andan pidiendo un lugar para poder llegar y de hecho es el lugar donde va a nacer el niño Jesús”.

En suma, según Martín Torres, se trata de una muy bien lograda muestra en un espacio pequeño pero con elementos bien seleccionados, como fotográficos y escultóricos, que dan una excelente idea de estas fiestas tradicionales mexicanas.

Pero también está la parte checa de la muestra, como comenta Mónica Márquez, directora de IKAAL, la asociación para el intercambio cultural entre República Checa y Latinoamérica, entidad que actúa como coorganizadora de ‘Esqueletos Graciosos’.

“Es una exposición que muestra las principales celebraciones en México y en la República Checa en las mismas épocas del año. Por ejemplo, aquí se celebra Dušičky, en México el Día de Muertos. En Navidad, aquí es Vánoce y lo que significa y lo que se hace. Y en México la Navidad, lo que significa y lo que se hace. Por ejemplo, las posadas allá, Mikuláš aquí. Después el día de Reyes, lo que se hace aquí y allá. Entonces es una comparación de las fiestas populares de acuerdo al calendario cristiano tanto en México como en la República Checa. Mostrar las diferencias y las similitudes, porque en muchas cosas hay similitudes y eso es hermoso, es genial”.

Mónica Márquez, que trabajó asesorando al Museo Náprstek y haciendo traducciones, está muy contenta con el resultado de la exposición.

“A mí me gusta mucho lo que se logró, creo que el museo hizo un muy buen trabajo y me resulta muy interesante la parte checa de la muestra. Aunque ya llevo cinco años viviendo acá, verlo de pronto así, tan claramente. Es que eso me gusta, aquí tienen sus tradiciones pero no están tan vivas, en México están muy vivas, todos las conocen y hacen. Aquí ya son cosas que están perdiéndose y son más de museo, pero sin embargo en los pueblos checos siguen haciéndose esas celebraciones”.

Aparte del día de Muertos, de la Navidad y el día de Reyes, pueden verse fiestas y tradiciones como Mikuláš, Barbora y Lukáš y el carnaval o masopust, y así se puede aprender más tanto de la cultura tradicional checa como de la mexicana.

La exposición ‘Esqueletos Graciosos’ puede visitarse hasta el 4 de marzo de 2012 en el Museo Náprstek de la capital checa.

Foto: Gonzalo Núñez

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