El presidente Václav Havel se despidió del Parlamento

Václav Havel, Foto: CTK

"Tell me on a Sunday" - "Mejor es despedirse el domingo", dice en la versión checa del musical de Andrew Lloyd Webber la cantante y gran amiga del presidente checo, Marta Kubisová. Para Václav Havel ese domingo será el próximo dos de febrero, día en que expire su mandato presidencial después de 13 años. Este miércoles se despidió de los parlamentarios.

Václav Havel, Foto: CTK
"Hacía lo que sabía. Varias cosas las habré logrado hacer bien y varias las habré hecho mal. Evaluar mi actuación será tarea de los ciudadanos, políticos, periodistas, politólogos e historiadores", manifestó el presidente Havel ante los diputados y senadores reunidos para elegir a su sucesor.

En los próximos días u horas el Parlamento tendrá que adoptar una decisión fundamental con respecto a la participación checa en la defensa de la humanidad ante una amenaza muy peligrosa, reiteró Václav Havel a los legisladores refiriéndose al planeado ataque de EE. UU. contra Irak.

"La decisión no será ni debe ser fácil. No puede ser ni populista ni muy a la ligera. Creo y espero que la última palabra le corresponderá a la máxima autoridad, es decir a vuestra conciencia y vuestro sentido de responsabilidad", expresó Havel.

Václav Havel con su esposa Dagmar, Foto: CTK
El cargo de presidente goza en este país quizá de mayor prestigio que en otros estados europeos desde los tiempos del primer mandatario checoslovaco Tomás Garrigue Masaryk. Con esas palabras se despidió de Václav Havel el presidente de la Cámara de Diputados, Lubomír Zaorálek.

"Ud. ha desempeñado este papel con dignidad y perfección cumpliendo con todas sus exigencias y convirtiéndose en portavoz de toda la región centroeuropea. Me permito decir que le ha dado gran prestigio a la República Checa en el mundo y ha intentado levantar esta nación", subrayó Zaorálek.

El presidente Václav Havel fue un jugador individualista, leal con el Gobierno, pero independiente en sus decisiones políticas relativas a su mandato. Su sucesor ya no encabezará un Estado en transición que se recupera de los 40 años de régimen comunista. Tampoco se moverá en un ambiente internacional que está superando la guerra fría. ¿Cuál será su camino?