Discrepancias en Parlamento paralizan el trabajo de los ministros

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La coalición gubernamental persigue aumentar el número de vicepresidentes de la Cámara de Diputados y ganar la mayoría en los comités parlamentarios. La oposición se defiende boicoteando el sistema de pareos, lo que complica el trabajo de los ministros.

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El opositor Partido Socialdemócrata declaró la guerra a la coalición gubernamental. Decidió no respetar el sistema de pareos que se aplica cuando falta algún parlamentario por motivos de salud o por realizar un viaje oficial. En tal caso, un parlamentario opositor hace ‘pareja’ con el ausente y se mantiene la proporción de escaños en la Cámara.

Al anunciar la oposición que no aplicará el sistema de pareos, los ministros se ven obligados a cancelar sus viajes laborales al exterior, lo que perjudica a la República Checa en el extranjero, señaló el líder del Partido de los Verdes, Martin Bursík.

“No nos permiten realizar viajes al extranjero, lo que reduce nuestras posibilidades de influir en las negociaciones internacionales”, acotó Bursík.

El motivo del boicot por parte de la oposición responde a la intención del gubernamental Partido Cívico Democrático de hacerse con la mayoría en los comités parlamentarios y así lograr imponer sus propuestas de enmiendas a diferentes leyes.

 irek Topolánek y Martin Bursík (Foto: CTK)
Para alcanzarlo, los cívico-democráticos planean ampliar en uno el número de los vicepresidentes de la Cámara de Diputados y ofrecer la función a los Verdes, bajo la condición de que algunos de ellos renuncien a sus cargos en los comités parlamentarios.

El líder del opositor Partido Socialdemócrata, Jiří Paroubek, sostuvo que considera poco democrático el cálculo político de la coalición gubernamental.

“Es una clara muestra del pensamiento totalitario de los cívico-democráticos. Además, el Gobierno puede decidir sobre las enmiendas, sin tomar en cuenta las decisiones de los comités parlamentarios”, destacó Paroubek.

El Gobierno del primer ministro, Mirek Topolánek, afronta últimamente un gran problema: le faltan votos para casi todos los proyectos que prepara. Figuran entre ellos, la instalación de una estación de radares estadounidense en el polígono militar de Brdy, la privatización de las casas aseguradoras y la indemnización de las Iglesias, entre otros.