El presidente checo no quiere a Turquía en la Unión Europea

Miloš Zeman, foto: ČTK

El presidente checo, Miloš Zeman, considera que Turquía no debe llegar a formar parte de la Unión Europea. Se trata de un país miembro de la OTAN, pero de acuerdo con el mandatario, muchas veces se comporta como si fuera aliado del Estado Islámico.

Miloš Zeman, foto: ČTK
Durante una de sus tradicionales visitas a las diferentes regiones del país, el presidente Miloš Zeman abordó además de asuntos nacionales temas de envergadura internacional. Se refirió al peligro del terrorismo y a la necesidad de tomar medidas preventivas.

Sin querer asustar a la población, según indicó el presidente, no se puede descartar un ataque terrorista en cualquier ciudad europea, y es por eso que hay que tomar medidas de prevención.

Al referirse a las dificultades que derivan de la ola migratoria, el mandatario arremetió contra Turquía y expresó su desacuerdo con aquellos que sugieren el ingreso de ese país en la Unión Europea.

“Hasta hace poco la proporción de los países que están a favor o en contra de la integración de Turquía a la Unión Europea se había mantenido equilibrada. Si mal no recuerdo, el ex presidente francés Sarkozy no estaba muy a favor de esa idea. La canciller alemana Merkel habló hace uno pocos años atrás de una asociación estratégica, que era una manera educada de rechazar el ingreso de Turquía”.

Foto ilustrativa: Comisión Europea
En esta relación, el presidente Zeman dijo que aumentan las voces que recomiendan la integración de Turquía a Europa, pero que él no está de acuerdo.

“Debo reconocer que el apoyo a Turquía crece, y esto debido a los casi dos millones de inmigrantes que se encuentran en territorio turco. A Ankara se le ofrecieron, entre otras cosas, 3.000 millones de euros, para que esos inmigrantes permanezcan en Turquía”.

Para Zeman Turquía está en condiciones de recibir a estas personas, no únicamente porque se trata de un número fácil de manejar en proporción a la población total del país, pero sobre todo porque comparten una misma religión. “Creo que hay que prestar una mayor atención a Turquía”, subrayó el presidente checo e indicó que debido a sus palabras esperaba próximamente una nota de protesta del embajador de Turquía.