El año 2013 acaba con el menor déficit presupuestario desde 2008

Foto: archivo de Radio Praga

El presupuesto de 2013 contó finalmente con un déficit de 2.960 millones de euros, 730 millones más bajo de lo previsto, lo que supone el mejor resultado desde 2008. El dato no es sin embargo considerado positivo de forma unánime, ya que en parte se debe al escaso éxito del Ejecutivo a la hora de emprender las obras públicas planeadas.

Foto: archivo de Radio Praga
El año 2013 acaba con una noticia sorprendente. A pesar que durante este periodo la economía checa se contrajo, el déficit presupuestario no se disparó, al contrario, fue de 730 millones de euros menor de lo previsto, alcanzando concretamente los 2.960 millones de euros. Este déficit mínimo, el más bajo desde 2008, es inferior al 3% del PIB y sitúa por tanto a Chequia dentro de los criterios de convergencia para la entrada al euro.

De hecho ha sido presentado como un éxito por el gobierno provisional y por los partidos de derecha que gobernaron durante la primera mitad del año. El primer ministro saliente, Jiří Rusnok, explicó en conferencia de prensa las principales razones de esta reducción inesperada del déficit.

Jiří Rusnok,  foto: Filip Jandourek
“Hemos aumentado notablemente el uso de recursos financieros de la Unión Europea, esta es la mayor razón. Ha mejorado la recaudación de impuestos de valor añadido, aunque no tanto como se preveía. Aún así ha aportado al presupuesto unos 730 millones de euros. También se ha ahorrado en costes de mantenimiento pero también en costes de inversión, lo que no nos alegra. Por desgracia esto es resultado de la falta de preparación de las obras: permisos de construcción, territoriales y otras complicaciones, como las licitaciones, con lo que no se ha llegado a gastar todo el dinero previsto”, declaró.

Otros motivos del menor déficit son la reducción de las ayudas sociales y la poca valorización de las pensiones, con lo que se ha conseguido incluso pagar menos en jubilaciones que el año anterior.

Pavel Sobíšek,  foto: archivo de Pavel Sobíšek
Desde el Partido Socialdemócrata se ha criticado de hecho el coste social que ha contribuido a este buen resultado económico, además de la falta de eficiencia del Ejecutivo a la hora de poner en marcha las inversiones planeadas.

Por otro lado, analistas del sector bancario, como Pavel Sobíšek, de Unicredito Bank, apuntan que si el Estado hubiera gastado los recursos previstos, habría creado en la República Checa el impulso económico necesario para que hubiera un ligero incremento del Producto Interno Bruto. Por el contrario, el PIB checo cayó en 2013 un -1,3%.

El presupuesto para 2014 cuenta con un déficit mayor, de unos 4.100 millones de euros, y de acuerdo con los expertos, es casi imposible que esta vez termine el año con menos gastos de los esperados.

Autor: Carlos Ferrer
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