Después del sueño checo, llega la paz checa

'Český Sen'

¿De qué están hechos los sueños de los checos? En un país que se lanzaba con entusiasmo a la sociedad de mercado Vít Klusák y Filip Remunda quisieron sumergirse en el mundo de la publicidad y descubrir las técnicas y entresijos que hacen posible crear algo a partir de nada. Para ello crearon uno de los documentales más polémicos de la cinematografía checa.

Si hay un símbolo, del capitalismo y las manifestaciones que lo acompañan, como el consumismo y la publicidad, ese es, para los directores, el hipermercado. Para su documental, Klusák y Remunda decidieron inventar un hipermercado de nombre Český Sen, Sueño Checo, y crear para él una campaña promocional.

El resultado fue lo que los autores llamaron el primer reality show checo en formato cinematográfico. No solo se filmó todo el proceso creativo y la posterior propaganda de este hipermercado inexistente, sino también las reacciones de profesionales y consumidores.

De esta manera la película traspasa la mera anécdota publicitaria y llega a poner al espectador ante cuestiones más profundas, como la creación de ilusiones a través de los medios de comunicación y la trascendencia en la gente de cosas relativamente tan banales como los artículos de consumo.

Al final del documental, unas 3.000 personas esperan a la inauguración de Český Sen enfrente de un escampado en las afueras de Praga. En el horizonte, el edificio del hipermercado.

A la hora de la inauguración se abren las puertas del descampado y la gente corre desesperada para ser los primeros en llegar y aprovechar las ofertas, solo que cuando llegan comprueban que el hipermercado no existe, que es tan solo una lona multicolor. El sueño checo ha terminado y llega la hora de despertar.

Así reaccionaba uno de los clientes al encararse con los directores: “Yo lo que haría sería encerraros. ¿Queréis reíros de la gente. Pues no se puede. ¿Quieren ir a Europa? Pues así, de esta manera, no pueden. ¿De verdad han armado todo esto para hacer una película?

'Český Sen'
Y así le explicaba Remunda el sentido de la obra. “No, no se trata solo de una película. Se trata de qué se va a decir de este tema, qué va a aparecer en los periódicos, en la televisión, qué va a pensar la gente. Esa es la pregunta. Solo querías provocar una gran pregunta, y es qué va a pensar la gente de esto, los diez millones de personas que viven en esta República”.

De esta manera el mismo proceso de rodaje se convirtió en la campaña promocional del documental, acompañado además, de cierta polémica. ¿Era ético haber engañado así a toda esa gente?

'Český Sen'
Además, la campaña del hipermercado coincidió con la campaña por el sí en el referendum sobre la entrada de la República Checa en la Unión Europea. ¿Estaban tratando de decir que detrás de los anuncios y los eslóganes proeuropeos realmente no había nada?

El caso es que rápidamente la película generó defensores y detractores, que no hicieron más que aumentar su popularidad. Otro elemento de polémica es que el documental había sido financiado con una beca del Ministerio de Cultura.

El Sueño Checo traspasó las fronteras nacionales y tuvo repercusión en otros países europeos, como Alemania y Gran Bretaña. Remunda y Klusák presentaron su trabajo en diversos certámenes internacionales con gran éxito.

De hecho Sueño Checo fue premiado en un total de siete festivales, incluyendo el Golden Gate Award de San Francisco y el JJ-Star Award de Corea del Sur.

No estaba nada mal para tratarse del primer largometraje de los directores, que por cierto, lo filmaron como trabajo de fin de carrera para la FAMU, la Facultad de Artes Escénicas de Praga.

'Český Mír', foto: www.hypermarketfilm.cz
El reto fue continuar. El éxito de Sueño Checo permitió la creación de una productora propia que les ha permitido embarcarse en un nuevo proyecto: Paz Checa (Český Mír).

Se trata de un documental sobre la polémica surgida en la República Checa en torno a la futura instalación de una base de radares estadounidense.

'Český Mír', foto: www.hypermarketfilm.cz
Para poner en antecedentes al oyente, desde hace unos dos años existe en el país una división en torno a esta base de radares, que supondría volver a tener en el país soldados extranjeros, esta vez norteamericanos en vez de soviéticos.

La polémica hizo surgir en el país asociaciones a favor y en contra, y movilizó a la sociedad de una manera que no se veía desde la Revolución de Terciopelo, en 1989.

La situación era en opinión de Klusák y Remunda, reveladora de la idiosincrasia checa, por lo que decidieron basar en ella su próximo documental.

Para ello trabajaron durante dos años y grabaron más de 120 horas de película. Ahora se encuentran inmersos en una complicada fase de montaje que debería dejar la Paz Checa lista para estrenarse antes de finales de año.

'Český Mír', foto: www.hypermarketfilm.cz
En Cineclub hemos hablado con los directores sobre el rodaje y las ideas que han querido transmitir con este nuevo trabajo.

Según nos cuenta Remunda, Paz Checa será más bien un retrato de la sociedad del país y de cómo ha reaccionado ante la polémica.

'Český Mír', foto: www.hypermarketfilm.cz
“No será un documental solo sobre radar sí o no. Será sobre la sociedad checa 20 años después de la caída del totalitarismo, sobre ciertos temas sobre los que no se ha hablado en todo ese tiempo: la integración de la República Checa en el bloque occidental, la responsabilidad de Estados Unidos en los ataques terroristas del 11-s o en la invasión de Irak. Y por otro lado nuestra dependencia de Rusia, porque creíamos que la influencia del Este no era tan fuerte”.

De todas maneras, según Klusák, la política internacional no será el tema principal.

“A lo mejor podría parecer que será un panfleto político, que hablará de cómo operan en el país los servicios secretos o de qué potencia tenemos más miedo, pero no es así. Nos hemos dedicado a seguir cómo los políticos se han dedicado a convencer a los checos de que nos conviene tener el radar y por otro las acciones de los activistas. No es un análisis de nuestra situación geopolítica”.

'Český Mír', foto: www.hypermarketfilm.cz
Y es que para Klusák y Remunda, la sociedad checa es especialmente dada a manifestar opiniones desde todos los sectores sociales. De hecho, uno de los hechos que más les impactó fue que hablara sobre el radar gente de la que nadie hubiera esperado que tuviera una opinión sobre estos temas, como nos cuenta

“Es positivo que aquí todo el mundo se atreva a mostrar su opinión. En Estrados Unidos, por ejemplo, se supone que hay temas que se dejan en manos de las élites, en las que confían. Aquí, seguramente por nuestro proceso de independencia del Imperio Austro-húngaro, la gente está acostumbrada a expresarse en los bares sobre lo que se habla en el Parlamento. Aquí todo el mundo tiene derecho a pronunciarse sobre cualquier cosa”.

En cuanto a los activistas que protestan sobre el radar, el documental hace un retrato del tipo de gente que participa en el movimiento y de sus motivaciones. Según Remunda la imagen real no se corresponde con lo mostrado por los medios de comunicación, que hablan comúnmente de pacifistas.

'Český Mír', foto: www.hypermarketfilm.cz
“Desde luego no se trata de pacifismo. El pacifismo es aquí una palabra malsonante que se ha lanzado al debate para hacer creer que los activistas que protestan contra el radar son izquierdistas, comunistas, algún tipo de sectarios. No se trata de pacifismo, sino de decidir 20 años después de la caída del régimen comunista si la República Checa tiene que permanecer sola o aliarse con una superpotencia”.

¿Han puesto problemas los políticos checos al rodaje del documental? Según nos cuenta Klusák, en alguna ocasión el Gobierno intentó mantenerlos al margen.

'Český Mír', foto: www.hypermarketfilm.cz
“Puede decirse que los políticos checos nos tenían miedo porque se dieron cuenta de que somos ingobernables, porque no trabajamos para ningún medio de comunicación. Por ejemplo, una vez intentamos obtener permiso para viajar con el Primer Ministro en su avión a Estados Unidos, por una visita oficial, junto a otros periodistas. Y nos dijeron que no había plazas. Luego nos dijeron que el avión estaba medio vacío”.

Y ahora solo queda ver cómo quedará el documental después del montaje. Seguramente no hay mejor manera de comprender una sociedad que analizando los conflictos que la separan pero al mismo tiempo la mantiene unida.