El Camino de Santiago llega a Praga en forma de videocreación

Videoproyección. Crédito de foto: Noelia Rojo

Cuatro años y 5.000 kilómetros a pie ha invertido el artista español Gabriel Díaz en el proyecto videográfico ‘Los Caminos de Santiago en el Camino de Santiago’. Desde el pasado miércoles y hasta mediados de mayo esta obra se puede admirar en el Monasterio de Strahov de la capital checa.

Videoproyección. Crédito de foto: Noelia Rojo
El Camino de Santiago lleva cada año hasta Galicia a miles de personas que por motivos religiosos o por la sola experiencia personal deciden peregrinar hasta la ciudad de Santiago de Compostela. Esta tradición data de la Edad Media, cuando supuestamente se halló el cuerpo del apóstol Santiago.

Miles de pasos dados en el Camino de Santiago y meses enteros en el taller de montaje, son los que ha dedicado el artista Gabriel Díaz para componer la exposición ‘Los Caminos de Santiago en el Camino de Santiago’.

Se trata de un proyecto videográfico realizado a partir de miles de fotografías tomadas en las distintas peregrinaciones que recorren las principales rutas jacobeas de Europa y que ahora se exhibe en la capital checa.

Vista de la inauguración. Crédito de foto: Noelia Rojo
Durante la inauguración, en el Monasterio de Strahov, el artista habló con Radio Praga sobre la génesis de su trabajo.

‘‘Pues la idea de esta obra en realidad surgió como comparación a otras peregrinaciones que había hecho en Tíbet, relacionado con peregrinaciones budistas. Y en realidad esto a su vez nació en la búsqueda de lugares especiales. Las peregrinaciones budistas son bastante diferentes a esta en particular porque siempre hay circunvalaciones a lugares sagrados mientras que el recorrido al camino de Santiago, es lineal totalmente”.

Gabriel Díaz agrega que su trabajo es una clara comparación entre dos culturas, la oriental y la occidental, y una respuesta al distinto concepto de vida que existe entre ambas.

Gabriel Díaz. Crédito de foto: Noelia Rojo
‘‘Entonces surgió un poco esta idea en comparación a estas dos culturas y ver hasta qué punto esa idea de linealidad en la que nunca ves el destino final supone a nosotros, a nuestra cultura, a nuestras nociones, a nuestras definiciones de cosas, respecto a ellos, que son por ejemplo muchísimos más concretos siempre y definen todo perfectamente dado que siempre tienen presente un lugar. Y nace un poco de ahí, de esa comparación”.

En cuanto a su experiencia personal con el Camino de Santiago, Gabriel Díaz destaca que lo mejor es sentir el silencio.

‘‘Es cuando estás simplemente andando por un bosque, o por un sitio. Una llanura inmensa vacía de gente, vacía de casi todo. Ese contacto directo con la atmósfera, con el paisaje, eso es lo mejor. Eso, no sólo el silencio, sino el silencio interior”.

Además, aclara por qué llegó a la conclusión de que necesitaba tomar una fotografía cada once pasos que daba en el Camino de Santiago.

‘‘Eso es una media, en realidad, porque cuando voy andando por ejemplo en rectas muy largas, muy amplias, pues necesito menos fotografías para que encadenen bien foto con foto. Si es una zona con muchas curvas o una zona boscosa en donde el cambio es muy fuerte de imagen a imagen, sí que tengo que hacer muchísimas más. Al final calculé que era como una media, cada once pasos una fotografía”.

Esta exposición itinerante, que se podrá visitar en el Monasterio de Strahov, en Praga, hasta mediados de mayo, se mostrará posteriormente en otros países como Alemania, Francia y el Reino Unido.