El presidente Zeman llama ‘repugnantes’ a las personas transgénero

Miloš Zeman

Los ataques del presidente Zeman contra las personas transgénero y la vacilación de Andrej Babiš de unirse a otros líderes comunitarios y denunciar la nueva y controvertida ley que discrimina a los homosexuales en Hungría arrojan luz sobre las convicciones de los representantes políticos checos.

La comunidad LGBT+ en Chequia y sus aliados han vivido una par de días movidos. Por un lado la postura neutra del Gobierno ante la nueva ley húngara que prohíbe toda representación de la homosexualidad. Por otro, las declaraciones del presidente Miloš Zeman del fin de semana, que escandalizaron a buena parte del público.

En su entrevista con la televisión CNN Prima News, el presidente Zeman afirmó tener cierta comprensión por los homosexuales, aunque sostuvo que, de ser más joven, organizaría una marcha del orgullo heterosexual. Pero sus declaraciones más fuertes fueron dirigidas a la comunidad transgénero.

Prague Pride | Foto: Anne-Claire Veluire,  Radio Prague International

“Tengo comprensión por los homosexuales, las lesbianas, etc. ¿Pero saben a quién no entiendo? A los transgénero. Porque si uno se deja operar el sexo, está cometiendo un acto de automutilación. Cada intervención quirúrgica es arriesgada. Y estos transgénero me parecen fundamentalmente repugnantes”.

Las palabras del presidente generaron críticas inmediatas. Varias organizaciones, entre ellas Trans*parent y Amnistía Internacional llamaron al presidente a que se disculpara, citando que Zeman eligió como blanco de su ataque a una de las comunidades más vulnerables de la población.

De acuerdo con la socióloga y psicoterapeuta Hana Fifková, el presidente ha herido no solo a las personas transgénero, sino también a los que las rodean.

Hana Fifková | Foto: Česká televize

“Son doctoras, maestros, obreros en fábricas, choferes de camiones, modistas... Y lo único que quieren es vivir una vida normal. El presidente ha ofendido a sus familias, amigos, allegados y parejas”.

Fifková espera que la mayoría de las personas transgénero sean lo suficientemente fuertes como para que las declaraciones del presidente no las traumaticen.

Explica que entender la experiencia que atraviesan las personas transgénero es muy complicado y destaca que lo que más necesitan es apoyo y empatía.

“Creo que explicar su experiencia es muy difícil. Quien no lo ha vivido, no se lo puede imaginar. Su situación les complica la vida en aspectos sumamente comunes. Cuando empieza la disforia física en la adolescencia, es decir, cuando su cuerpo empieza a desarrollarse en la dirección que no corresponde a la percepción que tienen de su propio género, sienten mucho estrés y surgen numerosas limitaciones, físicas y sociales”.

Al crecer la brecha entre el género que les fue asignado al nacer y su identidad, los jóvenes transgénero se enfrentan a grandes dificultades a la hora de encontrar amigos o enlazar relaciones amorosas. Además, se preocupan por las reacciones de su entorno inmediato, afirma Fifková.

Foto: Ben_Kerckx,  Pixabay,  CC0

“Muchos de mis clientes jóvenes describen también sentimientos de gran culpa. En el momento cuando descubren su situación tienen miedo de contárselo a su familia y amigos por temor de que no los comprendan y dejen de quererlos”.

De acuerdo con la socióloga, no existen estadísticas que indiquen cuántas personas transgénero viven en Chequia dado que los expertos solo tratan a las personas que deciden operarse. La especialista estima que deben ser decenas de miles.

El número de solicitudes de cambio de sexo se ha disparado en los últimos años. Mientras que en 2014 el Ministerio de Salud evaluó unas 13 peticiones, el año pasado fueron 181. De acuerdo con la sexóloga Petra Vrzáčková, hoy en día las personas descubren que son transgénero mucho más temprano que antes, sobre todo gracias a la cantidad de información disponible.

Uno de los temas más controvertidos vinculados al cambio de sexo en Chequia es la esterilización obligatoria que sigue imponiendo el Estado, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud advierte de que se trata de una violación del derecho a la integridad corporal y a la autodeterminación.

El dilema húngaro

Otro asunto que dejó a la comunidad LGBT+ checa cuestionándose el apoyo de los representantes checos ha sido la nueva ley aprobada en Hungría que prohíbe completamente las representaciones de la homosexualidad, con el supuesto fin de proteger a los menores y asegurar que su desarrollo físico y mental sea sano. La nueva normativa, que fue aprobada como anexo a la ley sobre la pedofilia, causó una ola de protestas en Hungría al igual que en otros países.

Viktor Orban | Foto: European People's Party,  CC BY 2.0

Mientras que 17 líderes europeos denunciaron la nueva ley, llamando a la protección de los derechos humanos y a la igualdad de los ciudadanos comunitarios ante la ley, el primer ministro checo, Andrej Babiš, se mantuvo neutro al respecto.

“La República Checa es, por supuesto, muy liberal, muy abierta. No tenemos problemas en este aspecto. No obstante, hace falta escuchar también la posición del lado húngaro. Hace falta ver si realmente se trata de un caso de violación de derechos”.

Babiš afirmó asimismo que ha encargado un análisis de la ley húngara y que el tema será debatido por el Gobierno checo.

Chequia es considerada en general como un país tolerante hacia las minorías sexuales y las personas con diferentes identidades de género. No obstante, las declaraciones de Miloš Zeman, la vacilación de Andrej Babiš y la reciente escaramuza que acompañó el debate sobre el matrimonio igualitario en la Cámara de Diputados, dejan ver que la situación en torno al tratamiento de la comunidad LGBT+ no es tan clara.