El país recuerda el quinto aniversario de catastróficas inundaciones

Hace cinco años, gran parte del territorio de Bohemia sufrió graves inundaciones. Decenas de miles de personas perdieron su hogar los daños materiales alcanzaron mil millones de euros. Hoy en día, en los sitios afectados, no se nota ninguna señal de esta catástrofe.

A raíz de las fuertes lluvias a comienzos de agosto de 2002, el Moldava se desbordó y el agua inundó pueblos y ciudades. Los expertos estimaron que las inundaciones fueron las más desastrosas en los últimos cinco siglos.

El máximo nivel del río se fue trasladando según se acumulaba el agua en su cauce, desde la fuente del Moldava en los Montes de Sumava hasta su desemboque en el Elba, cerca de la ciudad de Melník. Desde allí continuó hasta la frontera con Alemania, en Hrensko.

Praga fue uno de los sitios que en esos días sufrieron más daños. El entonces concejal del ayuntamiento y actual alcalde de Praga, Pavel Bém, recordó el acontecimiento en una rueda de prensa.

"El agua alcanzó el máximo nivel en Praga en la noche del 13 al 14 de agosto. A los expertos les fue imposible medir el nivel del agua con tecnologías conocidas. Estimamos que llegó a unos 5400 metros cúbicos por segundo".

El agua del Moldava se vertió en las calles del centro de la ciudad y se inundaron varias estaciones de metro, cuyo funcionamiento fue normalizado completamente tan sólo en marzo del año siguiente. El nivel del agua en algunos puntos de la ciudad alcanzó hasta los cinco metros y medio. Sin embargo, en algunos suburbios de la capital, la situación fue, según Pavel Bém, todavía más complicada.

"En partes del valle del Moldava, como en Troja y en Sedlec, el nivel del agua superó los once metros de altura. Estos datos lideran las estadísticas de los mil años de historia de la capital checa".

 Petr Fejk
El barrio de Troja, que alberga el jardín zoológico de Praga, sufrió muchos daños. El director del ZOO, Petr Fejk, recuerda los trabajos de rescate de animales.

"Este siniestro representa la tragedia más grande en la historia del Jardín Zoológico de Praga. Gran parte de los animales fueron evacuados hacia los pabellones en zonas más elevadas del jardín. Un total de 239 animales fueron trasladados a otros zoológicos. Sin esta ayuda no hubiera sido posible salvarlos".

El zoológico se convirtió en un símbolo de solidaridad de los ciudadanos checos. Habitantes de todo el país y empresas nacionales y extranjeras enviaron en los primeros días después de las inundaciones, una ayuda por un millón y medio de euros.

Y la ayuda financiera y material no se dirigía sólo al zoológico. Las ciudades moravas, que sufrieron catastróficas inundaciones en 1997, organizaron recolectas para ofrecer una ayuda directa e inmediata.

En la mayor parte de los sitios, donde hace cinco años pasó el agua destructora, hoy en día, se nota una placa conmemorativa de lo sucedido que marca el nivel alcanzado por del agua.