Decretos de Benes pertenecen al pasado

Günter Verheugen, Foto: CTK

Los Decretos de Benes, aplicados en Checoslovaquia al término de la Segunda Guerra Mundial hace casi 60 años contra los sudetoalemanes, no obstaculizarán el ingreso de la República Checa en la Unión Europea. Durante las conversaciones en Praga con el primer ministro Milos Zeman y otros políticos checos lo ratificó el comisario europeo para la ampliación, Günter Verheugen.

Verheugen y Zeman coincidieron en una declaración conjunta que los Decretos del presidente Benes no resistirían si fuesen considerados a la luz de los estándares actuales. Pero los Decretos a raíz de los cuales los sudetoalemanes fueron privados de la ciudadanía checoslovaca y les fueron confiscados sus bienes, pertenecen al pasado y no tienen en la actualidad efectos legales, afirman Günter Verheugen y Milos Zeman. Verheugen ratificó en Praga en nombre de la Unión Europea que los Decretos de Benes no obstaculizarán el ingreso de la República Checa en la Unión Europea y que tampoco se discutirá acerca de ellos en las negociaciones sobre el ingreso.

Günter Verheugen y Václav Klaus, Foto: CTK
El comisario Günter Verheugen aseguró que la Unión Europea no abrirá el tema de las restituciones de los bienes confiscados a los sudetoalemanes. En el Parlamento Europeo solicitan últimamente el debate sobre este asunto algunos diputados alemanes y austríacos. Verheugen dijo al respecto:

"Los bienes y las restituciones no son un asunto de la Unión Europea. Son un tema que le incumbe exclusivamente a la República Checa. Jamás nos ocupamos de esta cuestión y tampoco pensamos hacerlo en lo adelante. Exhorto a todas las partes involucradas a esforzarse por asegurar buenas relaciones de vecindad en la Europa Central y aceptar plenamente el espíritu de la integración europea para que superemos los espectros del pasado y edifiquemos un futuro mejor," dijo Verheugen.

La postura de que las sombras del pasado no deben excluir a la República Checa del proceso de la integración europea fue respaldada esta semana durante su visita a Praga también por el primer ministro británico, Tony Blair.