Crecen gradualmente las ventas de bebidas espirituosas después del escándalo del metanol

Foto ilustrativa: Filip Jandourek

Los hábitos de consumo de los checos vuelven paulatinamente a la normalidad, según afirman los productores de aguardientes y otras bebidas espirituosas. Los datos reflejan una vuelta a la “normalidad” dos años después de que la “banda del metanol” introdujo en el mercado checo una partida de alcohol adulterado que acabó con la vida de 38 personas y dejó heridas graves a varias decenas.

Foto ilustrativa: Filip Jandourek
Por aquel entonces, el Gobierno de Petr Nečas decretó un periodo de ley seca que se prolongó durante dos semanas y en el que se prohibió la venta de bebidas alcohólicas con más de 20% de graduación.

Dos años después de aquella tragedia, el consumo de alcohol duro muestra signos de recuperación y en algunos casos puntuales ha llegado a sobre pasar los niveles de 2012.

Uno de los productores de alcohol más importantes del país, Jan Becher, público recientemente datos de ventas que mostraban un aumento del 9% en los beneficios por ventas en comparación con el mismo periodo del año pasado, un total de 50,7 millones de euros más que en el mismo periodo del año pasado.

Por su parte, Rudolf Jelínek, productor de uno de los licores más populares en Chequia, el licor de ciruela, asumió una subida del 5% en sus ventas.

Martin Žufánek,  foto: archivo de Radio Praga
Un fabricante más pequeño, Martin Žufánek, de la destilería familiar Žufánek, cree que después de lo que pasó, los consumidores son ahora más exigentes, “los consumidores checos ya no están interesados en el precio más bajo, quieren saber quién está detrás del producto”.

Lo cierto es que el alcohol intoxicado con metanol que se introdujo en el mercado checo en 2012 y que provocó nefastas consecuencias, todavía es un hecho que se recuerda y que afecta a los hábitos de consumo de los checos en cuanto a las bebidas espirituosas. Es difícil olvidar un hecho tan trágico que marcó la vida de los checos y de los productores legítimos de este tipo de bebidas.

Tras el grave escándalo, se impusieron controles más estrictos e, incluso, nuevos sellos de impuestos. Y es que el metanol es una sustancia muy peligrosa que no ha quedado en el olvido. De hecho, la semana pasada, unos funcionarios descubrieron 500 botellas de dudosa absenta en Zlín. Esta partida no pasó los controles de calidad.

Autor: Iris Murillo
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