“El problema fundamental del sistema educativo checo radica en que las escuelas requieren cierto apoyo de los padres”
Los estudiantes checos de 15 años han empeorado en matemáticas, comprensión lectora y ciencias naturales. Así se desprende de los últimos resultados del estudio internacional PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Aunque Chequia continúa por encima de la media de la OCDE, sus resultados en el último informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, en inglés Programme for International Student Assessment) han empeorado en comparación con la edición anterior de 2022, especialmente en lectura.
Según el inspector escolar Tomáš Zatloukal, en declaraciones a la Radio Checa, este deterioro se puede explicar de diferentes maneras.
“PISA realiza pruebas estandarizadas que se utilizan desde hace 25 años para monitorizar la evolución y las tendencias en cada área educativa. El enfoque se centra en las habilidades aplicables a situaciones cotidianas. Esto significa que los alumnos pueden aplicar sus conocimientos en diversos ámbitos educativos, temas y situaciones de la vida. Es decir, la aplicación práctica del conocimiento. Y existen, por supuesto, varias razones para este deterioro checo. La principal es la metodología de enseñanza, que no reduce significativamente la influencia del entorno familiar de los alumnos. Este es un factor que tiene un gran impacto en nuestro sistema educativo, y los resultados de la encuesta confirman que existe una diferencia de dos años y medio escolares entre los grupos de alumnos más desfavorecidos y los más favorecidos. Este es un factor fundamental que afecta tanto a los propios estudiantes como a su trayectoria educativa y profesional, además de tener repercusiones sociales y económicas en zonas con un nivel socioeconómico bajo”.
Curiosidad y perseverancia
El descenso checo ha sido mayor que el registrado de media entre los países de la OCDE. Y no solo en matemáticas y lectura, también en curiosidad y perseverancia. Tomáš Zatloukal lo explica a continuación.
“Estos aspectos son muy interesantes porque demuestran que el conocimiento y las habilidades no bastan para el éxito académico futuro de los estudiantes si carecen de la motivación intrínseca para aprender, obtener información, planificar su aprendizaje o perseverar ante los obstáculos. La curiosidad, la perseverancia y la capacidad de buscar ayuda y consejo cuando se necesita son esenciales para que adquieran nuevos conocimientos de forma eficaz. Precisamente en este ámbito nos encontramos rezagados, ya que la capacidad de aprendizaje de nuestros estudiantes es muy baja. No les enseñamos a aprender, a aprender eficazmente, ni fomentamos su motivación intrínseca, sino que predomina la motivación extrínseca, a veces negativa”.
Apoyo familiar
El inspector escolar Tomáš Zatloukal cree que el sistema educativo checo tiene bases sólidas, pero es sustancialmente mejorable.
“Cabe destacar que nuestro sistema educativo tiene bases sólidas, posee fortalezas conocidas, pero también debilidades. Acabamos de mencionar algunas. El problema fundamental de nuestro sistema educativo radica en que en las escuelas se espera cierto apoyo de los padres. Si se cumple este apoyo, la educación tiende a tener éxito. Pero si no se cumple, los estudiantes se quedan atrás. Esto se ve significativamente influenciado por la metodología de enseñanza, que se ha mantenido prácticamente inalterada durante décadas, a pesar de los importantes cambios tecnológicos, sociales y económicos que se están produciendo en el mundo. Cambiar la forma de enseñanza es un requisito indispensable para reducir la influencia del entorno familiar y, al mismo tiempo, poder aprovechar mucho mejor el potencial de nuestros alumnos”.
Entorno digital
El informe PISA 2025 señala que el rendimiento educativo en los países de la OCDE lleva una década deteriorándose, sobre todo en matemáticas y lectura. En la República Checa, el retroceso fue más pronunciado en las competencias de lectura, mientras que en matemáticas y ciencias la caída fue menor.
Las nuevas pruebas también evaluaron la capacidad para resolver problemas en entornos digitales, un ámbito en el que los estudiantes checos volvieron a situarse por encima de la media de la OCDE.
En la comparación internacional destacaron especialmente los países asiáticos, con China, Singapur y Japón entre los que obtuvieron mejores resultados. Dentro de Europa sobresalieron Estonia, Reino Unido y Finlandia. En la evaluación participaron más de 760.000 estudiantes de 91 países.
En Chequia, 8462 estudiantes de 387 centros educativos completaron la evaluación PISA, lo que representa a unos 113100 alumnos de 15 años (aproximadamente el 89% de la población total de esa edad).








